Una boda entre sombras.
El inicio del secreto de Drew Scott.

Durante años, Drew Scott, una de las mitades más carismáticas del dúo de gemelos conocidos como los Property Brothers, ha sido un rostro familiar en los hogares de millones de personas alrededor del mundo.
Su estilo encantador, su sentido del humor contagioso y su habilidad para transformar hogares comunes en verdaderas joyas arquitectónicas lo han convertido no solo en un ídolo de la televisión.
sino también en un símbolo del marido perfecto para muchas fanáticas.
Sin embargo, detrás de esa fachada cuidadosamente construida, parecía esconderse una historia mucho más compleja, íntima y, según su propia esposa, dolorosamente real.
Este primer capítulo se sumerge en los orígenes del amor entre Drew y Linda Fan, una historia aparentemente de ensueño que poco a poco revela grietas inesperadas.
A través de entrevistas, testimonios de allegados y palabras que la propia Linda rompió el silencio para compartir en una entrevista exclusiva, descubrimos el inicio de lo que ella misma llamó un matrimonio construido sobre capas de secretos.

El encuentro que parecía destinado era el año 2010 cuando Linda Fan, en aquel entonces directora creativa en una firma de marketing, asistió a una exposición de diseño en Las Vegas aquel día.
Como ella misma relató en sus memorias inacabadas, no tenía planeado quedarse más de una hora, pero el destino tenía otros planes.
Drew Scott, quien ya comenzaba a cosechar popularidad en la televisión gracias al éxito incipiente de Property Brothers, también se encontraba en el evento como presentador invitado.
Fue un cruce de miradas lo que según los presentes encendió la chispa.
Su sonrisa era magnética, contaba Linda, pero más allá de eso, había una sombra en sus ojos, como si guardara una historia que no quería contar.
Ese encuentro dio inicio a una relación que de puertas afuera parecía perfecta.
Viajes juntos, presentaciones en alfombra roja, cenas familiares con el hermano gemelo Jonathan y su entonces pareja.

Las redes sociales mostraban una vida idílica, renovaciones compartidas, sesiones de fotos románticas y frases de amor eterno.
Nadie sospechaba que tras esa imagen tan pulida se gestaba una atención silente.
La boda secreta en Italia.
Pocos lo saben, pero antes de la fastuosa boda celebrada en Italia en mayo de 2018, transmitida por HGTV y documentada en una serie especial, Drew y Linda ya estaban legalmente casados en una ceremonia secreta realizada en una pequeña capilla de Escocia en el otoño de 2017, la pareja firmó los documentos que los unían legalmente.
Aquello no fue, como muchos pensarían, una medida práctica, sino una decisión que, según Linda Drew tomó para mantener el control.
En una reveladora conversación con una periodista canadiense en marzo de 2025, Linda confesó que yo no entendí entonces por qué quería hacerlo a escondidas.
Pensé que era romántico.

Ahora sé que era una forma de proteger su imagen pública, de no darme un lugar real ante el mundo.
Dicha boda, que solo tuvo como testigos a un asistente legal y una secretaria de la corte local, no fue mencionada ni en entrevistas, ni en la serie, ni siquiera a los amigos cercanos.
Me hizo prometer que sería nuestro pequeño secreto y yo, como estaba tan enamorada, lo acepté.
El cambio tras las cámaras, tras la ceremonia pública en Italia, que reunió a familiares, celebridades y cámaras de televisión, Linda comenzó a notar un cambio en el comportamiento de Drew.
se volvió más reservado, más controlador y sobre todo más obsesionado con su imagen.
A menudo le pedía que no compartiera ciertas fotos en redes sociales.
En las grabaciones le insistía en qué decir y cómo sonreír.

Si ella quería iniciar nuevos proyectos por su cuenta, recibía respuestas vagas o directamente negativas.
