Mónica Garza: La historia no contada de la periodista que dejó todo por su salud y su paz
Mónica Garza, reconocida periodista y conductora de televisión mexicana, ha sido durante años una figura fundamental en los medios de comunicación del país.
Con su estilo único, serio y reflexivo, ha sido testigo de la evolución de la televisión en México y se ha ganado el respeto de su audiencia y compañeros de trabajo.
Sin embargo, detrás de su imagen serena y profesional, se esconden secretos y batallas personales que, durante mucho tiempo, Mónica mantuvo en silencio.
Hoy, a los 58 años, la periodista finalmente ha decidido hablar con franqueza sobre los desafíos que enfrentó en su vida personal y profesional, revelando detalles sobre su salud, su carrera y los motivos que la llevaron a dar un giro radical en su vida.
A lo largo de su carrera, Mónica Garza ha estado en el centro de varias de las noticias más importantes del país.
Desde su participación en Ventaneando, uno de los programas de entretenimiento más populares de México, hasta su incursión en el periodismo político, Garza ha demostrado ser una periodista comprometida con la verdad, siempre dispuesta a enfrentar los temas más difíciles y complejos.
No obstante, su vida personal ha sido menos conocida, y su reciente decisión de alejarse de los reflectores para centrarse en su bienestar ha sido una sorpresa para muchos.
La historia de Mónica Garza comienza en Reynosa, Tamaulipas, donde nació el 12 de abril de 1966.
Criada en una familia vinculada estrechamente a la vida política y social de México, Garza estuvo desde muy joven expuesta a conversaciones sobre poder, responsabilidad y servicio público.
Esta formación temprana influiría más tarde en su visión crítica del mundo y en su enfoque del periodismo.
Decidió no seguir el camino fácil hacia los medios, sino prepararse académicamente.
Se graduó en Ciencias Humanas en el Centro Universitario del Claustro de Sor Juana, lo que le permitió desarrollar un estilo de entrevista reflexivo y estructurado, alejado del sensacionalismo.
Los inicios de una carrera llena de desafíos
El inicio de la carrera de Mónica Garza no fue sencillo.
A pesar de su sólida formación académica, su primer contacto con los medios de comunicación fue en Argos Televisión, una empresa conocida por su línea editorial rigurosa y política.
Allí, Garza comenzó desde abajo, aprendiendo las bases del periodismo y forjando una carrera en un entorno que, aunque desafiante, le permitió adquirir las herramientas necesarias para hacer preguntas incómodas y abordar temas complejos.
Su paso por Argos la preparó para enfrentarse a las adversidades de la industria, donde siempre tuvo que equilibrar su deseo de hacer buen periodismo con la realidad de estar trabajando en un entorno donde los intereses comerciales y políticos a menudo chocaban con la búsqueda de la verdad.
Uno de los puntos de inflexión más importantes en su carrera ocurrió en 1996, cuando se unió al equipo de producción de la telenovela Nada Personal.
Fue en este periodo cuando conoció a Patti Chapoy, una de las figuras más influyentes de la televisión mexicana.
Este encuentro cambiaría su destino profesional.
En 1999, Chapoy la invitó a formar parte de Ventaneando, donde Garza comenzó a ganar visibilidad como conductora y periodista.
Durante este tiempo, Garza se convirtió en un rostro familiar en los hogares mexicanos, conocido por su capacidad para analizar temas con profundidad y por su habilidad para confrontar a las figuras públicas.
El salto a la televisión de masas: La conducción de La Academia
El momento decisivo en la carrera de Mónica Garza llegó en 2006, cuando fue seleccionada para conducir la quinta temporada de La Academia, uno de los reality shows más populares de México.
Sustituir a Alan Tacher no fue tarea fácil, pero Garza logró aportar una presencia calmada y centrada al programa, lo que la hizo destacar en un formato que, en ese entonces, estaba dominado por la emoción y el espectáculo.
Esta transición a la televisión de masas marcó un punto de inflexión en su carrera, pues permitió que su nombre llegara a una audiencia mucho más amplia.

Aunque su trabajo en La Academia la consolidó como una figura conocida en la televisión mexicana, Garza no dejó de lado su verdadera pasión por el periodismo serio.
