Secretos Oscuros en el Salón de Belleza de las Estrellas: Harfuch Desmantela la Célula Polanco con Armas, Drogas y Nombres de la Elite

catearon otra mansión o esa propiedad

sigue asegurada. Le mostramos los lujos

del inmueble evaluado en 180 millones de

pesos. En una operación que desnuda la

doble vida de la élite capitalina, Omar

García Harf, secretario de seguridad

ciudadana, personalmente dirigió el

Investigación por asesinato de "Micky Hair" apunta a un sospechoso clave

cateo al lujoso salón Mickey Hair en

Polanco, descubriendo, tras una pared

falsa, un arsenal de guerra y un

cargamento de fentanilo valorado en 500

millones de dólares. Confirmando su

Investigan asesinato de estilista Micky Hair en México - Noticias en USA

tesis inicial, el asesinato del

estilista fue un ajuste de cuentas entre

cárteles que operaban desde el corazón

de la zona más exclusiva. Tras la

ejecución de Miguel Ángel Mickey de la

"Micky Hair", estilista asesinado en Polanco, ya había denunciado amenazas de excolaborador

Mora, las pesquisas oficiales se

estancaban en callejones sin salida. Fue

la obstinada intuición de Harf que

ordenó volver los ojos hacia el propio

salón, un lugar que, según declaró en

Asesinato de Micky Hair: estilista Miguel de la Mora muere en Polanco - Despierta TV

conferencia de prensa, apestaba crimen

organizado, pero con perfume de

carísimo. Bajo su supervisión directa,

un equipo táctico de la SSC y peritos de

la Fiscalía General de Justicia,

Homicidio de Micky Hair: Eduardo Ederly habla tras el asesinato del estilista | MVS Noticias

FGJCDMX,

forzaron la entrada del establecimiento

en un operativo realizado en la

madrugada, lejos de las miradas de la

prensa y los curiosos. Imagina esto.

Estás caminando por las calles

impecables de Polanco con el aroma a

café caro y el brillo de las vitrinas de

diseñadores flotando en el aire. Cuando

de repente, en la penumbra de una

madrugada, un convoy de patrullas rompe

el silencio con un rugido ensordecedor.

No es una película de Hollywood, es la

realidad que nos golpea en la cara aquí

en la ciudad de México, donde el lujo y

la muerte se dan la mano sin pedir

permiso. Hoy te voy a contar una

historia que te va a dejar con la piel

de gallina, porque no es solo un cateo,

es sobre cómo el narco se ha colado en

nuestras vidas. En esos salones donde

vamos a vernos guapos para una cita o

una fiesta y de pronto detrás de un

espejo se esconde un infierno.

Bienvenido a la doble vida de Mickey

Hair, el estilista que peinaba las

estrellas y traficaba muerte. Quédate

conmigo porque esto apenas empieza y lo

que viene te va a sorprender más que un

corte de pelo sorpresa en tu barbería

favorita. Omar García Harfud, el hombre

que ha visto más balas que un sargento

en zona de guerra, el secretario de

seguridad ciudadana que no se rinde ni

con un atentado en su propia piel tomó

el control personal de esta operación.

Imagínate él con esa mirada de acero que

conocemos de las conferencias bajando de

su camioneta blindada frente al lujoso

salón Mickey Hair en Masaric, la avenida

donde un café cuesta lo que un sueldo

semanal en el tianguis. Era la madrugada

del 30 de septiembre de 2025, la fecha

exacta en que todo explotó y Harf no

estaba ahí por casualidad. Habían pasado

solo 24 horas desde el asesinato brutal

de Miguel Ángel de la Mora, conocido por

todos como Mickey, el rey de las tijeras

en Polanco, baleado en plena calle como

si fuera un narco de bajo perfil, no el

estilista de la élite. Las primeras

investigaciones apuntaban a un crimen

pasional. Quizás un triángulo amoroso

con alguna clienta famosa, pero Harfuch

()

olió algo podrido desde el principio.

