🚨 ¡Escándalo total! El Barça se planta y amenaza con no jugar la final si no sancionan a Mbappé — ¿Hasta aquí hemos llegado?
Cuando el Barça dice basta, el fútbol tiembla.
La entidad azulgrana ha tomado una postura inédita: amenaza con no disputar la final de la Supercopa de España si no se sanciona a Kylian Mbappé por el manejo irregular de su lesión que pasó de no estar convocado a posible titular en 48 horas.
Este movimiento no es un simple farol, sino una declaración de guerra institucional contra un sistema que consideran corrupto y manipulado.
¿Desde cuándo un jugador decide cuándo juega según intereses mediáticos?

¿Quién manda realmente en el Real Madrid: Pintus, la madre de Mbappé, Xabi Alonso o el propio delantero?
Mientras Flick preparaba la final para frenar a un joven delantero como Gonzalo García, el Madrid cambia el guion a última hora con la aparición estelar de Mbappé, desarmando cualquier plan deportivo.
El Barça denuncia que esta opacidad rompe la igualdad y la esencia misma del deporte.
La información se filtra cuando al Madrid le conviene, y el rival debe improvisar en tiempo récord.
Este patrón no es nuevo: Mbappé desaparece en partidos clave donde el Madrid puede quedar en evidencia y reaparece en encuentros con gran foco mediático, cuidando su imagen y récords personales.

En el vestuario blanco, esta situación genera tensiones.
Vinicius, silbado en Arabia y en su peor momento, observa cómo Mbappé maneja privilegios que él nunca tuvo, creando grietas internas.
La Federación está en el ojo del huracán: si no investiga, el Barça amenaza con retirarse, dejando en evidencia la falta de transparencia y justicia.
Arabia, como anfitrión, necesita la final para justificar su inversión y evitar un ridículo internacional, lo que otorga al Barça una poderosa palanca para exigir justicia.
Si la Federación abre expediente y confirma irregularidades, el Madrid podría ser sancionado o incluso descalificado, otorgando el título al Barça sin jugar.

Este pulso no solo afecta a esta final, sino que abre la puerta a cuestionar prácticas de “lesiones estratégicas” y manipulación competitiva en el fútbol moderno.
El Barça apuesta por la dignidad y la transparencia, dispuesto a perder un título si con ello gana respeto y credibilidad.
Florentino Pérez, nervioso ante esta crisis, sabe que perder el control del relato puede significar la caída de su hegemonía y la pérdida de poder dentro y fuera del campo.
El debate está servido y el domingo será el día decisivo: ¿jugará Mbappé?

¿Investigarás la Federación?
¿Se plantará el Barça?
Sea cual sea el desenlace, el Barça ya ha ganado una batalla moral que puede cambiar para siempre las reglas del juego.
Los culés veteranos saben que estas luchas no se ganan en un día, pero el primer paso ya está dado: decir basta a la injusticia.