A esta actriz mexicana le quitaron la
custodia de sus hijos y la obligaron a

mantener a su esposo.
Es muy duro. Es muy duro porque yo lo
tuve, yo lo tuve en mi vientre. Fue una
etapa muy difícil porque luego pues ya
él no me dejaba ver.
Sus dos matrimonios habían terminado en

un escándalo y los divorcios le
terminaron costando la custodia de sus
hijos, pero ella intentaría hasta lo
imposible para tratar de recuperarlos.
Nora Salinas y Miguel Borboya se casaron

en el 2002 y de su romance nació el
pequeño José Miguel, pero su relación
estaba llena de conflictos, llevando a
Nora Salinas a admitir que nunca estuvo
enamorada de José Borboya del todo. A
los 2 años de haberse casado, decidieron
divorciarse en medio de una separación
muy conflictiva y poco después conoció a
quién sería su segundo esposo.

Extrañamente, este matrimonio terminaría
de la misma forma que el primero.
Mientras estaban juntos, trajeron al
mundo a su segunda hija. Sin embargo, a
pesar de decir que estaban enamorados,
la relación terminó fracasando. Pero
ella jamás imaginó que ambos exesposos
se unirían para demandarla, acusándola
de tener problemas con la bebitándole la
custodia de sus dos pequeños. Cuando
Nora se separó de su primer esposo, él
tenía antecedentes por haberle levantado
la mano a su expareja, provocado por su
gusto por algunas sustancias. Pero
cuando su segundo esposo intervino, todo
cambió. Luego de separarse de su segundo
esposo, la situación empeoró, pues sus
exesposos confabularon en su contra y
Borboya empezó una campaña para
desprestigiar a la madre de su hijo y
esta vez buscaría quedarse con su
custodia para siempre. Fue su segundo
esposo quien testificó en su contra en
el juicio, acusándola de ser bipolar y
tener un gusto excesivo por el. Y cuando
el juez escuchó eso, inmediatamente
falló en contra de Nora. Pero si eso no
fuera suficiente, la obligó a compartir
30% de sus ganancias con su exesposo
como manutención para el pequeño.
Además, solo podría verlo los fines de
semana. Quiero aclararles que quien
pidió el 30% fue el señor.
Tristemente, a pesar de que ella estaba
segura de que el vínculo entre su hijo y
ella era muy fuerte, con el paso del
tiempo, el niño dejó de acudir a sus
cumpleaños y las visitas empezaron a
terminarse. Fue años después cuando dejó
de ser un niño y José Miguel entró en la
adolescencia que al tener más conciencia
descubrió que su padre lo estaba
aislando de su madre y decidió reunirse
con ella, pues le hacían creer que ella
no lo quería. Emocionada, Nora compartió
su felicidad en redes sociales, pues
asegura que nunca fue una mala
influencia para sus hijos. Sin embargo,
siempre se sintió indignada con el
juicio, pues el juez inmediatamente se
puso del lado de sus dos exesposos y no
solo le quitó la custodia, sino que la
obligó a mantener a un hombre que solo
buscaba sacar provecho de su fama. El
caso de Nora demostró la influencia del
machismo en las leyes de México, pues
ella fue la única que mantenía a su
pequeño, ya que su exesposo no aportaba
un solo peso para proteger a su hijo,
convirtiéndose en un mantenido mientras
ella demostraba que tenía los pantalones
para seguir siendo una madre ejemplar, a
pesar de que no le permitían estar al
lado de su hijo mayor. Ah.