Esto apesta a crimen organizado, pero

con perfume de $1,000 el frasco dijo en

privado a su equipo y ordenó el cateo

sin esperar un minuto más. El salón, ese

oasis de glamour con paredes de mármol

italiano y luces LED que hacen que tu

reflejo parezca de revista, estaba

cerrado a cal y canto, pero no por

mucho. Un equipo táctico de la

Secretaría de Seguridad Ciudadana,

respaldado por peritos de la Fiscalía

General de Justicia de la Ciudad de

México, forzó la entrada con la

precisión de un reloj suizo. Nada de

sirenas estridentes para no despertar a

los vecinos millonarios que duermen en

pentauses a 100 m. Entraron en silencio,

linternas barriendo el piso como

fantasmas en busca de almas perdidas. El

lugar parecía intacto, sillas

ergonómicas vacías, frascos de productos

importados alineados como soldados y en

el aire ese olor a laca fresca que te

hace sentir invencible. Pero Harf, con

su instinto afilado por años de

patrullaje, se dirigió directo al

despacho de Mickey, una habitación

trasera que olía a tabaco caro y

secretos. Ahí, mientras los agentes

revisaban cajones y computadoras, él

midió las paredes con los ojos, como un

arquitecto obsesionado. Algo no

cuadraba. El muro de concreto detrás del

escritorio medía 3 m de largo, pero las

dimensiones del cuarto sugerían cuatro.

“Aquí hay gato encerrado”, murmuró y

ordenó traer el equipo pesado con

taladros y mazos. Derribaron esa fachada

en menos de 15 minutos y lo que salió a

la luz fue un puñetazo al estómago de

todos. Una cámara acorazada de 20 m²,

iluminada por luces de emergencias rojas

como sangre, repleta de un botín que

haría palidecer a cualquier narco de

película. 450 kg de fentanilo

empaquetado al vacío en bloques

perfectos, listos para diluirse y

distribuirse en fiestas de la alta

sociedad, donde un polvo cuesta más que

un Rolex. Ese cargamento, según los

expertos de la Unidad de Inteligencia

Financiera, valía 500 millones de

dólares en el mercado negro, suficiente

para inundar la ciudad con una ola de

adicción que mata a miles cada año. Como

esas historias que lees en los

periódicos y piensas, “A mí no me pasa,

pero sí nos pasa a todos.” Pero no

paraba ahí junto a las drogas, tres

rifles Barret calibre 50. Esas bestias

capaces de perforar un blindaje ligero

desde 500 m. Armas que no compras en una

armería de la esquina, sino en el

submundo de los traficantes armenios. 15

kg de cu. Explosivo plástico con

detonadores electrónicos listos para

volar un convoy entero, y cuatro maletas

Samsonite reforzadas repletas de más de

15 millones dó en efectivo. Billetes de

100, 20 y 50 de diversas nacionalidades

apilados como si fueran confeti de una

fiesta eterna. Y luego lo que heló la

sangre, una libreta de cuentas

encuadernada en cuero negro con nombres

en código que leían como un hus who hu

de la élite capitalina. Estrella dorada

para una actriz de telenovelas que llena

teatros. Águila plateada para un senador

que sale en las noticias defendiendo

causas nobles. Diamante azul para un

empresario que patrocina eventos

benéficos. nombres que al cruzarlos con

bases de datos federales apuntaban a

políticos, artistas y magnates que

frecuentaban el salón no solo por un

corte de pelo, sino por entregas

discretas envueltas en paquetes de

productos capilares. Harfud, parado

frente a ese arsenal con el polvo del

concreto aún en el aire, sintió que el

caso acababa de mutar de un homicidio

rutinario a una macrooperación

que podía derribar torres de poder.

