Modas que debieron enterrarse junto a
nuestra dignidad. Arranquemos en el

glorioso año 2000 con la era de los
jeans a la cadera, una prenda que no
perdonaba. Si tenías rollitos, te lo
sacaba y si no los tenías mágicamente te
los inventaba. Era el verdadero photo

chap inverso y como si no fuera
suficiente estábamos obsesionados con
las mariposas en el pelo, en la ropa y
hasta tatuadas en la cadera como símbolo
de rebeldía. ¿Y quién no recuerda la
icónica trencita de Belinda en la

frente? Si no la llevabas en la
primaria, básicamente eras un ciudadano
de segunda. Y ojo, el maquillaje parecía
patrocinado por la feria. Sombras
metálicas, cejas delgadísimas y glows de
cereza que pegaba más que el Resistol

5000. Pero en 2005 la cosa se
descontroló porque a un genio se le
ocurrió ponerse falda arriba de los
jeans y ahí van todas de obedientes.
También se puso de moda la faldita de
mezclilla con leggins y tacones para

parecer influencer de tianguis y las
blusas de encaje en capas porque una no
era suficiente, había que ponerse tres
para sudar con estilo. Y la inolvidable
torera, esa chaquetita miniatura que
parecía robada de una muñeca Barbie.

Luego llegó el 2010 con su etapa más
oscura, la era emo moxa. Todos jurábamos
ser únicos mientras traíamos la misma
playera negra con frases de soy
especial, los mismos kin jeans y los
mismos conbers mugrosos. Nuestro cabello
estaba más quemado que el pozole de la
feria con ese fleco que tapaba media
cara porque obvio el mundo no merecía
ver nuestro sufrimiento y aunque hiciera
calor de 35 gr ahí andábamos con la
bufanda emo sudando, pero tristes.
Cuando llegó la etapa de los antros nos
transformamos. Pasamos del emo depresivo
al glam de discoteca. ellas con vestidos
pegaditos, tacones del infierno y el
crepé en el cabello tan alto que parecía
torre de Yenga. Y cómo olvidar las
cámaras digitales, el accesorio
indispensable para documentar los ojos
rojos y las fotos borrosas. En 2012 se
nos subió lo bohemio, pero versión
barata. Usaba leggins con prints de
galaxia o aztecas que parecían sacados
de una papelería. Los skinny jeans de
colores brillaban más que plumones de
primaria y todos teníamos accesorios de
mostachitos en collares, anillos y hasta
pintados en los dedos para fotos
ridículas. Además, el collar de Buúo era
el diploma oficial de Chicabo. Luego, en
2015, llegó la era Tumblr. Usábamos
shorts de mezclilla microscópicos que
apenas tapaban el código postal
combinados con medias rotas negras y una
camisa de cuadros amarrada a la cintura.
Si era verano, obvio había que usar
gorro de invierno porque la moda no
entiende de climas. Las más románticas
se ponían coronas de flores y las
valientes salían con sandalias de
gladiador, tan incómodas que parecían
castigo medieval. Y finalmente, en 2016,
entre más rotos tus pantalones, más
popular eras. El abdomen se convirtió en
el nuevo escote porque todos los tops
venían dos tallas más chicos. La Bomber
Jacket verde militar era el uniforme
oficial y si no tenías Adidas Superstar,
básicamente eras invisible. Y gracias a
Aak Jenner, terminábamos con labios
pintados como si acabáramos de comer
mole. ¿Cuál de estas modas extrañas con
nostalgia y cuál jamás volverías a usar
aunque te pagaran? M.