¡Explosión en el Vestuario! Xabi Alonso Expulsa a Asensio Antes del Partido: “¿Falta de Coraje o Simple Rebelión? Que se aguante o se largue…”
El Real Madrid vivió una escena inédita y explosiva justo antes de su enfrentamiento contra la Real Sociedad, un partido crucial en la Liga que se convirtió en un auténtico terremoto interno.
Raúl Asensio, uno de los futbolistas con más talento pero también con más sombras en los últimos tiempos, protagonizó un momento que nadie esperaba: se negó a salir al campo cuando fue llamado por el entrenador Xabi Alonso.
La noticia, que ni siquiera los grandes medios como Marca se atrevieron a publicar inicialmente, ha salido a la luz gracias a filtraciones internas y testimonios de primera mano que revelan un ambiente enrarecido y una tensión máxima en el vestuario.
La decisión de Xabi Alonso de expulsar a Asensio del vestuario fue un acto de autoridad que ha dejado huella y ha generado un debate intenso sobre la disciplina, el compromiso y la gestión del grupo en el club blanco.

La semana previa al partido ya había sido complicada para el Madrid.
La lesión de Rudiger, pieza clave en la defensa, dejó al equipo sin uno de sus pilares para los próximos tres meses.
Esto obligó a Xabi Alonso a replantear la zaga, apostando por una mezcla de juventud y experiencia con Susen y Asensio como centrales titulares.
Sin embargo, la confianza en Asensio no era plena.
Dentro del club, muchos dudaban de su mentalidad y capacidad para asumir la presión que conlleva vestir la camiseta blanca en momentos críticos.
El día del partido, cuando Xabi Alonso anunció la alineación, el vestuario quedó paralizado al escuchar la inclusión de Asensio.
El jugador, visiblemente incómodo, levantó la voz y confesó delante de todos que no se sentía preparado para jugar.
Reveló que arrastraba fantasmas del pasado, especialmente errores cometidos en el Mundial de Clubes que le costaron críticas duras y la pérdida de apoyo dentro del equipo.
La confesión de Asensio fue un golpe duro para la moral del vestuario y para el propio entrenador, que intentó razonar con él y recordarle la importancia de su papel en el equipo.
Sin embargo, Asensio insistió en su negativa, incluso mencionando problemas personales que le afectaban fuera del campo.

Esta actitud fue la gota que colmó el vaso para Xabi Alonso, un técnico conocido por su carácter fuerte y su intolerancia hacia la falta de profesionalismo.
Con voz firme y autoridad, Xabi Alonso le comunicó a Asensio que si no estaba dispuesto a jugar, tampoco podía permanecer en el vestuario.
La orden fue clara: fuera.
El jugador recogió sus cosas sin mediar palabra, dejando tras de sí un ambiente cargado de incredulidad y tensión.
Su frase al salir, “No pienso dejar que me usen de chivo expiatorio otra vez”, resonó como un desafío y un reflejo del conflicto interno que atraviesa.

Este incidente no es un caso aislado para Asensio.
Ya en el Mundial de Clubes, sus errores defensivos y la falta de concentración fueron motivo de críticas y le costaron la confianza del cuerpo técnico y de sus compañeros.
La relación entre el jugador y el club se ha ido enfriando, y esta crisis podría marcar un antes y un después en su carrera en el Real Madrid.
Mientras tanto, el resto del equipo tuvo que recomponerse rápidamente para afrontar el partido.
Militao asumió el reto con valentía, mostrando liderazgo y compromiso pese a no estar en su mejor forma física.

El joven Jisen recibió el apoyo necesario para asumir una responsabilidad enorme, mientras que Alaba intentaba mantener la calma y la confianza dentro del grupo.
La decisión de Xabi Alonso ha generado opiniones divididas.
Algunos consideran que fue un acto necesario para mantener la disciplina y el respeto dentro del vestuario, enviando un mensaje claro de que nadie está por encima del equipo.
Otros creen que la situación podría haberse manejado de forma más discreta y que la humillación pública puede afectar negativamente la cohesión del grupo.
En las redes sociales, la noticia se viralizó rápidamente, con aficionados y expertos debatiendo sobre la postura del entrenador y el comportamiento de Asensio.

Mientras algunos culpan al jugador de falta de compromiso, otros critican la dureza de Xabi Alonso y temen que esta ruptura pueda generar fracturas internas.
Desde la directiva, la reacción ha sido de respaldo total al técnico.
Florentino Pérez, informado durante el descanso del partido, apoyó la decisión sin cuestionar la autoridad de Xabi Alonso, consciente de que el nuevo entrenador necesita imponer su liderazgo para construir un proyecto sólido.
La baja de Asensio, sumada a la lesión de Rudiger, deja al Real Madrid con una defensa muy debilitada.
La presión recae ahora sobre Militao, Alaba y el joven Jisen, quienes deberán afrontar una temporada exigente con Champions, Copa y Liga.
Algunos ya piden un fichaje de emergencia en el mercado de invierno para reforzar la zaga y evitar una crisis deportiva.
Este episodio marca un punto de inflexión en el Real Madrid.
La línea de autoridad queda clara: no hay intocables, ni siquiera para jugadores con contrato millonario o con historia en el club.
La exigencia es máxima y la disciplina, innegociable.
Xabi Alonso ha dejado claro que solo jugarán los que estén comprometidos al 100%.

El futuro de Asensio parece incierto.
El mercado de invierno se asoma como una posible salida para un jugador que ha perdido peso dentro del equipo y cuya imagen se ha visto dañada por este escándalo.
Equipos de la Serie A y Turquía ya han mostrado interés, aunque su valor de mercado podría verse afectado por la polémica.
Mientras tanto, el vestuario del Real Madrid deberá demostrar que puede superar esta crisis y unirse en torno a su entrenador para afrontar los retos que quedan por delante.
La gestión de Xabi Alonso será clave para consolidar un grupo unido y competitivo o para ver cómo surgen grietas que podrían costar caro.

En conclusión, la expulsión de Raúl Asensio del vestuario antes del partido contra la Real Sociedad es mucho más que un simple incidente.
Es un mensaje contundente sobre la cultura de exigencia y sacrificio que Xabi Alonso quiere instaurar en el Real Madrid.
Una historia que seguirá dando que hablar y que pone en jaque la estabilidad de uno de los clubes más grandes del mundo.
¿Fue la medida justa o un exceso de autoridad?
El debate está abierto y solo el tiempo dirá si esta decisión fortalece al equipo o si siembra divisiones difíciles de reparar.
Mientras tanto, el Madrid sigue adelante, con la mirada puesta en la victoria y la unidad.