💥 El Barça humilla al Madrid y así reaccionan: ¡Funeral en Movistar y ESPN, y Edu pierde la cabeza!
La final de la Supercopa fue un espectáculo para el Barça y un drama para el Madrid.
Con goles decisivos de Rafiña y Lewandowski, el Barcelona dominó el encuentro y se proclamó campeón con autoridad.
El ambiente en los medios fue de auténtico funeral para el Madrid: Movistar y ESPN mostraron una desolación palpable, mientras Edu perdía la cabeza en sus comentarios.
Desde el inicio, la narración fue desigual: mientras Rafiña recibía burlas, Vinicius y el Madrid eran vistos como víctimas de “atracos” arbitrales.

Sin embargo, la realidad fue que el Barça impuso su juego, con una presión asfixiante y un dominio táctico que dejó al Madrid contra las cuerdas.
El equipo blanco intentó resistir y Mbappé apareció como héroe para intentar la remontada, pero el Barcelona mantuvo el control.
En las redes y medios, la polémica giró en torno a decisiones arbitrales, con críticas a la amarilla a Asensio y la roja a De Jong, evidenciando una doble vara de medir.
La prensa madridista intentó vender un relato de victimismo, acusando a los árbitros y al Barça de beneficiarse de “mafias” y “robos”.
Pero el público y muchos analistas reconocieron la superioridad blaugrana y la solidez de un proyecto liderado por Hans Flick.

Edu, uno de los comentaristas más apasionados, no pudo contener su frustración y criticó duramente al Madrid, señalando la falta de valores y la mediocridad del equipo.
Mientras tanto, el Barça celebraba con alegría la victoria y el protagonismo de jóvenes estrellas como La Mina Mal y Rafiña, que brillaron con luz propia.
Pedri y Frankie de Jong ofrecieron una masterclass en el centro del campo, superando ampliamente a sus rivales blancos, con Bellingham perdiendo protagonismo.
Los comentaristas de Movistar mostraron un claro sesgo, con narraciones desganadas y poco entusiastas cuando el Barça anotaba, contrastando con la euforia ante las acciones madridistas.
El gol de Rafiña fue narrado con indiferencia, mientras que las jugadas de Vinicius recibían una exagerada atención positiva.

Este contraste evidenció la polarización mediática que acompaña cada clásico, con debates encendidos sobre justicia arbitral y favoritismos.
A pesar de la derrota, algunos en el Madrid intentaron mostrarse optimistas, destacando la competitividad y la lucha del equipo, aunque la realidad fue otra.
Xabi Alonso, entrenador blanco, apareció con semblante serio y preocupado, consciente de que el equipo debe mejorar para competir con el Barça de Flick.
El partido también dejó imágenes memorables, como la caída ridícula de Arda Güler o la celebración efusiva de Rafiña, que se convirtió en el héroe del título.

La polémica no terminó en el campo: la reacción de Mbappé al evitar el pasillo de honor al Barça generó debate, mientras que la prensa madridista intentó desacreditar a La Mina Mal.
En conclusión, el Barça reafirmó su hegemonía en esta final y dejó claro que está en un momento dulce, con un proyecto sólido y jugadores con hambre de títulos.
El Madrid, por su parte, enfrenta una crisis de identidad y necesita reinventarse para volver a competir al máximo nivel.
Las reacciones en los medios reflejan la pasión y la intensidad que despierta este clásico, un duelo que va más allá del fútbol y que seguirá dando que hablar.