🚨 Escándalo total: Mbappé y Guardiola, los dos responsables de la salida de Xabi Alonso del Real Madrid
Cuando un club entrega el poder a quien no debe, el desastre está asegurado.
En el Real Madrid, la autoridad del entrenador se ha visto completamente desautorizada.
Xabi Alonso llegó con ganas de mandar, de construir un equipo sólido, pero encontró un vestuario donde el verdadero poder lo tenía otro.
Ese poder lo controla Kilian Mbappé, quien decide cuándo juega, cómo se entrena e incluso qué protocolos se siguen.

Mbappé tiene un ego descomunal y ha machacado a Alonso día tras día, minando su autoridad hasta hacerla inexistente.
Un entrenador sin autoridad sobre su estrella principal es un entrenador muerto.
Además, Mbappé ha convertido al club en un lugar donde su agenda y caprichos pesan más que el proyecto deportivo.
Xabi Alonso intentó poner orden, exigir igualdad y disciplina, pero el club eligió proteger a Mbappé en lugar de apoyar al entrenador.
Pero el problema no termina ahí. Hay un segundo responsable, menos señalado pero igual de decisivo: Pep Guardiola.
Después del partido contra el Manchester City, Guardiola se acercó a Xabi y le dijo una frase que cambió todo: “Manda tú”.
Esa frase le dio a Alonso la legitimidad mental para actuar con autonomía, para tomar decisiones propias y dejar de ser un gestor sometido.
Sin embargo, en el Madrid, esa autonomía no se tolera.
El club exige obediencia y alineación con la directiva, que protege a sus jugadores intocables.
Alonso empezó a banquillar a jugadores que la directiva quería cuidar, como Arda Guler, y a señalar públicamente a Vinicius, un intocable para la afición.

Eso fue demasiado para el club, que decidió prescindir de él.
Mientras el Barça respeta y potencia la autoridad del entrenador, el Madrid ha optado por proteger a sus estrellas por encima de todo.
Esta estructura rota genera un vestuario sin disciplina ni jerarquía, donde el entrenador es un mero administrador.
Arbeloa, el sustituto de Alonso, llega con la misión de obedecer y gestionar sin conflictos, pero carece de autoridad real.
Con Mbappé como líder absoluto, cualquier entrenador que intente imponerse está condenado a fracasar.

El vestuario está dividido y la tensión crece entre figuras como Vinicius, que también busca poder y protagonismo.
El Madrid sacrifica su futuro por mantener contento a Mbappé, y eso se refleja en el campo y en los resultados.
La prensa blanca está en silencio, incapaz de abordar esta crisis estructural sin cuestionar al club.
La diferencia con el Barça es abismal: un vestuario unido, un entrenador respetado y un proyecto sólido.
Esta crisis afecta incluso a la selección española, donde los jugadores del Madrid llegan sin liderazgo ni confianza.

La pregunta que queda es cuánto tiempo podrá aguantar esta situación antes de estallar definitivamente.
El Madrid necesita ganar algo importante pronto o el caos interno se agravará aún más.
Mbappé y Guardiola son los dos responsables principales de la salida de Xabi Alonso: el primero por destruir la autoridad desde dentro, el segundo por inspirar a Alonso a desafiar el sistema.
Mientras Arbeloa intenta sobrevivir en un club roto, el Barça sigue construyendo y ganando.