María Elena Salinas ha sido, durante décadas, una de las voces más respetadas y admiradas en el mundo del periodismo latino.
Su carrera abarcó casi 40 años, durante los cuales se convirtió en una figura clave en los hogares latinos de Estados Unidos, gracias a su trabajo en Univisión y su capacidad para ofrecer noticias de última hora con una precisión y empatía inigualables.
Sin embargo, en 2017, tras una exitosa carrera que la colocó entre las mejores, decidió dar un paso atrás y retirarse de las pantallas.
Pero lo que podría haber sido un final para muchos, para María Elena fue solo el comienzo de una nueva etapa: una vida llena de serenidad, nuevas pasiones y, sobre todo, la libertad de vivir a su propio ritmo.
Hoy, en 2025, se encuentra viviendo de una forma más tranquila, alejada de las exigencias de la televisión y rodeada de un lujo discreto, pero cargado de significado.
En su retiro, María Elena ha logrado redefinir lo que significa el lujo para ella.
No se trata de joyas ni de coches caros, sino de una vida llena de momentos de paz, de tiempo dedicado a sus hijas y a su legado personal.
En su nueva vida, el silencio se ha convertido en su mayor aliado, un espacio donde puede reflexionar, disfrutar de sus pasatiempos y continuar con su labor de contar historias, pero ahora en sus propios términos.
Este cambio de vida no solo ha sido un ajuste personal, sino también un salto hacia una nueva forma de empoderamiento y autocomprensión.
El retiro de María Elena Salinas es la prueba de que, a veces, la verdadera libertad se encuentra en desconectarse de las expectativas externas y reconectar con lo que realmente importa.
El auge de una periodista icónica
María Elena Salinas nació en Los Ángeles en 1954, de padres mexicanos, y desde joven mostró un talento natural para el periodismo.
Comenzó su carrera en la radio en español antes de dar el salto a la televisión a principios de los años 80.
Su primer gran trabajo llegó cuando se unió a Univisión, donde su estilo auténtico y empático la convirtió en una de las periodistas más respetadas en el mundo hispano.
En 1987, Salinas hizo historia al convertirse en la primera mujer latina en recibir el premio a la trayectoria de la National Academy of Television Arts and Sciences, un reconocimiento a su contribución a la televisión y al periodismo latinoamericano.
Durante su carrera, Salinas entrevistó a algunos de los personajes más influyentes del mundo, cubrió guerras, moderó debates presidenciales y reportó desde zonas de desastre.
Su autenticidad y compromiso con la verdad fueron los pilares de su éxito.
A lo largo de los años, Salinas acumuló logros periodísticos que no solo consolidaron su reputación, sino que también la hicieron una figura clave en el periodismo latino de los Estados Unidos.
Su capacidad para conectar con la audiencia y su dedicación al trabajo fueron fundamentales para su éxito.
Fue, y sigue siendo, un modelo a seguir para generaciones de periodistas.
El retiro de María Elena y su nueva vida
En 2017, después de más de tres décadas en Univisión, María Elena decidió dar un paso al costado y dejar su carrera en el ojo público.
Este retiro no fue por falta de éxito ni por agotamiento, sino por un deseo profundo de tener una vida más tranquila y serena.
Aunque muchos pensaron que su desaparición de las pantallas sería el final de su historia, María Elena Salinas demostró que el verdadero final era solo el inicio de un nuevo capítulo.
En lugar de retirarse por completo, optó por una vida más flexible, creando un espacio donde pudiera seguir influyendo, pero ahora a su propio ritmo.
Su vida en 2025 refleja esta transición.
Vive en un elegante apartamento en un rascacielos de Miami, con vistas espectaculares a la bahía.
Su hogar es un refugio de paz, lejos del bullicio y las exigencias del periodismo de última hora.
A sus 70 años, María Elena sigue siendo una figura influyente en la comunidad latina, pero su enfoque ha cambiado.
En lugar de estar en el centro de la acción, ahora se enfoca en su bienestar, en su familia y en sus pasiones personales.
Sus mañanas son tranquilas, muchas veces disfrutando de un café en su terraza, rodeada del silencio que le permite reflexionar y disfrutar del presente.
