😢 Irene de Grecia descansará en Grecia: el emotivo reencuentro eterno con su hermano Constantino en el cementerio de Tatoi
La Casa Real española vive momentos de profunda tristeza tras el fallecimiento de la princesa Irene de Grecia, ocurrido el pasado 15 de enero a las 11:40 de la mañana en el Palacio de la Zarzuela.
La noticia ha conmocionado a la familia real y a quienes siguieron la vida de esta discreta y querida figura, cuya historia estuvo marcada por la entrega, la fortaleza y el amor fraternal.
Irene, hermana menor de la reina doña Sofía, residió desde los años ochenta en el Palacio de la Zarzuela, donde compartió una vida cercana y llena de apoyo mutuo con su hermana.
En los últimos meses, cuando su salud se deterioró debido a una enfermedad neurodegenerativa, la reina emérita permaneció a su lado, demostrando la profundidad del vínculo que las unió durante décadas.

El velatorio de la princesa tendrá lugar en España, brindando a la familia real y sus allegados la oportunidad de despedirse en un ambiente íntimo y respetuoso.
Sin embargo, el destino final de sus restos será Grecia, donde será sepultada en el cementerio real de Tatoi, en las afueras de Atenas, junto a su hermano Constantino I, el último monarca heleno.
El cementerio de Tatoi es un lugar emblemático para la historia griega, custodiando los restos de numerosos miembros de la familia real.
La elección de este lugar para el descanso eterno de Irene simboliza su arraigo a sus raíces y su compromiso con el legado familiar, perpetuando el vínculo fraternal que la unió a Constantino durante toda su vida.
La vida de Irene estuvo marcada por la adversidad, pero también por la valentía.
En 2002, enfrentó un diagnóstico de cáncer de mama, superando con resiliencia el tratamiento y manteniendo siempre su discreción y dignidad.
En 2018, obtuvo la nacionalidad española, un reconocimiento oficial a su integración y compromiso con España, país que la acogió y en el que vivió gran parte de su vida adulta.
Conocida cariñosamente como “tía Pecu” por sus sobrinos, Irene será recordada por su calidez humana, su sentido del humor y su lealtad incondicional a su familia.
Su pérdida deja un vacío imposible de llenar en el corazón de quienes la conocieron y apreciaron, especialmente en la Casa Real española.
Este emotivo adiós es también un momento para reflexionar sobre la vida de una princesa que eligió la discreción y el servicio silencioso frente al protagonismo.

Su legado trasciende los títulos y las apariencias, y perdura en los valores que defendió y en el amor que inspiró.
La familia real española ha expresado sus condolencias a los allegados de Irene, mientras se preparan para un funeral que reunirá a los Borbones y a la familia griega en un acto de unión y recuerdo.
En estos días de duelo, la figura de Irene de Grecia brilla como un ejemplo de fortaleza, humanidad y compromiso con sus raíces, dejando una huella imborrable en la historia íntima de la monarquía y en el corazón de quienes la amaron.
Que descanse en paz la princesa Irene, un alma noble que ahora reposa junto a su hermano en la tierra que siempre llevó en su corazón.