Un amigo de la familia relató que Drew siempre ha sido perfeccionista, pero con Linda parecía querer dirigirla como si fuera una más de sus renovaciones, cambiar lo que no encajaba con su visión.
La situación llegó a un punto crítico cuando Linda propuso lanzar una línea de diseño independiente bajo su propio nombre.
No es el momento adecuado, fue la excusa de Drew, pero sentí que lo que quería decir era, no es adecuado para mi momento, los secretos que se acumulan.
A medida que los años pasaban y con la llegada de su hijo en 2022, la presión aumentó.
Linda comenzó a sospechar que Drew le ocultaba algo más profundo.
Sentía que vivía con un extraño, afirmó en la entrevista.
Había noches en las que simplemente desaparecía con la excusa de reuniones o grabaciones, pero cuando preguntaba detalles, las respuestas eran vagas.

La gota que colmó el vaso llegó cuando por error Linda encontró un correo electrónico impreso en uno de los bolsillos de la chaqueta de Drew.
Era una correspondencia con una mujer identificada solo como MJ, en la que él hacía referencia a una doble vida que debe permanecer intacta por el bien de todos, aunque jamás confirmó de qué se trataba realmente.
Linda asegura que ese fue el momento en que supe que mi matrimonio no era lo que parecía.
Ya no se trataba de control, sino de engaño.
El silencio de Drew y la soledad de Linda.
A pesar de sus intentos por abordar la situación, Drew adoptó una actitud cada vez más evasiva.
Se encerraba en el trabajo, en proyectos sin fin, en renovaciones que lo mantenían lejos de casa.
Me decía que lo hacía por nosotros, pero yo solo sentía que huía.

recuerda linda.
Ella, por su parte, comenzó a escribir un diario.
En él volcó sus emociones, dudas y temores.
Fue en esas páginas donde, según una fuente cercana, Linda empezó a esbozar lo que más tarde se convertiría en una carta abierta, pensada para el público, donde revelaría la verdad sobre su matrimonio.
En 2024, una tragedia personal cambió el curso de los acontecimientos.
La muerte inesperada de su padre.
Dru ni siquiera fue al funeral.
Dijo que tenía compromisos ineludibles con la cadena.
Aquel gesto, o mejor dicho, aquella ausencia rompió algo dentro de ella.
Fue entonces cuando decidió hablar sin filtros, sin miedo y sin importar las consecuencias.
Un matrimonio lleno de apariencias.
Durante más de una década, Linda vivió lo que muchos considerarían una vida soñada.
Viajes internacionales, una mansión, éxito profesional, un hijo sano.
Pero ella ahora dice, “Todo eso no tenía sentido si yo no podía ser yo misma.
era como vivir en un programa de televisión sin libreto propio.
Su testimonio, que será publicado de forma íntegra en un libro próximo a lanzarse titulado Entre la cámara y la sombra, se perfila como uno de los relatos más valientes jamás escritos por la esposa de una celebridad mediática.
En él promete detallar no solo los secretos de Drew, sino también el precio de callar por amor, el rostro público, la sombra privada.
Desde el exterior, Drew Scott siempre proyectó una imagen de hombre encantador, profesional impecable y esposo modelo.
Era difícil imaginar que algo oscuro pudiera esconderse detrás de esa sonrisa blanca y perfecta, de ese lenguaje corporal seguro y afectuoso frente a las cámaras.
Sin embargo, Linda Fan comenzó a comprender lentamente que aquella imagen no era más que un elaborado decorado, cuidadosamente mantenido como si se tratara de una escenografía más de sus populares renovaciones televisivas.
Era como vivir con dos personas al mismo tiempo”, escribió Linda en su diario.
El Drew que todos admiraban y el Drew que me dejaba sola emocionalmente.
Uno de los episodios que más marcó esa dicotomía ocurrió durante la grabación de la cuarta temporada de Property Brothers, Forever Home.
Durante esos meses, Drew se mostraba particularmente sonriente, bromista y afable en pantalla.
