🚨 Escándalo en la selección: La RFEF expulsa a Huisen y Asensio tras grave enfrentamiento con Lamine Yamal… y el Barça queda impune
El fútbol español vive uno de sus momentos más polémicos y escandalosos.
Tras la final de la Supercopa entre Barcelona y Real Madrid, un enfrentamiento fuera del campo ha terminado con una sanción histórica y profundamente injusta.
Raúl Asensio y Din Huisen, jugadores del Madrid, han sido expulsados de la selección española por seis meses, mientras que Lamine Yamal, el jugador del Barça que inició la provocación, no ha recibido castigo alguno.
La situación comenzó con una entrada dura de Asensio sobre Pedri, que el árbitro sancionó con amarilla.

Lamine Yamal, molesto por la decisión, planificó durante 34 minutos ir al túnel de vestuarios para confrontar a Asensio.
Allí, insultó y humilló a Asensio, comparándolo con una histórica entrada de Sergio Ramos, buscando claramente provocar.
Asensio respondió defendiendo su acción, y Huisen intervino en defensa de su compañero.
La discusión subió de tono, con empujones y gritos, siendo necesaria la intervención de compañeros y seguridad para evitar un altercado físico.
Pero la injusticia llegó tras la celebración del Barça, cuando Asensio y Huisen salieron a pedir respeto ante las provocaciones continuas de Yamal, que celebraba de forma desafiante frente al túnel.

La RFEF, tras una reunión de madrugada, decidió sancionar duramente a los jugadores madridistas por “conducta antideportiva grave” y “premeditación”.
Sin embargo, la misma premeditación se aplicaría a Yamal, que planificó su provocación desde el minuto 56 del partido, pero quedó impune.
Este doble rasero es evidente y escandaloso: sancionar al que se defiende y proteger al que provoca.
Luis de la Fuente, seleccionador nacional, fue clave en la presión para la sanción ejemplar, pero también mostró su miedo a sancionar a Yamal, la gran estrella emergente y mediática.
Esta decisión rompe la confianza en la federación y genera resentimiento en los jugadores afectados.

Florentino Pérez debe actuar con firmeza y denunciar públicamente esta injusticia.
Debe exigir que si se sanciona a Asensio y Huisen, también se sancione a Yamal.
Debe amenazar con llevar el caso a instancias internacionales si la RFEF no rectifica.
El Real Madrid no puede permitir que sus jugadores sean tratados como ciudadanos de segunda en su propia selección.
Este caso es un reflejo más del historial de protección institucional al Barcelona y persecución al Madrid, evidenciado también en el caso Negreira.

La justicia deportiva debe ser igual para todos, sin importar el escudo que lleven.
La dignidad del club, de sus jugadores y del fútbol español está en juego.
Florentino tiene la responsabilidad histórica de defenderlos y pelear esta batalla hasta el final.
Mientras tanto, la polémica continúa y la opinión pública exige transparencia y equidad.
Este episodio marcará un antes y un después en la relación entre jugadores, federación y afición.
La lucha por la justicia en el fútbol español acaba de empezar.