💥 Xabi Alonso destapa los egos del Madrid tras su despido y Mbappé queda expuesto mundialmente: ¡El club devora entrenadores y jugadores!
El Real Madrid es hoy por hoy el hazmerreír mundial del fútbol.
Un club que devora entrenadores como si fueran piezas de un juego macabro.
Y ahora, con un jugador que también devora entrenadores, la situación se ha vuelto insostenible.
Xabi Alonso, cansado hasta el límite, ha abierto la caja de Pandora y ha expuesto la realidad que nadie quería ver.

Según Alonso, Bellingham, Vinicius y Valverde le hicieron la vida imposible dentro del vestuario, sumado a Rodrigo y, sobre todo, a Kilian Mbappé, el verdadero destructor de clubes.
Mbappé, el caballo de Troya, el lobo con piel de cordero que llegó para desestabilizar todo.
¿Cómo puede ser tan cínico alguien que primero manda mensajes de agradecimiento a su entrenador y luego lo humilla públicamente?
Mientras el Barça levanta trofeos y celebra, el Madrid se hunde en un Titanic sin rumbo.
El madridismo no puede aceptar que tras siete años de humillaciones, Mbappé sea quien destroce al club, repitiendo el patrón que ya vivió en el PSG.

La lista de entrenadores que han caído por su influencia es larga: Tuchel, Pochettino, Galtier, y hasta Luis Enrique, que solo resistió porque se plantó.
Los medios intentaron vender que Xabi Alonso tenía el respaldo, pero la realidad era otra.
Vinicius, Bellingham, Valverde y Rodrigo le hicieron la vida imposible, y Mbappé dejó de seguirlo en redes tras la ruptura definitiva.
Florentino Pérez está desesperado, sin saber cómo controlar a estos egos desbocados.
La solución que se plantea es Álvaro Arbeloa, un hombre sin peso ni autoridad real, que tendrá que lidiar con un vestuario ingobernable.

Mbappé repite el mismo guion que en París: no corre, no respeta, y exige fichajes y privilegios.
Vinicius, tras su buen momento en la Supercopa, se siente con más poder para exigir y desafiar.
Xabi Alonso intentó plantar cara y poner orden, pero fue humillado públicamente y abandonado por el club.
El Madrid está en ruinas, con pérdidas millonarias y un Bernabéu que es un pozo sin fondo.
Los problemas internos van desde el bullying laboral a exnutricionistas hasta la falta de disciplina en el campo.
El club está gobernado por niñatos y egos, con Mbappé como el líder absoluto.
La situación es tan grave que el Madrid podría acabar convertido en una sociedad anónima deportiva, con Florentino perdiendo el control.
Mientras tanto, el Barça se ríe desde la cima, con Joan Laporta y Hans Flick consolidando un proyecto ganador y estable.
Xabi Alonso denunció que le dieron autoridad pero no respaldo, que intentó cortar malas hierbas pero que Mbappé era intocable.
Vinicius se disculpó con todos menos con Xabi, mostrando la fractura interna.

Rodrigo, otro jugador conflictivo, también presionó para jugar y desestabilizó el vestuario.
El Madrid vive un caos absoluto, con una directiva que engaña a sus socios y un club al borde del colapso.
La llegada de Mbappé fue la gota que colmó el vaso, el detonante de una crisis que se venía gestando hace tiempo.
Xabi Alonso, que llegó para salvar al Madrid, se marchó derrotado y humillado, consciente de que nada podía hacer.
Los medios intentan minimizar la crisis, pero la realidad es que el Madrid es un barco ingobernable.

Ahora, con Arbeloa al mando, el club se enfrenta a un futuro incierto y lleno de conflictos.
Mbappé seguirá siendo el rey del vestuario, y el Madrid tendrá que decidir si acepta esta realidad o busca un cambio radical.
La era de los galácticos ha terminado, y lo que viene es un terremoto que puede derribar a uno de los clubes más grandes del mundo.
¿Podrá el Madrid salir de esta tormenta o está condenado a hundirse?
Solo el tiempo lo dirá, pero mientras tanto, los aficionados disfrutan del espectáculo, con palomitas en mano.
Xabi Alonso ha destapado la verdad: el Madrid no es un club, es un circo gobernado por egos y un Mbappé que lo controla todo.