Lana del Rey, una de las artistas más enigmáticas y complejas de la música moderna, ha estado rodeada de misterio desde sus primeros días en la industria.
Su imagen, que fusiona la nostalgia del viejo Hollywood con elementos místicos y oscuros, ha capturado la atención del público y de los medios de comunicación.
Esta dualidad ha llevado a muchos a asociarla con el esoterismo y lo paranormal.
Uno de los episodios más controversiales ocurrió en 2017, cuando la cantante convocó a sus seguidores a un “hechizo” para neutralizar los poderes del presidente Donald Trump, utilizando las fases de la luna menguante como parte del ritual.
Esta invitación a participar en un acto místico generó una ola de comentarios, alimentando aún más las teorías de que Lana del Rey podría estar vinculada con lo oculto.
Sin embargo, la relación de Lana con lo esotérico no se limita a estas convocatorias.
En su música y su imagen, la cantante ha alimentado las especulaciones sobre su conexión con lo sobrenatural.
En una ocasión, ella misma subió fotos y videos a su cuenta de Instagram que alimentaron la leyenda de que, en su vida personal, podría estar envuelta en prácticas espirituales y ocultas.
De hecho, se rumorea que ha visitado el Mercado de Sonora en Ciudad de México, conocido por ser un centro de comercio esotérico, un hecho que muchos consideran inusual para una celebridad, pero que se alinea con su imagen pública como una persona misteriosa y vinculada con lo místico.

A lo largo de su carrera, Lana del Rey ha sabido jugar con estos elementos de su imagen, llevando a sus seguidores a preguntarse si hay algo más detrás de sus canciones y comportamientos.
A menudo se le ha asociado con la figura de una “bruja moderna”, sobre todo por las letras de sus canciones, que incluyen referencias a relaciones complejas, sumisión y figuras masculinas dominantes.
Esto se ha traducido en diversas teorías, especialmente una que sugiere que sus canciones están dedicadas al “demonio”, un tema que, aunque controvertido, ha ganado seguidores entre quienes creen que su música no es solo arte, sino una representación de fuerzas ocultas.
El caso de su canción “Off to the Races” es uno de los más citados en estas teorías.
En esta canción, Lana habla de su relación con un hombre mayor que, a pesar de ser “malo”, sigue siendo irresistible para ella.
La letra incluye una referencia directa al famoso libro “Lolita” de Vladimir Nabokov, lo que hace que algunos fans interpreten su contenido como una especie de pacto o entrega simbólica hacia fuerzas oscuras.
Estas alusiones, junto con la imagen pública de Lana, que ha sido vista en múltiples ocasiones realizando gestos que algunos consideran vinculados a la brujería, alimentan aún más las especulaciones.
Uno de los puntos más discutidos entre sus seguidores es el supuesto pacto con el demonio que se menciona en su música.
En sus canciones, Lana se ha referido a un “papi”, un término que algunos interpretan como una alusión al diablo, debido a la relación con el simbolismo esotérico.
Sin embargo, es importante señalar que estas interpretaciones son en su mayoría especulativas y no existen pruebas sólidas que respalden estas teorías.
Además, Lana ha dejado claro en varias entrevistas que su música está llena de metáforas y simbolismos, lo que hace que muchas de estas teorías carezcan de fundamento real.
La controversia alcanzó otro nivel cuando, en 2014, Lana del Rey fue víctima de un robo en su casa de Malibú.
Un individuo entró a su residencia y sustrajo varios objetos personales, entre ellos una computadora con música no lanzada, fotos y otros materiales privados de la artista.
Lo más inquietante fue que entre los objetos robados se encontraba un libro titulado La Bruja Satánica de Anton LaVey, el fundador de la Iglesia de Satanás.
Este incidente, aunque verificable, ha sido conectado por algunos fans con las teorías de que Lana está involucrada con cultos oscuros, debido a su interés en el ocultismo, algo que nunca ha confirmado ni desmentido abiertamente.
En cuanto a la música, Lana del Rey ha abordado el tema de las relaciones tóxicas y las dinámicas de poder en sus canciones de manera abierta y honesta.
Canciones como “Freak” y “Ultraviolence” han sido interpretadas como reflexiones sobre el control, la sumisión y la obsesión.
