¡De Zerbi explota contra el Madrid tras el penalti inventado! “Vergüenza absoluta, lo habría dicho aunque fuera a favor de mi equipo”
El Real Madrid se llevó la victoria por 2-1 frente al Olympique de Marsella en un partido que quedará marcado más por la polémica arbitral que por el juego en sí.
Roberto De Zerbi, técnico del Marsella, no pudo contener su frustración y explotó públicamente contra el conjunto blanco y el árbitro tras el encuentro, especialmente por el segundo penalti señalado a favor del Madrid, una decisión que calificó de “vergonzosa”.
El partido comenzó con un Real Madrid que parecía dominar, pero con el paso de los minutos el Marsella equilibró el juego e incluso se adelantó en el marcador gracias a un gol bien gestionado tras un error blanco.
El Madrid empató mediante un penalti discutible a Rodrigo, que, aunque pitable, mostró a un jugador buscando el contacto.

La tensión creció cuando Dani Carvajal fue expulsado por un cabezazo a un jugador marsellés, una acción que De Zerbi reconoció como merecedora de tarjeta roja, aunque matizó que no fue un golpe con recorrido, sino un choque de cabezas.
Este hecho dejó al Madrid con diez jugadores y parecía que el Marsella podría aprovechar la situación para buscar la victoria o al menos un empate.
Sin embargo, en el minuto 80 llegó la jugada que desató la ira del entrenador italiano: un penalti señalado por mano de Facundo Medina dentro del área.
Según De Zerbi, y lo dejó claro en rueda de prensa, “el segundo penalti es un poco vergonzoso, no era penalti, nunca lo es. Lo hubiera dicho aunque fuera a favor de mi equipo”.
El motivo de esta contundente afirmación radica en la interpretación de la mano en cuestión.

La mano de Medina se produjo cuando el jugador estaba cayendo y apoyándose en el suelo, una situación que según precedentes arbitrales no debería ser sancionada como penalti.
De Zerbi recordó varios casos similares donde no se pitó penalti, incluso a favor del Barça, y criticó la incoherencia de que ahora sí se sancione en Champions una acción que antes no fue considerada falta.
Además, denunció la inexplicable ausencia de intervención del VAR en esa jugada, a pesar de que el videoarbitraje estaba presente y en otras ocasiones ha corregido decisiones arbitrales polémicas.
Curiosamente, el responsable del VAR en ese partido fue Van Boekel, quien ya había sido protagonista en polémicas previas, lo que añade más leña al fuego de la sospecha.
De Zerbi también se refirió a la mano de Militao no pitada, señalando la falta de un criterio uniforme entre competiciones y lamentando que se aplique un doble rasero que perjudica la coherencia del arbitraje.

Para él, la injusticia no es solo en esa jugada, sino en la acumulación de decisiones arbitrales contradictorias que afectan la integridad del juego.
A pesar de la derrota, el técnico mostró orgullo por su equipo, resaltando que muchos jugadores son nuevos y que el equipo aún está encontrando su mejor versión.
Reconoció que tras la expulsión de Carvajal su equipo no supo arriesgar lo suficiente para cambiar el resultado, pero defendió la competitividad y el esfuerzo mostrado.
El mensaje de De Zerbi es claro: la justicia arbitral debe ser imparcial y consistente, y cuando no lo es, genera frustración y desconfianza en el fútbol.
Su sinceridad y valentía al denunciar lo que considera un robo arbitrario han sido aplaudidas por muchos aficionados y expertos, que ven en sus palabras un reflejo del malestar generalizado por la falta de transparencia y criterio en las decisiones arbitrales.
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Este episodio se suma a una larga lista de polémicas que ponen en entredicho la credibilidad del arbitraje en la Champions League y en el fútbol español.
La exigencia de un reglamento claro, aplicado de forma uniforme y sin favoritismos, es más necesaria que nunca para preservar la esencia competitiva y la pasión que mueve al deporte rey.
En definitiva, la explosión de De Zerbi no es solo una crítica puntual, sino un grito de alerta sobre la necesidad de cambiar el rumbo y garantizar que el fútbol se juegue con justicia, sin que las decisiones arbitrales se conviertan en protagonistas por encima de los jugadores y el espectáculo.
Mientras tanto, los aficionados seguirán atentos a cada jugada polémica, preguntándose si realmente el VAR y los árbitros están para proteger el juego o para alimentar la controversia.
Y entrenadores como De Zerbi seguirán alzando la voz para que la verdad salga a la luz, aunque eso les cueste enfrentarse a los grandes del fútbol europeo.