Mercadona y la Patronal de Supermercados Plantan Cara a Yolanda Díaz: ¿Se Frenará la Reducción de la Jornada Laboral?
La reciente iniciativa del gobierno para reducir la jornada laboral semanal a 37 horas y media ha encendido las alarmas en el sector de la distribución.
Empresas gigantes como Mercadona, Lidl, Día y Ahorra Má, representadas por la patronal Asedas, han manifestado un rechazo frontal a esta reforma.
El presidente de Asedas, Justo Anthony Durán y Jeida, ha expresado su malestar mediante una carta dirigida a la vicepresidenta Yolanda Díaz, en la que critica duramente la falta de diálogo y la forma en que se ha presentado la medida.
Según Durán y Jeida, el gobierno ha mostrado un desconocimiento profundo de la realidad socioeconómica del sector, presentando la reducción de la jornada como un beneficio unilateral para los trabajadores sin considerar las complejidades del comercio.

Además, denuncia que esta reforma proyecta una imagen negativa e injusta de empresas que sostienen miles de empleos y ofrecen horarios amplios para atender las necesidades de la sociedad.
La patronal sostiene que la propuesta ignora décadas de negociación colectiva y no toma en cuenta la diversidad y particularidades del sector.
Este rechazo no se limita sólo a Asedas, ya que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) también ha intensificado su presión contra la reforma.
En concreto, la CEOE ha alertado que sin flexibilidad para las empresas catalanas, partidos clave como Jun no brindarán su apoyo al Ejecutivo.
Esta resistencia evidencia que el gobierno no cuenta con un consenso real para impulsar esta reforma, lo que podría complicar su aprobación en el Congreso.

El sector empresarial advierte que la reducción de la jornada podría alterar profundamente la organización del trabajo en miles de comercios en toda España.
Asedas ya ha anunciado que promoverá enmiendas a la totalidad al proyecto de ley, buscando el respaldo de los grupos parlamentarios para frenar la medida.
El boicot liderado por grandes supermercados como Mercadona refleja la preocupación sobre el impacto económico que esta reforma podría tener en su operativa diaria.
Estos supermercados sostienen miles de empleos y argumentan que mantener horarios amplios es esencial para atender a las demandas de los consumidores.
Reducir la jornada laboral podría obligar a reorganizar turnos, aumentar costos o incluso afectar la competitividad del sector frente a otras formas de comercio.

Por ello, la patronal exige que se reabra el diálogo para buscar soluciones consensuadas que no perjudiquen a ninguna de las partes.
El pulso entre el gobierno y el sector empresarial pone en evidencia un choque de visiones sobre el futuro del mercado laboral en España.
Mientras el Ejecutivo defiende la reducción de la jornada como una mejora en la calidad de vida y un avance social, las empresas alertan sobre las dificultades prácticas y económicas que implica.
Este debate no es exclusivo del sector de la distribución, sino que refleja una tensión más amplia sobre cómo adaptar las condiciones laborales a los nuevos tiempos sin poner en riesgo la viabilidad de las empresas.
La vicepresidenta Yolanda Díaz deberá enfrentar estas críticas y buscar un equilibrio para que la reforma pueda avanzar sin fracturar el tejido productivo.

El resultado de esta negociación será clave para determinar si la reducción de la jornada laboral se convierte en una realidad o queda paralizada por la presión empresarial.
En conclusión, la ofensiva de Mercadona y la patronal Asedas contra la reducción de la jornada laboral demuestra la complejidad de implementar cambios laborales profundos en sectores estratégicos.
El rechazo frontal, las cartas enviadas al gobierno y la alineación con otras organizaciones empresariales muestran que la batalla política y social está lejos de terminar.
El futuro de esta reforma dependerá del diálogo, la capacidad de negociación y la voluntad de encontrar soluciones que compatibilicen los intereses de trabajadores y empresarios.
Mientras tanto, miles de empleados y consumidores observan atentos cómo se desarrolla este pulso que puede marcar un antes y un después en la regulación laboral española.
Seguiremos informando sobre los avances y reacciones que surjan en torno a esta polémica propuesta.