Sin embargo, apenas se apagaban las luces del set, su rostro cambiaba.
Linda cuenta que podía estar horas sin hablarme, encerrado en su estudio, diciendo que necesitaba silencio creativo, pero yo solo sentía el frío de su ausencia.
La terapia conyugal que nunca funcionó.
Desesperada por salvar el vínculo, Linda sugirió acudir a terapia de pareja.
Al principio, Drew aceptó a regañadientes.
Asistieron a tres sesiones con una terapeuta en Los Ángeles.
En cada una de ellas, Drew parecía más preocupado por mantener su imagen que por sincerarse.
Era como si estuviera actuando incluso en la consulta, recuerda la terapeuta, quien pidió permanecer en el anonimato.
Sus respuestas eran medidas, casi ensayadas.
Mientras tanto, Linda lloraba en silencio.
En la tercera sesión, cuando la psicóloga le preguntó directamente a Drew qué sentía hacia su esposa, él guardó silencio durante casi un minuto entero.
Luego respondió con una frase que Linda nunca olvidaría.
Siento que ella me necesita más de lo que yo necesito esta relación.
Esa fue la última sesión.
Drew jamás volvió.
El secreto que cambió todo a mediados de 2023, mientras revisaba documentos antiguos en el sótano de su casa, Linda encontró un sobre cerrado sin remitente.
En su interior había copias impresas de correos electrónicos que Drew había intercambiado durante años con una mujer llamada Margot.
En esos correos, la mujer se refería a Drew como mi amor oculto y firmaba como M.
Más perturbador aún, uno de los correos llevaba la fecha del mismo día en que Drew y Linda celebraron su aniversario de bodas en público y decía, “No puedo dejarla por ahora, pero tú sabes que mi corazón nunca ha sido suyo.
” Linda quedó paralizada.
Esa noche no dormí.
Sentí como si todo lo vivido hubiera sido una mentira cuidadosamente tejida, escribió.
En vez de confrontarlo de inmediato, Linda decidió investigar más.
Contrató a un investigador privado, algo que jamás imaginó que haría.
Lo que descubrió la dejó sin aliento.
La doble vida.
Según el informe que recibió semanas después, Drew Scott mantenía una relación paralela con Margot desde 2015, tres años antes de su boda oficial con Linda.
La mujer, una ejecutiva de producción en una filial canadiense de HGTB, había sido su compañera en varios proyectos televisivos.
Aunque no vivían juntos, se encontraban regularmente en distintas ciudades bajo la excusa de viajes laborales.
Más grave aún, el investigador encontró registros de reservas en hoteles de lujo, pagos realizados con una tarjeta de crédito corporativa y fotografías que mostraban a Drew y Margot en actitudes claramente íntimas en Vancouver, Nueva York y hasta en París.
Cuando Linda enfrentó a Drew con las pruebas en la mano, su reacción fue devastadora.
No lo negó, solo dijo, “No lo entiendes.
Esto es complicado.
Siempre te he protegido de este lado de mí.
El dolor del engaño y el peso del silencio.
En ese momento, Linda sintió que su mundo colapsaba.
Llevaba años construyendo un hogar, sacrificando oportunidades profesionales y maternales, creyendo que lo hacía por amor.
Pero la verdad revelaba que ella no era más que un accesorio conveniente para la vida pública de Drew.
Mi papel era ser la esposa ideal frente a las cámaras mientras él vivía su verdadera vida en las sombras, escribió.
Pero aún así, Linda eligió callar.
Al menos por un tiempo.
Lo hizo por su hijo, por miedo al escándalo, por protección propia.
Durante meses fingió que todo seguía igual.
Me convertí en actriz de mi propia vida confiesa.
Sonreía cuando quería gritar.
Publicaba fotos cuando solo quería desaparecer.
