Comentario inesperado del técnico del Athletic Bilbao tras la derrota ante el Barcelona: “Enfrentarse al Barça es un infierno futbolístico delicioso”
En un escenario marcado por la intensidad y la exigencia máxima, el entrenador del Athletic Bilbao se presentó ante los medios con una reflexión honesta y profunda tras la derrota de su equipo ante el FC Barcelona en la semifinal de la Supercopa de España disputada en Arabia Saudí.
Con un semblante cansado pero lleno de respeto, el técnico no dudó en calificar el enfrentamiento contra el Barcelona como “un infierno futbolístico delicioso”.
Explicó que, pese a haber vivido numerosos partidos a lo largo de su carrera, enfrentarse al Barça siempre representa el reto más duro.

“No porque corran más, sino porque te obligan a correr en las direcciones equivocadas”, afirmó.
“Jugar contra ellos es como intentar atrapar agua entre los dedos. Cuando crees que los tienes controlados, se escapan con un solo toque mágico.”
Estas palabras reflejan la frustración y admiración que genera un equipo que domina el juego con una combinación de talento, inteligencia y ritmo incesante.
El entrenador destacó cómo el campo parecía “pequeño para nosotros y grande para ellos”, una metáfora que resume la sensación de impotencia ante la superioridad blaugrana.
Sobre la figura de Pedri, el técnico se mostró especialmente laudatorio: “Pedri es actualmente el mejor centrocampista del mundo sin discusión. Lo que hace va más allá de la lógica táctica.”
Reconoció que intentaron aislarlo mediante presión múltiple y asfixia en espacios reducidos, pero que el joven jugador siempre encontraba la manera de salir con una sangre fría propia de los grandes.
Además, valoró la épica lucha de su equipo: “Lo dimos todo y el Athletic nunca se rinde, pero debemos quitarnos el sombrero ante este tipo de fútbol.”
El ambiente en Arabia Saudí, con una atmósfera intensa y fervorosa, añadió un plus de dificultad y emoción a un partido que, aunque terminó en derrota, dejó claro el compromiso y la valentía del Athletic.

El técnico concluyó señalando que se enfrentaron a “una versión del Barcelona que hace que el fútbol parezca inventado solo para ellos”, subrayando la magnitud del desafío y la calidad del rival.
Estas declaraciones inesperadas muestran un profundo respeto hacia el Barça y una autocrítica honesta, elementos que reflejan la realidad de un partido en el que el Athletic luchó con coraje pero fue superado por un equipo en pleno crecimiento y consolidación.
En definitiva, el mensaje del entrenador del Athletic Bilbao es un reconocimiento a la grandeza del FC Barcelona y un compromiso para seguir peleando con orgullo y esfuerzo en futuras batallas.