Mickey no era una víctima casual, era el

capo que peinaba, cortaba y traficaba”,

declaró después en conferencia de

prensa, su voz grave resonando en el

Palacio Nacional como un trueno. A

célula Polanco, así la bautizaron los

analistas, operaba desde el corazón de

la zona más exclusiva de México, lavando

dinero a través del flujo constante de

clientes a dineros que pagaban en

efectivo por servicios VIP. Un tinte de

500 pesos se convertía en una

transacción de miles que ocultaba pagos

por gramos de fentanilo puro, destinado

a fiestas en Yates o reuniones en

pentouses donde la élite finge que el

mundo es solo champa y selfies.

El salón generaba facturas legítimas por

extensiones y tratamientos, pero el 90%

de los ingresos reales provenía de la

distribución. Alijos escondidos en

falsos envíos de cosméticos desde China.

Rutas que pasaban por el aeropuerto de

la Ciudad de México disfrazados de

importaciones de lujo. Ahora vayamos al

origen de esta pesadilla. Miguel Ángel

de la Mora, Mickey para los suyos,

empezó como un chico de barrio en

Iztapalapa, con tijeras en la mano y

sueños de grandeza. Llegó a Polanco hace

10 años abriendo su primer salón en una

renta prestada, cortando pelo a

influencers emergentes y escalando hasta

convertirse en el estilista de las

estrellas. Su Instagram con más de

200,000 seguidores era un desfile de

Before and after, de celebridades

posando con looks impecables y captions

como transformando sueños en realidad.

Pero detrás de los filtros la realidad

era otra. Hace dos años, según los

testimonios de empleados detenidos,

Mickey conoció a Diana Esparragosa, la

influencer que todos hemos visto en

redes, presumiendo bolsos Hermés y

viajes a Dubai. Diana, de 26 años, con

su sonrisa deportada y su cuenta privada

que solo los VIP ven, no era solo una

clienta, era la llave que abrió la

()

puerta al infierno. Diana Rosalía

Esparragosa, nieta de Juan José

Esparragosa Moreno, alias el azul, el

fantasma del cártel de Sinaloa, que

fundó el imperio junto a El Chapo y el

Mayo, sin nunca buscar reflectores. El

azul, nacido en 1949 en la sierra de

Sinaloa, era el cerebro silencioso, el

que tejía alianzas en las sombras

mientras otros posaban con A47. Murió en

2014, supuestamente de un infarto, pero

su legado vive en hijos y nietos como

Diana, que creció entre lujos

inexplicables y rumores que sus

seguidores ignoran. Ella con estudios en

mercadotecnia en una universidad privada

de Guadalajara se autonombró Lady D en

sus posts subiendo fotos de cirugías

estéticas en Turquía y cenas en París

que cuestan lo que un departamento en la

colonia Roma. Pero las facturas halladas

en la Cámara de Mickey revelan la

verdad. Esos regalos que Diana presumía,

un bolso de edición limitada de $30,000

o joyas de cartier, eran pagos por

introducciones.

Ella lo trajo al redil del cártel de

Sinaloa, fungiendo como enlace directo,

organizando reuniones en el salón

durante horarios cerrados donde clientes

recogían paquetes envueltos en papel de

regalo. Los documentos escaneados y

cruzados con la Unidad de Inteligencia

Financiera muestran transferencias de

cuentas fantasma en Panamá a la empresa

de Mickey por un total de 8 millones de

pesos en los últimos 6 meses. Diana no

solo era amiga, era la operadora usando

su red de contactos en el mundo del

espectáculo para reclutar

distribuidores. Recuerda esas fiestas

donde corridos tumbados suenan a todo

volumen y de pronto alguien ofrece el

polvo bueno que te hace volar. Ahí

entraba Mickey suministrando fentanilo

de pureza 98%

diluido en píldoras que parecían

vitaminas de farmacia. Pero el giro

macabro vino con las razones del

asesinato. Harfó en detalle. Primero,

Mickey desvió un cargamento de 50

millones de pesos en Fentanilo,

vendiéndolo por su cuenta a un cártel

rival, el Jalisco Nueva Generación, que

disputa rutas en la capital. Segundo,

peor aún, empezó a cortar la droga con

sustancias baratas, engrosando sus

ganancias, pero bajando la calidad para

la Jet Set, que paga premium por pureza.