Esa etapa coincidió con el lanzamiento del libro de Drew y Jonathan It Takes Two, donde ambos hermanos hablaban del trabajo en equipo, de familia y valores.
Linda no fue mencionada más que en dos frases.
Una de ellas decía, “Mi esposa linda siempre ha sido un gran apoyo.
” Eso me rompió, comenta.
Sé reducida a una nota al pie en su historia personal, cuando yo lo había dado todo.
la presión del público y el miedo a no ser creída.
Uno de los grandes temores de Linda era que al contar su verdad nadie la creyera.
Drew era tan querido por el público, tan respetado en el mundo del entretenimiento, que cualquier señal de crítica hacia él era rápidamente minimizada.
Cuando una mujer habla sobre el lado oscuro de un hombre querido, suele ser acusada de exagerada, vengativa o inestable, afirma efectivamente, cuando comenzaron a circular rumores de una posible separación entre ambos.
En enero de 2024, los comentarios en redes sociales apuntaban siempre contra ella.
Seguro que ella quiere fama.
Él se merece algo mejor.
Ella siempre fue rara.
Linda, sin embargo, decidió que no podía seguir callando.
Comenzó a escribir su historia y cuando su borrador llegó a las manos de una editorial independiente en Toronto, recibió la llamada más inesperada de todas, la de Margot.
La llamada de Margot según Linda, la llamada duró poco más de 10 minutos, pero fue suficiente para confirmar todo.
Margot, al enterarse del libro en proceso, quiso dar su versión.
No negó la relación.
Por el contrario, afirmó que Druce siempre le había dicho que su matrimonio era una alianza profesional, que él la amaba a ella, pero necesitaba a Linda para no dañar su marca.
Yo fui la amante engañada, tanto como tú fuiste la esposa engañada”, le dijo Margot.
Linda sintió una mezcla de furia y compasión.
Ambas habían sido manipuladas por el mismo hombre.
Fue en ese instante cuando decidió que su libro no sería solo una denuncia, sino también una advertencia para otras mujeres que vivían en relaciones donde el poder, el control y la imagen valían más que la verdad.
El silencio de Jonathan y la familia Scott.
Durante todo este proceso, Jonathan Scott, el hermano gemelo y socio de Drew, guardó un silencio prudente.
Aunque algunos periodistas intentaron obtener declaraciones, su única respuesta fue, “Lo que sucede en una pareja es asunto de ellos.
Yo no me meto.
Sin embargo, allegados afirman que Jonathan sabía de la doble vida de Drew desde hacía años, pero prefería mirar hacia otro lado.
Su mayor temor era que cualquier escándalo arruinara la marca Property Brothers afirma una fuente anónima de la cadena.
Ese encubrimiento consciente o no, fue para Linda otra traición.
Esperaba que al menos alguien de su familia me preguntara cómo me sentía.
Nadie lo hizo.
La decisión de hablar.
En marzo de 2025, después de casi 2 años de dudas, lágrimas y procesos personales, Linda decidió entregar la versión final de su manuscrito a la editorial.
El libro lleva por título La esposa invisible y se anuncia como una de las publicaciones más esperadas del año.
En sus páginas, según se ha filtrado, no hay rencor gratuito, sino un relato íntimo, duro y valiente de lo que significa amar a alguien que solo te ama mientras la cámara está encendida.
Linda terminó el prefacio con una frase que resuena profundamente.
Si contarte mi historia puede salvar a una sola mujer del mismo silencio, entonces todo habrá valido la pena.
El lanzamiento del libro que lo cambió todo.
El 15 de abril de 2025, el libro La esposa invisible de Linda Fan llegó oficialmente a las librerías físicas y digitales de América del Norte.
En menos de 24 horas alcanzó el primer lugar en ventas en Amazon dentro de la categoría memorias y relaciones.
Los titulares fueron inmediatos.
La esposa de Drew Scott rompe el silencio.
Las sombras del matrimonio de los Property Brothers salen a la luz.
