😱 Explosión en el vestuario: Manolo González y Joan García casi llegan a las manos tras el derbi – ¿Hasta dónde llega la tensión?
El derbi entre FC Barcelona y Español no solo dejó un marcador favorable a los blaugranas, sino también un episodio que pocos medios se atreven a contar con detalle.
Joan García, el portero del Barça, fue el gran héroe del partido, salvando una y otra vez a su equipo y siendo elegido MVP, pero lo que ocurrió tras el pitido final ha puesto el foco en la tensión que se vivió durante y después del encuentro.
Desde el primer minuto, Joan García tuvo que soportar un auténtico infierno en la grada.

La afición que antes le aplaudía y le veía como un héroe, ahora le lanzó insultos, pancartas ofensivas y hasta billetes al campo, un gesto que traspasa la rivalidad deportiva para convertirse en hostilidad personal.
A pesar de esta presión insoportable, Joan García mantuvo la concentración y ofreció una actuación magistral, demostrando reflejos, seguridad y liderazgo bajo palos.
Su rendimiento fue decisivo para que el Barça se llevara los tres puntos y mantuviera el liderato.
Pero cuando el partido terminó, la rabia contenida durante 90 minutos explotó.

Joan García se encaró con Manolo González, entrenador del Español, a quien recriminó la falta de control y protección ante el comportamiento de su afición.
Manolo intentó justificarse, alegando que no podía controlar a la grada, pero Joan no aceptó excusas y exigió un reconocimiento a lo que había sufrido.
La tensión subió tanto que fue necesario que compañeros y personal intervinieran para evitar que el enfrentamiento se tornara físico.
Este episodio no es casual ni aislado, es el resultado de un cúmulo de frustraciones y una gestión deficiente por parte del Español, que no supo manejar la salida de Joan García ni protegerlo ante su propia afición.

Las pancartas ofensivas y los insultos cruzaron una línea que ningún club debería permitir, y la falta de reacción institucional dejó a Joan García solo frente a un ambiente hostil que le recordó que ya no era bienvenido.
En contraste, el gesto de la joven promesa blaugrana Lamí, que se acercó a consolar y apoyar a Joan tras el partido, simboliza la diferencia entre dos maneras de entender el fútbol: una basada en el respeto y la humanidad, y otra en el rencor y la división.
Este episodio dejará huella.
Joan García no olvidará el trato recibido y cada derbi futuro contra el Español tendrá un plus de tensión y motivación extra para él.

Para el Español, esta situación supone perder un puente con un jugador que les salvó y que ahora es visto como enemigo.
En definitiva, más allá del resultado, este derbi ha evidenciado que el fútbol es también cuestión de valores y respeto.
Y en eso, el Barça ha salido claramente ganador, mientras que el Español tendrá que reflexionar sobre cómo gestiona a sus jugadores y a su afición.