Susana Guasch se burla de Joan García y termina humillada tras su partidazo contra el Espanyol: ¿Crítica o karma futbolístico?
Muy buenas, culés y amantes del buen fútbol.
Hoy toca hablar de un episodio que ha dado mucho que hablar tras el partido del FC Barcelona contra el Espanyol, que terminó con un contundente 0-2 a favor de los blaugranas.
Un encuentro que no solo dejó satisfechos a los seguidores del Barça, sino que también cerró varias “misiones secundarias” para quienes siguen de cerca la actualidad futbolística.
Y es que este derbi estuvo marcado por la tensión previa, especialmente por las críticas de algunos periodistas hacia jugadores clave del Barcelona.

Entre ellos, destaca Susana Guasch, quien no dudó en atacar duramente a Joan García y al entrenador Hansy Flick antes del partido.
Sin embargo, la realidad en el campo le jugó una mala pasada y terminó completamente retratada.
Susana Guasch, quien se presenta como aficionada al Espanyol aunque muchos sospechan que su corazón está más cerca del Real Madrid, llegó al partido con ganas de ver al Barça pinchar.
No fue así.
Joan García, el portero azulgrana, tuvo un partidazo que silenció a sus detractores y dejó claro que su fichaje fue una apuesta acertada.

Recordemos que hace unas semanas, Susana criticó a Hansy Flick por la gestión del vestuario, especialmente por haber utilizado a “la min” (una referencia a un jugador del Barça) en un partido complicado contra el Talavera.
En aquella ocasión, lanzó duras palabras contra el entrenador alemán, ignorando que Xavi Alonso hizo algo similar con Mbappé en un partido asequible pero exigente.
Además, Susana no dudó en mofarse del fichaje de Joan García, calificándolo como un gasto innecesario para un jugador que normalmente sería canterano y no generaría coste alguno.
Pero sus palabras se volvieron en su contra cuando Joan García demostró su valía con paradas decisivas que mantuvieron el arco en cero y contribuyeron a la victoria blaugrana.
El derbi fue especial, con un Espanyol motivado y deseoso de ganar, pero el Barça se mostró serio y sólido, sin dejarse intimidar.

La frustración de Susana fue palpable, especialmente al ver cómo sus críticas no solo no se cumplían, sino que el Barça brillaba en un momento crucial.
No faltaron las provocaciones por parte de jugadores como Peramilla, que no dudó en desafiar a “la min”, algo que Susana no pareció criticar con la misma intensidad que sus habituales pullas hacia el Barça.
La polémica también se extendió a la gestión de lesiones y minutos de juego.
Susana acusó a Flick de abusar de ciertos jugadores, mientras que la realidad muestra que el técnico cuida la condición física de sus futbolistas, dándoles descanso cuando es necesario.
Esto contrasta con la gestión de la selección, que según Flick, no cuidó adecuadamente a algunos jugadores, generando polémica.

En definitiva, Susana Guasch intentó aprovechar cada oportunidad para criticar al Barça, pero terminó siendo víctima de una retratada histórica.
Sus ataques a Joan García, Flick y otros jugadores se vieron respondidos con hechos concretos en el campo, dejando en evidencia que muchas de sus críticas carecían de fundamento.
El Barça pagó cerca de 26 millones por Joan García, una inversión que hasta ahora está dando frutos con creces.
Cada céntimo parece justificado tras actuaciones como la del derbi, que dejaron claro que el portero es una pieza clave para el equipo.

Este episodio es un claro ejemplo de cómo las críticas sin fundamento pueden volverse en contra de quienes las lanzan, especialmente en un mundo tan apasionado como el fútbol.
La afición culé celebra la victoria y el nivel mostrado, mientras que Susana Guasch queda marcada por sus palabras y la realidad del terreno de juego.
Para cerrar, queda claro que el Barça sigue firme en su camino, a pesar de las críticas externas.
Y para Susana, un consejo amistoso: menos pullas y más análisis serio para no salir siempre perdiendo en esta batalla mediática.