Esa traición doble selló su destino. Un

sicario en motocicleta, dos disparos al

pecho en la avenida Masik y Mickey

cayendo como una estrella fugaz con el

teléfono aún vibrando por mensajes de

clientas cancelando citas. Mientras los

agentes registraban la cámara, el sol

empezaba a salir tiendo de dorado las

calles de Polanco, pero adentro la

oscuridad se profundizaba. Detrás de un

espejo de dos vías en el baño privado de

Mickey, una caja fuerte biométrica se

dió ante los hackers de la policía.

Adentro, un santuario oculto que pintaba

un cuadro de paranoia y ambición

desmedida. Tres pasaportes falsos con la

foto de Mickey, uno como empresario

español llamado Carlos Ruiz, otro como

inversionista canadiense y el tercero

como turista estadounidense, todos con

visas frescas para Dubai, el paraíso

fiscal, donde los narcos lavan fortunas

en casinos y yates. Boletos de avión

para la semana de su muerte en primera

clase con escalas en Madrid para

despistar. Pero lo que realmente eló el

ambiente fueron las fotografías. Una

colección de polaroids en una caja de

tercio pelo. Imágenes granuladas de

figuras públicas en momentos

vulnerables. Un actor de cine premiado.

Desnudo en una suite de hotel con una

línea de polvo en la mesa. Una cantante

pop riendo con un fajo de billetes en la

mano. Un conductor de televisión famoso

besando a alguien que no era su esposa.

Con un paquete blanco al fondo. Nombres

garabateados en el reverso con fechas y

montos. 20,000 por silencio, pago en

salón. Esto no era solo narcotráfico,

era extorsión, un esquema donde Mickey

usaba su salón como trampa de miel.

Clientes VIP venían por un peinado, se

relajaban con un masaje y salían con un

regalo que los ataba de por vida. Las

fotos, según peritos forenses, databan

de los últimos 3 años y apuntaban a un

potencial botín de extorsión de al menos

100 millones de pesos. Harf revisando

las imágenes con guantes, sacudió la

cabeza. Esto levanta el velo de cómo el

crimen se mimetiza con el lujo. No es un

homicidio, es el fin de una red que

infiltra lo más alto de nuestra

sociedad. Y tiene razón, porque en

México, donde todos conocemos a alguien

que conoce a alguien en el poder, estas

revelaciones duelen como un puñetazo en

el hígado. Piensa en tus propias salidas

a Polanco, en ese brunch con amigos

donde todo parece perfecto, pero ¿y si

detrás de la barra hay un compartimento

con muerte en polvo? La investigación se

expandió como un incendio forestal. En

las horas siguientes al cateo, la

Secretaría de Seguridad coordinó con la

Fiscalía General de la República para

rastrear las rutas del fentanilo. Los

paquetes provenían de laboratorios

clandestinos en Sinaloa, camuflados en

contenedores de champú y

acondicionadores enviados desde puertos

en Manzanillo. El cártel de Sinaloa, aún

sangrando por la captura de capos como

el mayo Zambada en julio de 2024, usaba

Polanco como cabeza de playa para la

élite. no vendían en plazas públicas,

sino en after parties de lanzamientos de

moda, donde un gramo se paga con

criptomonedas o transferencias a cuentas

en las islas Caimán. La libreta de

cuentas detallaba operaciones. Estrella

Dorada debía $200,000 por un alijo

()