Una revelación que nadie esperaba.
Las redes sociales explotaron.
Hashtags como Linda habla, La verdad de Linda y Podr Scott quedaron entre las tendencias mundiales durante más de 48 horas.
Influencers, psicólogos, feministas y celebridades se pronunciaron a favor del testimonio de Linda, aplaudiendo su valentía y señalando la importancia de visibilizar los abusos silenciosos en relaciones aparentemente perfectas.
Y mientras tanto, el gran ausente era Drew, el comunicado frío de Drew Scott.
5co días después del lanzamiento del libro, el 20 de abril, Drew Scott rompió su silencio, pero no fue en una entrevista ni en un video personal, fue mediante un escueto comunicado de prensa publicado en sus redes sociales y replicado por su agencia de representación.
Respecto a las recientes publicaciones, deseo expresar que lamento profundamente el dolor que pueda haber causado.
Siempre intenté actuar con integridad, pero reconozco que en el camino he cometido errores.
Esta es una situación compleja y privada y espero que se respete el espacio de nuestra familia en este momento.
Gracias.
Ninguna mención directa a Linda, ninguna negación, ninguna explicación.
Para muchos fue un reconocimiento tácito de culpabilidad.
El silencio de Drew, lejos de calmar las aguas, incendió aún más la conversación pública.
¿Por qué no se defiende si es inocente? ¿Por qué ni siquiera la nombra? Esas preguntas comenzaron a circular como ecos persistentes en medios y foros.
Las consecuencias para la marca Property Brothers.
El impacto fue inmediato y profundo.
Las empresas asociadas a los hermanos Scott, incluyendo marcas de muebles, programas de diseño, patrocinios y acuerdos editoriales comenzaron a reevaluar sus vínculos.
Algunos pausaron sus colaboraciones de forma preventiva.
HGTV, la cadena que durante más de una década impulsó a Drew y Jonathan, emitió un comunicado neutral contundente.
Estamos al tanto de las situaciones personales que involucran a uno de nuestros talentos.
Como empresa, siempre nos hemos comprometido con la integridad, el respeto y el bienestar de nuestras audiencias.
Evaluaremos la situación internamente.
Varios episodios repetidos de Property Brothers fueron temporalmente retirados de su programación habitual.
La imagen perfecta comenzaba a desmoronarse.
La reaparición pública de Linda.
No me callaré más.
A fines de abril, Linda Fan fue invitada al programa de él en Pompeo, que recientemente había lanzado un espacio de entrevistas centrado en mujeres resilientes.
La conversación fue íntima, emotiva, directa, linda, vestida de manera sobria y con la serenidad de quien ha pasado por la tormenta.
Habló durante 45 minutos sin pausa.
Durante años me dijeron que callara para proteger su carrera.
que la marca era lo más importante, que mi dolor debía ir debajo de la alfombra.
Hoy digo, no, mi historia importa.
No solo como esposa de alguien famoso, sino como mujer que aprendió a poner límites.
También confirmó que no tiene intenciones de demandar a Drew ni de solicitar una indemnización financiera.
Lo único que quería era ser escuchada.
Lo que venga después ya no me pertenece.
Las cartas de otras mujeres.
Yo también fui silenciada.
Lo más inesperado para Linda ocurrió semanas después de la publicación del libro.
comenzó a recibir cientos, luego miles de mensajes, correos y cartas físicas de mujeres que habían vivido situaciones similares, relaciones con figuras públicas que las habían manipulado emocionalmente, aislado o utilizado como parte de su imagen.
Una mujer incluso reveló que también había tenido una breve relación con Drew en 2016, sin saber que él estaba comprometido.
Otra carta anónima describía con detalle un encuentro con él en un evento corporativo donde mantuvo una actitud seductora e invasiva, a pesar de que ella le había dicho que no estaba interesada.
