¡LA TRAICIÓN DEFINITIVA! Joaquín Prat abandona Tele5: ¿Ana Rosa Quintana la culpable? “Aquí no se valora el talento, solo se tapa el desastre”
En el corazón de Mediaset España, una tormenta silenciosa ha estado gestándose durante meses y hoy estalla con fuerza: Joaquín Prat, uno de los rostros más habituales y versátiles de Tele5, ha decidido dar un paso atrás y abandonar la cadena que le vio crecer.
Lo que parecía un rumor de pasillo se ha confirmado como una realidad inminente que refleja el profundo desgaste que sufre la cadena y sus profesionales.
Joaquín Prat está cansado, no solo físicamente, sino mentalmente, y la paciencia que tenía con Ana Rosa Quintana y la productora Unicor ha llegado a su límite.
La situación en Tele5 es crítica.

Los directivos están desbordados, los programas no funcionan como antes y las apuestas millonarias no logran remontar la audiencia.
En este contexto, Joaquín Prat ha pasado de ser una promesa de futuro a un comodín para tapar agujeros en la programación.
Un día presenta un programa, al siguiente cubre una ausencia y al otro sostiene un formato que está condenado al fracaso.
Sin un proyecto propio, sin margen para innovar, y con la sensación de que sus esfuerzos son invisibles, el presentador ha decidido decir basta.
Las fuentes internas confirman un ambiente irrespirable.
![]()
El frío distanciamiento con su copresentador es solo la punta del iceberg.
No se hablan, no coordinan, y cada uno va por su lado, una señal inequívoca de que algo está roto en el equipo.
Unicor, la productora responsable, ha sido duramente criticada por repetir fórmulas, rostros y errores una y otra vez, sin aportar frescura ni soluciones.
Esta falta de innovación ha contribuido al deterioro de la cadena y, en especial, al desgaste de profesionales como Joaquín.
Ana Rosa Quintana, cuyo programa goza de privilegios como horarios blindados y ausencia de publicidad, se mantiene como el eje inamovible que condiciona toda la parrilla.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F40d%2F350%2Fcb5%2F40d350cb5732e6a8c46ceca23b3159a4.jpg)
Sin embargo, esta protección parece venir a costa de otros talentos, que ven cómo sus carreras se estancan o se convierten en meros parches para emergencias.
Joaquín Prat ha expresado en numerosas ocasiones, aunque en privado, su frustración por ser utilizado como recurso de emergencia, sin un proyecto claro ni reconocimiento profesional.
Esta situación ha minado su motivación y ha provocado un desgaste que ya no puede soportar.
No es solo una cuestión de ego o dinero, sino de dignidad laboral.
Cuando un profesional con años de experiencia siente que su trabajo se limita a apagar fuegos y cubrir huecos sin futuro, la salida se convierte en la única opción lógica.

Además, la cadena parece estar maltratando a la juventud y a nuevos talentos, como el caso de Verónica Durando, que pese a demostrar su valía ha sido apartada sin justificación clara.
El final de esta historia está escrito, solo falta conocer la fecha oficial de la salida de Joaquín Prat.
Su marcha no solo representa una pérdida individual, sino que es un síntoma claro de la crisis estructural que vive Tele5.
Si la cadena no cambia su estrategia, protegiendo solo a unos pocos y quemando a la mayoría, seguirá perdiendo talento y audiencia.
El público ya lo está notando y no dudará en cambiar de canal si no ve propuestas frescas y profesionales valorados.

En definitiva, Joaquín Prat abandona Tele5 no por capricho, sino por un desgaste acumulado en un entorno que no escucha ni valora a sus profesionales.
Ana Rosa Quintana, como figura central, parece ser parte del problema, al mantener un sistema que sacrifica a otros para salvar su programa.
Este movimiento podría ser el principio del fin de una era en Tele5, una cadena que debe reinventarse o enfrentarse a su declive.
El reloj corre, y la televisión española observa expectante qué pasará con uno de sus presentadores más emblemáticos y con una de las cadenas más influyentes.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F4a7%2F296%2Fbd5%2F4a7296bd50d7cc7eaf1b799c6f02650c.jpg)
¿Será esta la señal para un cambio profundo o solo el preludio de más abandonos y crisis?
Solo el tiempo lo dirá.
Por ahora, Joaquín Prat ha hablado con su silencio y su decisión, y eso ya es un mensaje rotundo para todos en Mediaset.
La pregunta que queda en el aire es clara: ¿quién será el siguiente en decir basta?