perdido, pagadero en especie con favores

políticos. Águila Plateada había lavado

3 millones a través de donaciones a

campañas electorales disfrazadas de

patrocinios de belleza. Pero vayamos más

profundo porque esta célula no operaba

sola. Diana Esparragosa, ahora bajo la

lupa de la Interpol, voló a París días

antes del asesinato, presuntamente para

reunirse con contactos europeos del

cártel. Sus redes, congeladas por orden

judicial revelan mensajes cifrados en

stories efímeros. Envío listo. Peina

como siempre con emojis de tijeras y

diamantes. Su abuelo, el azul, dejó un

imperio de alianzas que Diana heredó

sutilmente, conectando el viejo narco

rural con el nuevo digital, donde

influencers como ella lavan imagen y

dinero al mismo tiemp. Testimonios de

exempleados de Mickey, protegidos en un

piso franco, pintan a Diana como la

reina de las entregas. Llegaba en su

Range Rover negro con bolsas de compras

que ocultaban muestras y se iba dejando

propinas que eran códigos para

cantidades. Uno de ellos confesó, “Pensé

que era solo negocio de cosméticos, pero

un día vi a un cliente salir con los

ojos vidriosos y supe que no era tinte

lo que le pusieron.” Harf en una rueda

de prensa improvisada esa misma mañana

no se guardó nada. Vamos por todos.

Desde el barbero de la esquina hasta el

que firma leyes en el Congreso. El

fentanilo no discrimina, mata a hijos de

ricos y pobres por igual. Mencionó

cifras escalofriantes.

En la Ciudad de México, las muertes por

sobredosis subieron un 30% en 2025 con

el 90% de las muestras positivas para

fentanilo sintético, el mismo que yacía

en esa cámara. La operación bautizada

Código Tijera involucró a 200 agentes,

drones para vigilancia aérea y analistas

cibernéticos rastreando transacciones en

blockchain. En las primeras 48 horas

cayeron tres arrestos. un distribuidor

disfrazado de chóer de Uber, una

manicura que transportaba píldoras en

kits de uñas y un ballet parking que

cobraba cuotas por mirar al otro lado.

Ahora cambia de ritmo un segundo.

Imagina el pánico en las redes cuando

esto salpica. Influencers borrando

posts, artistas cancelando giras,

políticos sudando en oficinas con

vidrios polarizados. ¿Cuántos de

nosotros hemos estado a un corte de pelo

de esta red? En Polanco, donde un

departamento cuesta 10 millones de

pesos, el narco no llega con camionetas

tuneadas, llega con membresías de gym y

mesas reservadas en restaurantes

Micheline. La libreta menciona a

Diamante Azul cruzado con un empresario

textil que lava a través de

exportaciones falsas enviando telas que

en realidad esconden bloques de

fentanilo prensado o estrella dorada. la

actriz que según chismes de pasillo

financió su última película con

inversiones creativas que ahora huelen a

soborno. Pero no todo es oscuridad.

Harfud anunció una ofensiva quirúrgica.

En alianza con el Departamento del

Tesoro de Estados Unidos, que ya

sancionó a figuras como Chucho Pérez

Alvear por lavado similar en conciertos,

se creará una task force para monitorear

salones de belleza y spaz de lujo.

Criterios simples: ingresos

desproporcionados,

clientes VIP con pagos en efectivo.

Presencia en redes con lifestyles

inexplicables.