Estas canciones, con sus letras intensas y profundas, han atraído tanto críticas como admiración.
Sin embargo, el tema recurrente en su música no es tanto un vínculo directo con lo satánico, sino una exploración de las relaciones humanas y de cómo la fama y las expectativas sociales pueden afectar el bienestar emocional de una persona.
En su canción Off to the Races, por ejemplo, Lana describe una relación con un hombre mayor y problemático, una figura que, aunque dañina, es ineludible para ella.
Esta canción, que ha sido citada en varias teorías de conspiración, hace una alusión al famoso libro Lolita, que trata sobre la relación inapropiada entre una menor y un hombre adulto.
La canción también contiene la línea “Dame esas monedas de oro, amor”, lo que algunos interpretan como una referencia a un pago o pacto, aunque esto es solo una interpretación que no ha sido confirmada por la artista.
La relación de Lana con el simbolismo religioso y esotérico ha sido una constante fuente de especulación.
En su álbum Born to Die (2012), Lana canta sobre el amor y el deseo, pero también toca temas como la sumisión y el control, lo que ha llevado a muchos a considerar que su música está impregnada de un mensaje oscuro y misterioso.
Su estética, que fusiona el glamour del viejo Hollywood con una estética más sombría, también alimenta estas teorías.
Es importante señalar que muchas de estas teorías, aunque intrigantes, carecen de evidencia sólida.
Lana del Rey ha mencionado en diversas entrevistas que sus canciones son más bien una mezcla de emociones personales y metáforas.
A menudo se ha referido a la fama y la presión que conlleva, lo que podría explicar sus frecuentes menciones a relaciones complejas y la sensación de estar atrapada en un ciclo emocional.
Además, el documental Blue Ivy menciona que Lana del Rey fue parte de un culto oscuro, pero esta es una afirmación que no está respaldada por hechos verificables.
![]()
Muchos de los comentarios y análisis presentados en este documental deben tomarse con cautela, ya que son especulaciones basadas en la imagen pública de la cantante, más que en pruebas tangibles.
La imagen de Lana del Rey, que ha sido diseñada cuidadosamente para evocar una mezcla de nostalgia, feminidad y misterio, es central en su música y su marca.
La artista ha utilizado este misticismo para crear una conexión con su audiencia, invitándolos a sumergirse en un mundo que parece estar más allá de lo terrenal.
Pero aunque su música y su imagen están llenas de simbolismo, no se debe tomar todo de manera literal.
Como cualquier artista, Lana del Rey utiliza su trabajo como un espacio para explorar y expresar emociones, y es importante recordar que muchas de las interpretaciones sobre sus letras están abiertas a la subjetividad.
El incidente en el que Lana fue robada, el robo de su computadora y la aparición del libro La Bruja Satánica entre sus pertenencias, también ha sido vinculado por algunos con sus supuestas conexiones con el esoterismo.
Sin embargo, es fundamental entender que el libro mencionado es solo uno de los muchos que podrían haber formado parte de su vida privada, y no necesariamente indica que la cantante practique lo que algunos consideran brujería.
Aunque muchos en su comunidad de seguidores pueden sentirse atraídos por el misterio que rodea a Lana del Rey, también es importante recordar que la figura pública de la artista es solo una parte de ella.

Su vida personal, sus luchas emocionales y su desarrollo artístico son mucho más complejos de lo que las teorías de conspiración pueden sugerir.
A lo largo de su carrera, Lana ha demostrado ser una artista multifacética que explora temas como el amor, la soledad y la complejidad emocional a través de su música.
En conclusión, la figura de Lana del Rey sigue siendo un enigma para muchos.
A lo largo de su carrera, ha alimentado teorías sobre su conexión con lo esotérico y lo oculto, pero también ha utilizado estas imágenes y simbolismos como una forma de expresarse artísticamente.
Aunque las teorías de conspiración sobre su relación con el demonio o los pactos oscuros persisten, no hay pruebas concluyentes que respalden estas afirmaciones.
La música de Lana del Rey sigue siendo un testimonio de su habilidad para capturar emociones complejas y llevar a su audiencia a un mundo emocionalmente intenso y a menudo ambiguo.