La mansión en Coral Gables: un símbolo de su legado
Uno de los grandes hitos de la vida de María Elena fue su mansión en Coral Gables, que compró en 2001 por $230,000.
Esta propiedad, que fue testigo de su vida como madre y profesional, se convirtió en un refugio personal lleno de historias y recuerdos.
Con el tiempo, la mansión fue renovada por ella misma, respetando las raíces históricas del lugar mientras incorporaba toques modernos y elegantes que reflejaban su estilo personal.

La mansión en Coral Gables no solo era un hogar, sino también una declaración de lo que había logrado.
Con 4,000 pies cuadrados, la propiedad contaba con cinco dormitorios, una cocina de chef y una terraza trasera con piscina, donde María Elena disfrutaba de las mañanas con sus hijas.
En 2024, con sus hijas viviendo en otras ciudades, decidió vender la propiedad, no por el valor económico que había ganado, sino por la transición que representaba en su vida.
La venta de la mansión por más de 10 veces su valor original fue un testimonio de su sabiduría financiera, pero también de su capacidad para reconocer que es el momento de dejar ir el pasado para dar paso a nuevas oportunidades.
El podcast: un nuevo espacio para contar historias
Aunque se alejó de la televisión, María Elena no abandonó el mundo de las historias.
En 2024, lanzó su podcast Cinco preguntas con María Elena Salinas, un proyecto profundamente personal donde entrevista a figuras públicas, activistas y líderes comunitarios.
El podcast se ha convertido en un éxito, con millones de reproducciones en diferentes plataformas.
En este nuevo formato, Salinas mantiene su sello personal: una conversación sincera, profunda y llena de significado, pero ahora sin las limitaciones del horario y los plazos de la televisión.
El podcast ha sido un reflejo de su evolución como periodista.
Mientras en el pasado estuvo a la vanguardia de las noticias de última hora, ahora se enfoca en temas más profundos, como el impacto del voto latino y la justicia climática.
A través de Cinco preguntas, María Elena Salinas sigue siendo una voz importante, pero en sus propios términos.
Ya no es la periodista que siempre está detrás de las cámaras, sino la narradora que elige las historias que quiere contar, y lo hace con una libertad que nunca antes había tenido.
El legado de María Elena Salinas: más allá del periodismo
A pesar de su retiro de los reflectores, el legado de María Elena Salinas sigue vivo.
Ha dejado una marca indeleble en el periodismo latinoamericano, rompiendo barreras y siendo un ejemplo de éxito y perseverancia.
Su trabajo ha influenciado a generaciones de periodistas y ha dejado una huella en la cultura latina de los Estados Unidos.
Aunque muchos piensan que su historia terminó con su salida de Univisión, María Elena ha demostrado que, a veces, el mayor legado no está en la fama, sino en la capacidad de seguir contando historias, de compartir sabiduría y de transformar la vida de las personas.![]()
A través de su podcast, sus conferencias y su participación en diversos proyectos, María Elena Salinas sigue siendo una referente, una voz en la que muchos confían.
Su legado no solo está en los reportajes que cubrió o en las entrevistas que realizó, sino en su capacidad de conectar con las personas, de transmitir su humanidad y su empatía en cada palabra.
Una nueva forma de vivir el lujo
María Elena Salinas ha logrado algo que pocos pueden: ha encontrado un equilibrio entre el éxito profesional y la paz personal.
Su vida en 2025 es un ejemplo de cómo se puede tenerlo todo sin perderse en la vorágine del éxito.
Aunque ha tenido una carrera llena de logros, ahora disfruta de una vida de lujo silencioso, sin las presiones del pasado, pero con una paz interior que refleja su evolución como persona.
María Elena ha redefinido lo que significa el lujo, eligiendo el silencio, el espacio y la tranquilidad como los mayores lujos de su vida.
Hoy, a sus 70 años, sigue siendo una mujer activa y relevante, pero ha encontrado en el retiro una nueva forma de vida.
Su historia demuestra que el verdadero éxito no siempre está en los logros visibles, sino en la capacidad de vivir de acuerdo con nuestros propios valores y deseos.

María Elena Salinas ha construido un legado que va más allá del periodismo, un legado de humanidad, empoderamiento y, sobre todo, autenticidad.