¡Injusticia total! El VAR anula un gol legal de Lamine y valida un fuera de juego inexistente en la Real Sociedad – ¿Hasta cuándo el Barça soportará estos robos?
El último partido del Barça contra la Real Sociedad fue un auténtico drama para los culés, no solo por el resultado adverso, sino por la sensación de haber sido víctimas de un robo arbitrario.
Desde el inicio, el Barça dominó claramente el encuentro, con una primera parte espectacular que reflejaba un dominio absoluto en el juego y en las ocasiones.
Estadísticamente, el equipo azulgrana acumuló una ventaja en goles esperados que no se tradujo en el marcador debido a decisiones arbitrales controvertidas.
La alineación del Barça contó con Joan García en portería, un bloque defensivo con Balde, Eric García, Pauku García y Julkun, y un centro del campo liderado por Frenky de Jong, Fermín y Pedri.

En ataque, Lamine, Ferrán y Dani Olmo formaron la delantera.
El partido comenzó con tres goles anulados para el Barça.
El primero fue un gol legítimo de Fermín, anulado tras una supuesta falta de Dani Olmo en la recuperación del balón, una decisión discutible que rara vez se aplica con tanta severidad a otros equipos.
El segundo gol anulado fue por fuera de juego de Frenky de Jong, una decisión clara y aceptada sin polémicas.
El tercero, y quizás el más polémico, fue el gol de Lamine, anulado tras una larga espera para revisar un fuera de juego semiautomático que no parecía existir.

La repetición mostraba dudas sobre quién tocó el balón por última vez, y la toma utilizada para validar el fuera de juego fue poco concluyente.
Además, el VAR anuló un penalti claro a favor del Barça tras una falta sobre Lamine, y validó un gol de la Real Sociedad que llegó tras un fuera de juego posicional y una falta previa sobre Dani Olmo que no fue revisada.
A pesar de estas adversidades, el Barça mantuvo la presión y generó múltiples ocasiones, estrellándose en varias ocasiones contra el portero rival Remiro, quien realizó paradas excepcionales.
En la segunda parte, el equipo azulgrana bajó algo su intensidad, pero siguió creando peligro y tuvo opciones claras para empatar y hasta ganar el partido.
Sin embargo, la Real Sociedad aprovechó un momento de desconexión para anotar el segundo gol, que terminó por sentenciar el encuentro.

Las decisiones arbitrales, especialmente de Gil Manzano y Del Cerro Grande, fueron motivo de frustración y debate.
La permisividad con las faltas a favor de la Real Sociedad y la dureza con el Barça, junto con la lentitud y opacidad en la revisión del VAR, alimentan la sensación de parcialidad.
El Barça, a pesar de la derrota, sigue líder en la competición y mantiene una buena dinámica, pero estos episodios dejan una mancha difícil de ignorar.
La afición y el equipo esperan que se tomen medidas para evitar que estas injusticias continúen empañando el espectáculo y el esfuerzo de los jugadores.
El fútbol merece transparencia, justicia y respeto, y el Barça merece competir en igualdad de condiciones.