En 2009, después de su salida de Ventaneando, dio un giro significativo al convertirse en conductora del noticiero matutino Hechos AM, un cambio que marcó su regreso al mundo de las noticias duras.
En este nuevo espacio, Garza tuvo la oportunidad de abordar temas políticos y sociales de manera más profunda, lo que le permitió mostrar una faceta de ella que hasta entonces había estado oculta.
Historias Engarzadas: La evolución hacia un periodismo más profundo
El regreso de Garza a las noticias no fue solo un cambio de formato, sino también una evolución en su enfoque del periodismo.
En 2012, Garza lanzó Historias Engarzadas, un programa de entrevistas que se centraba en las emociones y contradicciones de las figuras públicas.
Con este espacio, Garza buscaba ir más allá del entretenimiento superficial y contar historias humanas, basadas en la verdad y la autenticidad.
A través de Historias Engarzadas, Garza consolidó su reputación como una periodista seria, capaz de abordar temas delicados y de enfrentar a sus entrevistados con preguntas directas y profundas.
Sin embargo, a pesar de su éxito en Historias Engarzadas, Garza comenzó a sentir que la televisión de entretenimiento la limitaba.
En 2016, decidió tomar un paso más hacia el periodismo de investigación y se convirtió en la conductora del noticiario matutino Primer Café en ADN40.
A partir de ese momento, Garza pasó a ser una figura clave en el análisis político y social, consolidándose como una voz confiable y respetada en el ámbito informativo.
El giro hacia el análisis político y la producción digital
A lo largo de los años, Garza ha demostrado una capacidad única para reinventarse y adaptarse a los cambios en el mundo de los medios de comunicación.
Su incursion en la producción digital en 2019, con el lanzamiento del programa de entrevistas El Nido de la Garza, le permitió acercarse a su audiencia de una manera más íntima y directa.
A través de este espacio en YouTube, Garza comenzó a producir entrevistas más largas y detalladas, donde abordaba temas relevantes y profundos, fuera del formato tradicional de la televisión.

En 2024, Garza regresó al análisis político con el programa Warroom, transmitido en ADN40 antes de las elecciones presidenciales de México.
Este espacio, que se centra en la cobertura política de alto impacto, ha sido una plataforma importante para Garza, quien continúa siendo una figura influyente en el ámbito periodístico.
El impacto personal: La salud y la maternidad de Mónica Garza
A lo largo de su carrera, Garza ha sido conocida no solo por su profesionalismo, sino también por su fortaleza personal.
Sin embargo, en 2016, enfrentó uno de los desafíos más difíciles de su vida: la necesidad de priorizar su salud sobre la maternidad.
Tras una serie de diagnósticos médicos que indicaban un riesgo de cáncer, Garza tomó la difícil decisión de someterse a una histerectomía para proteger su bienestar.
Este fue un momento trascendental en su vida, que la obligó a replantearse muchas de sus prioridades personales y profesionales.
La decisión de Garza de no tener más hijos fue una de las más difíciles que tomó, especialmente porque había hablado anteriormente sobre su deseo de formar una familia.
Sin embargo, con el tiempo, Garza comprendió que la salud debía ser su prioridad, y que esa decisión, aunque dolorosa, le permitió preservar su bienestar a largo plazo.
Mónica Garza, un modelo de resiliencia y cambio
Mónica Garza es un ejemplo de resiliencia, adaptabilidad y compromiso con la verdad.
A lo largo de su carrera, ha demostrado que el periodismo va más allá de los formatos y las plataformas, y que lo más importante es la capacidad de contar historias que realmente importan.
A pesar de los desafíos personales que ha enfrentado, Garza ha logrado mantenerse en la cima de su profesión y ha sabido reinventarse constantemente para seguir siendo una de las voces más respetadas en los medios de comunicación de México.
Su historia es un testimonio de fortaleza, y su legado en el periodismo y en la televisión mexicana sigue siendo una referencia para las nuevas generaciones de periodistas.
Mónica Garza no solo ha sido una gran profesional, sino también una mujer que ha sabido enfrentar la adversidad con valentía y determinación, siempre manteniendo la integridad y el compromiso con su trabajo y su audiencia.