🚨 Xabi Alonso estalla y lanza advertencia brutal a Florentino: “Mbappé hundirá al Real Madrid”
¿Qué sucede cuando en un club el que manda no es ni el entrenador ni el presidente, sino el jugador mejor pagado?
Se rompe primero el vestuario y luego el proyecto.
Eso es exactamente lo que ha denunciado sin tapujos Xabi Alonso esta semana.
El problema del Real Madrid tiene un nombre y un apellido: Kylian Mbappé.

Mbappé manda más que el entrenador, presiona al presidente y condiciona fichajes, tácticas e incluso despidos.
Xabi perdió la autoridad porque Florentino eligió proteger a Mbappé en lugar de respaldar al técnico.
Desde su llegada, Mbappé no ha querido adaptarse al sistema ni asumir responsabilidades defensivas.
Cuando Xabi intentaba corregirle, el francés respondía con indiferencia o directamente se saltaba la jerarquía.
Mbappé fue claro: o él o Xabi. Florentino cedió ante su estrella y sacrificó al entrenador.

El resultado es un Madrid roto, con un vestuario dividido y sin proyecto.
Mientras el Madrid no gana nada con Mbappé, el PSG sin él ha conquistado Liga, Copa y Champions.
Luis Enrique, que entrenó a Mbappé en París, confirma que el equipo funcionó mejor sin el francés.
Mbappé es un jugador que necesita que todo gire a su alrededor; sin eso, no rinde ni lidera.
Xabi vio que Mbappé no presionaba ni ayudaba en defensa, y que desaparecía en partidos cerrados.

El vestuario sabe que Mbappé está por encima del entrenador, y eso genera caos y falta de disciplina.
Arbeloa, con solo una semana en el cargo, ya ha comprobado que no puede exigirle nada a Mbappé.
Su decisión de dejar a Mbappé fuera contra el Albacete fue un mensaje político que le costó la autoridad tras la derrota.
El Madrid está construyendo un equipo alrededor de un solo jugador, y el resto sobra o se adapta forzosamente.
Jugadores como Camavinga o Chouameni están fuera de posición por exigencias tácticas impuestas por Mbappé.

Florentino sabe que se equivocó al darle tanto poder, pero teme admitirlo y sacrificar su gran inversión.
Mientras tanto, el Barça avanza con un proyecto sólido, un entrenador que manda y un vestuario unido.
Messi, aunque más grande que Mbappé, nunca tuvo el poder que este último ostenta.
El Barça gana títulos con colectivo y estructura; el Madrid pierde con individualismo y caos.
El Madrid lleva dos años sin ganar nada importante, justo desde la llegada de Mbappé.
Xabi advierte que mientras Mbappé mande, ningún entrenador podrá controlar el vestuario ni construir un proyecto.
La división interna se refleja en el campo y en los resultados, con jugadores protegidos y otros hundidos.
La prensa oficial intenta construir relatos que evadan la responsabilidad real: Mbappé está blindado.
Esta crisis es un problema de poder, de jerarquía y de liderazgo.
Florentino debe decidir si recupera el control o sigue siendo rehén de su estrella.
El futuro del Madrid depende de esa elección.
Mientras tanto, el Barça disfruta y consolida su hegemonía.
¿Podrá el Madrid despertar a tiempo o está condenado a años de fracaso?
¿Mbappé es la estrella o la piedra en el zapato?
La respuesta está en manos de Florentino y en la capacidad del club para poner orden.