En Jalisco y Sinaloa, operaciones

paralelas detectaron 15 microempresas

similares, barberías con arsenales en

sótanos, boutiques que venden

suplementos energéticos que son

fentanilo en cápsulas. Una en

Guadalajara, operada por un tiktoker de

28 años, escondía 20 kg en falsos envíos

de suplementos proteicos. Y aquí va algo

que te va a enganchar más. Los

testimonios de los que escaparon por

poco. Una exasistente de Mickey, ahora

en protección de testigos, contó como

Diana la reclutó con promesas de

colaboraciones pagadas. Me dijo que solo

era llevar paqueticos a clientas como

muestras gratis, pero un día abrí uno y

vi el polvo blanco. Quise salir, pero me

mostraron fotos mías en el salón y supe

que no había vuelta atrás. Historias

como la tuya o la mía de gente normal

atrapada en la telaraña, porque el narco

ya no amenaza con rifles. Ofrece likes y

lujos que ciegan en chat. Rescatados del

teléfono de Mickey. Un mensaje a Diana

dos días antes de morir. Esto se sale de

control. El corte no justifica el

riesgo. Ella respondió, “Peina o te

cortan el cuello.” La conexión con el

cártel de Sinaloa se profundiza en los

documentos. El azul, maestro de las

sombras, enseñó a su linaje a operar en

silencio. Alianzas con políticos locales

para protección, rutas aéreas privadas

desde Culiacán a la capital y lavado a

través de eventos culturales. Mickey

patrocinaba desfiles de moda en Polanco,

donde modelos caminaban con extensiones

suyas, pero los verdaderos hilos eran

transferencias de ill00000 a productoras

fantasma. Expertos de la DEA en un

informe filtrado llaman a esto

Narcochic, el crimen con rostro de

influencer, donde el fentanilo se vende

como el nuevo éxtasis en fiestas

selectas, matando a jóvenes de familias

adineradas que terminan en morgues

anónimas. Harf, herido en 2020 por un

atentado que dejó 30 balazos en su

convoy, sabe de venganzas. cree que el

asesinato de Mickey fue ordenado desde

Sinaloa como mensaje: “Nadie traiciona

impune”, pero el cártel rival, el CJNG,

acecha en las sombras, disputando

Polanco como plaza. En 2024, un decomiso

en tecate de 30 kg de fentanilo valió

416 millones de pesos y Harf citó como

precedente. Ahora, con este hallazgo, la

afectación económica al narco supera los

53,770

millones de pesos anuales. Según

reportes de la SSPC, armas como las

Barret, importadas vía China, apuntan a

redes transnacionales.

El C4, de origen militar, sugiere

corrupción en depósitos del ejército.

Mira, si te está gustando cómo se

destapa esta cloaca de lujo y traición,

suscríbete si te gusta el video, dale

like y activa la campanita para no

perderte lo que sigue, porque esto es

solo la punta del iceberg en nuestra

México de contrastes. Volviendo al

meollo, la caja fuerte también guardaba

USB con videos de seguridad editados.

()

Entregas nocturnas en el callejón

trasero, hombres con maletines entrando

y saliendo como fantasmas. Uno muestra a

un senador irreconocible sin su traje,

recogiendo un paquete el día de su

último debate en el pleno. La extorsión

era el as bajo la manga. Mickey cobraba

cuotas de silencio mensuales

transferidas a cuentas en Hong Kong.

Diana, en su rolaba su belleza como

arma, posando en fotos con víctimas para

después chantajear. su vida, un

torbellino de shets privados y spaz en

las Maldivas, financiada por el abuelo

azul, cuya muerte dejó un vacío que ella

llenó con astucia digital. La élite

tiembla. En las últimas horas, rumores

en X hablan de renuncias inminentes. Un

productor de televisión canceló rodajes.

Una galería de arte en Polanco cerró por

remodelación. Harf prometió detenciones

de alto perfil en 48 horas, nombres que

sacudirán el skyline de la ciudad.

Imagina despertar mañana con titulares

de alguien que admiras cayendo por fotos

en una libreta. Eso es el poder de esta

investigación. No solo desmantela una

célula, expone como el narco mutado de

sierras y plantíos a salones y stories

de Instagram, pero profundicemos en los

números porque los datos no mienten. El

fentanilo hallado, 450 kg, podría

generar 2 millones de dosis letales,

cada una matando en minutos con un paro

respiratorio silencioso. En México, la

SSPC reportó 1250

y 2 kg de comizados en 2025. con 730 y

8,970

pastillas. Pero este golpe en Polanco es

el más simbólico. Los 15 millones en

efectivo contados billete por billete

por contadores forenses incluyen marcas

de agua de bancos mexicanos y gringos

trazables a ventas en casinos de Las

Vegas. Las armas cereales borrados con

ácido vinculadas a un robo en una base

militar de Sonora en 2023. Testimonios

anónimos pintan a Mickey como un hombre

dividido. Por fuera, el estilista

carismático que regalaba cortes a fans

en su cumple. por dentro, paranoico, con

guardaespaldas disfrazados de Porters.

