¡José Luis en modo drama total! Culpa al árbitro de la victoria del Barça y se gana el ridículo del siglo
Hoy toca hablar del partido donde el Barça ganó 3-0 al Real Oviedo y mantuvo su liderato en LaLiga.
Una victoria clara y merecida que, sin embargo, ha dejado a algunos en la caverna con el “culete un poco rojo”, soltando las típicas tonterías con las que ya estamos acostumbrados.
El protagonista del día es José Luis Sánchez, quien ha decidido culpar al árbitro de la victoria del Barça, en un nivel surrealista que roza el ridículo total.
Empecemos por el episodio del portero del Oviedo, Aarón Escandell, que supuestamente tocó el balón fuera del área.

José Luis citó un tweet que afirmaba que el árbitro había pitado falta a favor del Barça por esa acción, pero la realidad es que el balón estaba dentro del área, y la jugada fue bien arbitrada.
Pero esto no fue todo.
La joya del show fue cuando José Luis aseguró que Joan García cometió penalti por “agarrar el pie” a un delantero rival.
La jugada, vista con calma, muestra cómo el portero controla el balón antes que el atacante y evita que este se lleve la pelota.
¿Penalti?

Ni en sueños.
Incluso madridistas le respondieron señalando que estaba haciendo el ridículo con semejante acusación.
Y es que el nivel de fanatismo de José Luis es tan alto que hasta sus propios seguidores le llaman a la cordura.
Como no podía rascar más del partido del Barça, José Luis empezó a desviar la atención hacia el Real Madrid Castilla, acusando a árbitros y al CTA de favorecer a otros equipos y de supuestas “ligas negreirescas” de hace décadas.
Este manido argumento sobre Tenerife y la supuesta corrupción arbitraria parece un trauma personal que no logra superar, y que utiliza para justificar cualquier derrota o mala actuación de su equipo.
Además, retuiteó publicaciones de Tomás Roncero que reforzaban esta narrativa conspirativa, pero la realidad es que estas quejas no tienen base y sólo evidencian su desesperación.
No faltaron los comentarios sarcásticos y críticas incluso de aficionados madridistas que le pidieron un poco de respeto y objetividad.
Por si fuera poco, José Luis se quejó de amarillas inexistentes y de faltas claras cometidas por el Oviedo sin sanción, mientras él se quejaba de faltas leves y decisiones justas.
En definitiva, José Luis Sánchez protagonizó un auténtico show de lloros y conspiraciones que no convencen a nadie.
Desde aquí, culés, sólo podemos reírnos un poco y recordar que el Barça ganó merecidamente, sin ayudas arbitrales, y que estas pataletas sólo demuestran la impotencia de algunos.