Ellos anduvieron con y lo pagaron caro.
Valeria Márquez lo tuvo todo y lo perdió

por completo. Ya, yo creo que ya me voy
a ir porque ya me hé. Pasó de modelito
con sueños a viajar en jets privados,
rodeada de lujos y billetes sucios. A
sus 22 ya tenía salón de belleza y
cirugías por montón, liposucción y

labios grandes, pero no por esfuerzo,
sino por andar con un lento que la
quería como trofeo. Cambió su vida por
glamour fácil y terminó pagándolo con la
suya. Ana Gastelum se creía buchona
divina, pero terminó hundida. Resumía

viajes, camionetones y cirugías de lujo
como si el dinero le lloviera del cielo.
¿Verdad? De verdad que ni cuando andaban
buscando a Nemo batallaron tanto. Y sí,
pero del sucio. Se gastó una fortuna
para verse perfecta, pero se le cayó el

teatrito cuando unos volantes volaron
desde el cielo y revelaron su conexión
con los mañosos movidos. En cuanto tronó
el chisme, Ana borró todo y se esfumó
como si nunca hubiera existido. Gael
Castro juraba ser youtuber, pero era
lavador de lujo, según él grababa
aventuras familiares, pero en realidad
usaba el canal para lavar billetes de
sus compas del Bajo Mundo. Vivía como
rey con avionetas, camionetas y una vida
de millonario, disque con su autolavado.
Pero el show se acabó cuando apareció en
una lista negra. Primero vinieron las
amenazas, luego le tumbaron la casa en
Culiacán y finalmente, mientras comía
con su esposa, llegó el fin del
influencer. La na reina cayó como vivió,
en puro exceso. Gastaba más de 50,000 en
outfits y desde la cárcel subía TikTok
como si nada, con celular y marcas de
lujo gracias a su rango. Pero al salir
en vez de bajarle, siguió igual de
buchona hasta que la bajaron de su
camioneta y la silenciaron para siempre.
Carla Padrini era la reina del TikTok de
moda con outfits carísimos y cuerpo de
visturí. Viajaba como millonaria, pero
nadie sabía de dónde salía tanta lana
hasta que se filtró la verdad. Le dijo
no al equivocado y la mandó callar para
siempre. pasos a joven de 21 años de
edad en Culiacán. El gordo se juraba
influencer. Salía con Marquitos Toys y
presumía carrazos y lujos en sus blogs,
pero su canal ni vistas tenía. ¿De dónde
salía tanta feria? Sí, me aguite porque
como les digo, es un esfuerzo. Todo se
entendió cuando apareció en la lista
negra de Culiacán. Días después lo
desviedad en plena calle. El pirata de
Culiacán vivía para presumir lujos en
redes, queriendo aparentar poder. Se
colaba en fiestas ajenas solo para
grabar y sentirse influyente, pero en
una de esas, bien tomadote, se le
ocurrió burlarse del equivocado. Ignoró
las amenazas creyéndose intocable. El a
mí me pela la hasta que lo toparon en
otra fiesta y lo dejaron irreconocible
con 15. ¿Quién más faltó?
[Música]