Un mes antes intentó huir. Reservó un

vuelo a España, pero Diana lo convenció

con promesas de un último gran envío. Su

teléfono hackeado revela llamadas a un

terapeuta. Siento que peino demonios. El

asesinato ejecutado por dos en moto con

cascos integrales dejó 18 casquillos de

9 mm. Balas huecas que expanden al

impacto, ahora el impacto en la

sociedad. Polanco, con su plusvalía de

20,000 pesos por metro cuadrado, se

siente menos seguro. Comerciantes

contratan más seguridad. Influencers

pausan posts. Pero Harf insiste, no

criminalizamos el emprendimiento

honesto. Vamos por los que usan el lujo

como máscara. En conferencia detalló la

nueva unidad SSPC, SAT y UIF

monitoreando cuentas con ingresos de

medio millón mensual sin lógica, como

cursos de belleza sin alumnos,

cooperación con meta y TikTok para flags

en perfiles sospechosos y un hotline

anónimo para denuncias. La presidenta

Claudia Shainbaum en un tweet matutino

respaldó, “El Estado no permite refugios

al crimen en nuestras redes o salones.

Apoyamos a Harf en esta guerra

quirúrgica. La onda expansiva del caso

Mickey Hair sigue creciendo y la Ciudad

de México no volverá a ser la misma.

Mientras las redes sociales hierven con

especulaciones y los nombres en la

libreta de Mickey comienzan a filtrarse

en círculos cerrados, Harf y su equipo

no descansan. La operación Código Tijera

ya identificó 10 nuevos negocios

sospechosos en zonas como La Roma y

Condesa, desde Spaz con clientela VIP

hasta Gimnasios Boutique que reportan

ingresos millonarios sin aparente

justificación. Cada cateo destapa más

conexiones, más nombres, más pruebas de

que el narco ha tejido una red invisible

en el corazón de la capital, usando el

brillo de las redes y el encanto de la

fama para ocultar un negocio mortal. Y

mientras la élite tiembla, tú y yo nos

preguntamos, ¿quién más está en esa

libreta? ¿Y qué tan cerca estamos de

esta oscuridad disfrazada de luj?

Auditorías a 70 cuentas ya en marcha con

órdenes de aprensión listas. Expertos

llaman esto la guerra del narco digital,

donde el lavado pasa de bancos a

promociones ficticias. Un real de Mickey

con un millón de views generaba colaps

que ocultaban transferencias de

$100,000.

Y el cierre de esta pesadilla abierta.

En la cámara, un último hallazgo, un

diario de Mickey, páginas garabateadas.

Empecé por deudas, un préstamo de 20,000

para el salón. Diana dijo que era

temporal, solo facturas falsas. Ahora

debo mi alma. Su colapso, como el de

tantos, empezó con la pandemia. Cierres,

deudas de 420,000 pesos en rentas y

proveedores. El narco llegó como

salvador con efectivo y promesas, pero

atrapó en la red. Harf cerró la prensa

con fuego. El crimen ya no tiene rostro

de sicario. Tiene el de quien te peina

mientras te envenena, pero la fama no

protege. Y vamos por todos. Esto no

termina aquí. Es el comienzo de una

cacería que nos afecta a todos. Porque

en México el lujo esconde sombras y hoy

gracias a un cateo en Polanco las vemos

claras. Si te dejó pensando en esa doble

vida que quizás pasa desapercibida en tu

propio barrio, suscríbete si te gustó el

video, comparte con quién necesitas

saber y recuerda, la verdad duele, pero

libera. Nos vemos en la próxima. Cuídate

y no bajes la guardia.

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