¡Roncero explota y Pedrerol se hunde! El Barça recupera el liderato y desata la guerra mediática más épica
El Barça volvió a la cima de LaLiga con un triunfo 3-0 ante el Real Oviedo, un resultado que mantiene la emoción al rojo vivo en la lucha por el título.
Sin embargo, lejos de celebrarse con tranquilidad, la victoria ha encendido una batalla mediática que pone en evidencia las tensiones y contradicciones que rodean al fútbol español.
Tomás Roncero, conocido por su madridismo visceral, no tardó en explotar ante el inesperado liderato azulgrana.
Su discurso, cargado de frustración, intenta minimizar la hazaña blaugrana, mientras que Josep Pedrerol parece quedar en ridículo al intentar justificar lo injustificable con discursos que se desmoronan ante la realidad.

El foco de la controversia se centra en la figura de Hansy Flick, entrenador del Barça, quien según algunos medios estaría “preocupado” o “temeroso” del impacto de Lamine Yamal, la joven estrella que está revolucionando el equipo.
Esta narrativa, repetida una y otra vez, parece más una estrategia para sembrar dudas que un análisis objetivo.
En paralelo, la polémica arbitral no cesa.
Se denuncian penaltis no pitados a favor del Barça, como el claro empujón a Dani Olmo, mientras que el Real Madrid sigue beneficiándose de decisiones cuestionables que mantienen viva su esperanza en la competición.
Gil Manzano, árbitro de Champions, es señalado como ejemplo de un sistema que favorece al club blanco, alimentando la sensación de una liga “podrida” y “amañada”.

Pese a estas adversidades, el Barça demuestra resiliencia.
El equipo superó una primera mitad irregular para dominar con autoridad en la segunda, gracias a la presión, intensidad y efectividad que caracterizan al proyecto de Flick.
Hansy Flick, en rueda de prensa, elogió el golazo de Yamal, calificándolo como “extraordinario” y destacando su entrega defensiva, un aspecto que suele pasar desapercibido pero que es clave para el equilibrio del equipo.
Su número 10 no solo deslumbra con talento, sino que se implica a fondo en todas las facetas del juego.
Por otro lado, la prensa deportiva, especialmente ESPN, comienza a mostrar grietas en su narrativa.
Mientras intentan vender que el Madrid está “imparable” y que el Barça solo gana “jugando mal”, los datos y hechos desmienten tales afirmaciones.
La defensa barcelonista, liderada por Joan García, acumula cifras récord con diez porterías a cero, un contraste evidente con las críticas que recibe por supuestas fragilidades.
En el plano femenino, el Barça también sigue cosechando éxitos, ganando la Supercopa, un hecho que apenas tiene eco en los medios dominados por la narrativa madridista.
La tensión se intensifica con figuras como Jusp y Pedrerol, quienes alternan entre la negación, el victimismo y la esperanza de una remontada que parece cada vez más improbable.

Mientras tanto, el Barça continúa su camino con la convicción de que depende de sí mismo para conquistar la liga, a pesar de las campañas mediáticas en su contra.
El partido ante el Oviedo, con lluvia y condiciones difíciles, sirvió para demostrar que el equipo sabe adaptarse y sacar adelante los encuentros complicados, incluso con un arbitraje adverso.
La afición blaugrana, lejos de dejarse influenciar por las polémicas, celebra los goles de Yamal, Raphinha y Dani Olmo, símbolos de un equipo que combina juventud, experiencia y calidad.
En definitiva, la batalla mediática no consigue opacar el liderazgo del Barça ni su capacidad para sobreponerse a las adversidades, mientras Roncero explota y Pedrerol queda cada vez más desacreditado.