Aunque Linda no verificó la autenticidad de cada testimonio, los tomó como evidencia de que su experiencia no era única.
Decidió entonces crear una fundación Mujeres Visibles, destinada a dar apoyo psicológico y legal a mujeres que vivieron situaciones similares, especialmente dentro del mundo del espectáculo.
Jonathan Scott y la tensión fraternal.
Mientras todo esto ocurría, Jonathan Scott, el hermano gemelo, enfrentaba su propio dilema interno.
Aunque en público evitaba declaraciones, en privado la presión lo desbordaba.
Según allegados, su relación con Dru se volvió tensa, distante.
Discutieron sobre la gestión del escándalo, sobre el silencio de Drew, sobre la falta de empatía.
Jonathan, quien mantenía una relación estable con la actriz Sui de Chanel, expresó en privado que estaba decepcionado y confundido.
Algunos rumores indicaban que consideraba continuar su carrera en solitario, alejándose temporalmente del dúo.
Un ejecutivo de televisión filtró que HGTV ya evalúa un spin-off con Jonathan como único conductor.
Una década de sociedad artística y fraternal se tambaleaba.
El divorcio silencioso.
En mayo de 2025, Linda presentó formalmente los papeles de divorcio.
No hubo disputa pública.
No solicitó la mitad de las propiedades ni participación en las empresas de Drew.
Solo pidió la custodia compartida de su hijo y mantener el apellido para que el niño no sintiera ruptura familiar.
Mi mayor prioridad es mi hijo.
No quiero que crezca odiando a su padre, pero tampoco quiero que viva creyendo en una mentira”, declaró.
Drew no apeló.
Aceptó los términos en silencio.
El divorcio fue firmado en menos de 20 días.
Un final administrativo para una historia emocionalmente devastadora.
¿Y ahora qué? El futuro de Drew Scott.
Desde entonces, Drew ha optado por una reclusión casi total.
Canceló eventos, rechazó entrevistas, desactivó comentarios en sus redes sociales y dejó de publicar durante semanas.
Según fuentes cercanas, se encuentra en tratamiento psicológico.
Está lidiando con una crisis personal y profesional.
está enfrentando por primera vez las consecuencias reales de sus actos”, afirmó un conocido productor televisivo.
Algunos especulan que planea escribir su propia versión de los hechos, mientras otros aseguran que está negociando un retiro definitivo del mundo del espectáculo para dedicarse a la vida empresarial en segundo plano.
Lo único cierto es que la imagen del hermano perfecto quedó, al menos por ahora, rota.
Linda renace.
La mujer tras el silencio.
En cambio, Linda parece renacer de sus propias cenizas.
En junio ofreció una charla TED titulada Ser vista, el viaje de dejar de ser la sombra de otro.
Recibió ovaciones de pie, fue invitada a colaborar con revistas, universidades, fundaciones.
Se convirtió, sin buscarlo, en un símbolo de resiliencia emocional y autovaloración.
también comenzó a diseñar nuevamente.
Lanza en octubre una colección de artículos para el hogar inspirada en su travesía llamada Raíces Propias.
Porque durante años viví en casas hermosas, pero no tenían alma.
Hoy cada objeto que creo tiene una historia y un propósito.
Una historia que muchas vivieron y pocas contaron.
El caso de Drew Scott y Linda Fan no es aislado.
Es una representación de un fenómeno silencioso.
Mujeres atrapadas en relaciones donde el éxito del hombre justifica su invisibilidad, donde la imagen pesa más que la intimidad, donde el control emocional se disfraza de cuidado.
La historia de Linda no solo conmovió, también abrió un debate sobre el poder, la fama, las máscaras y sobre la necesidad de poner límites, incluso cuando el mundo entero aplaude al otro.
Hoy Drew vive en el silencio de sus decisiones.
Linda, en cambio, camina con la cabeza en alto, sabiendo que su voz, aunque tardía, ha iluminado a miles.
Y Emma.
M.