Demanda explosiva sacude al cuñado de Pedro Sánchez: ¿Qué hay detrás del presunto tráfico de influencias?
La red de sospechas en torno al círculo íntimo de Pedro Sánchez se ha ampliado con la presentación de una querella histórica contra su cuñado, Miguel Ángel Gómez Fernández.
La Asociación Abogados Cristianos ha interpuesto esta denuncia por un presunto delito de tráfico de influencias.
Según la querella, Gómez habría utilizado su vínculo familiar con el presidente del gobierno para obtener beneficios económicos para su empresa, Vancouver Media, donde trabajaba como director.
Esta productora audiovisual es responsable de producciones de gran éxito, como la famosa serie “La Casa de Papel”.

El fichaje del hermano de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, por Vancouver Media se produjo apenas cuatro meses después de la investidura de Sánchez en 2018.
Entre los años 2018 y 2021, Vancouver Media recibió deducciones fiscales que alcanzarían los 16,3 millones de euros bajo la categoría de producciones extranjeras, a pesar de ser una empresa nacional.
En 2019, el Ministerio de Hacienda concedió a la productora 4,3 millones de euros en beneficios fiscales.
En 2021, la Agencia Tributaria aprobó el ingreso de otros 10,2 millones a través de una prestación extraordinaria, tras deducir solo 1,8 millones del impuesto de sociedades.
Los denunciantes señalan que estas ayudas públicas coinciden con un reparto de dividendos significativo por parte de Vancouver Media: 5,3 millones en 2019 y 2,6 millones en 2021.

Además, se denuncia que la productora dejó de pagar por grabar en espacios públicos desde la incorporación de Gómez a la empresa.
El Código Penal español tipifica como delito el tráfico de influencias cuando un particular se vale de una relación personal con una autoridad pública para obtener ventajas.
En este caso, Gómez, como cuñado del presidente, podría haber incurrido en esta figura delictiva.
La querella también solicita que se investigue la producción de un documental sobre Pedro Sánchez, cuya contratación sigue envuelta en opacidad y falta de transparencia.
Este nuevo escándalo añade presión sobre el presidente, cuya familia parece estar bajo un escrutinio judicial y mediático creciente.

Las implicaciones políticas podrían ser graves, afectando la imagen del Ejecutivo y la confianza ciudadana.
El contexto político actual es especialmente sensible, dado que el gobierno de Sánchez ya enfrenta críticas por otros asuntos relacionados con la gestión y la transparencia.
La acusación contra el cuñado del presidente podría alimentar la narrativa de corrupción y favoritismos que algunos sectores políticos y sociales denuncian desde hace tiempo.
Además, la relevancia mediática de Vancouver Media y sus producciones internacionales añade un componente de gran visibilidad pública a este caso.
La querella abre la puerta a una investigación judicial que podría destapar nuevas irregularidades o confirmar las sospechas de tráfico de influencias.

Mientras tanto, la opinión pública observa con atención y creciente preocupación el desarrollo de esta polémica.
En conclusión, la demanda contra Miguel Ángel Gómez Fernández representa un golpe duro para el entorno personal y político de Pedro Sánchez.
El presunto uso indebido de su relación familiar para favorecer económicamente a Vancouver Media pone en entredicho la integridad del círculo más próximo al presidente.
Este caso podría tener consecuencias legales y políticas de gran alcance, dependiendo del curso que tome la investigación.
La transparencia y la rendición de cuentas se sitúan en el centro del debate, en un momento en que la confianza en las instituciones es crucial.
El futuro de esta denuncia y su impacto en la política española están aún por verse, pero sin duda marcarán un capítulo importante en la actualidad.