Adalberto Mart铆nez, conocido como Resortes, fue un hombre que, a trav茅s de su risa, sus movimientos el谩sticos y su impresionante humor, logr贸 conquistar los corazones de millones en M茅xico y m谩s all谩.
Naci贸 en Tepito, uno de los barrios m谩s emblem谩ticos de la Ciudad de M茅xico, conocido por su dureza y su gente resiliente.
Desde joven, Resortes se encontr贸 entre la lucha y el esfuerzo de su familia, con pocos recursos pero con mucho car谩cter y determinaci贸n.
Su vida fue un reflejo de esa dualidad: la alegr铆a de un comediante y la tristeza de una existencia marcada por tragedias personales.
Desde sus inicios humildes hasta convertirse en una de las figuras m谩s queridas del cine y la televisi贸n mexicana, la historia de Resortes no es solo una de 茅xitos y risas, sino tambi茅n de p茅rdidas profundas, de luchas personales y de un legado que sigue vivo en la memoria colectiva.
En sus primeros a帽os, Resortes vivi贸 en la pobreza de Tepito, un lugar donde sobrevivir era m谩s una actuaci贸n diaria que una rutina normal.
La familia de Adalberto, encabezada por su madre Enriqueta, luchaba por mantener a flote el hogar, mientras que su padre, Luis, trabajaba como obrero en diversos oficios.
La infancia de Adalberto fue una mezcla de trabajo duro, risas, hambre y momentos de ternura, marcados por la ausencia de lujos pero con una fortaleza que defini贸 su car谩cter.
Desde peque帽o, Adalberto mostr贸 una inclinaci贸n por el baile, pero no era solo por diversi贸n, sino como una forma de ganarse la vida.
A los siete a帽os, ya se presentaba en las fiestas del vecindario, recibiendo unas monedas por su destreza en el escenario.
A medida que crec铆a, la situaci贸n no mejoraba, pero el joven Adalberto no se conform贸.
Comenz贸 a trabajar de paletero afuera del Teatro Hidalgo, observando a los actores y so帽ando con lo que ve铆a detr谩s del escenario.
Su fascinaci贸n por el teatro lo llev贸 a colarse en los bastidores, donde aprendi贸 de los grandes maestros del arte de la comedia y la actuaci贸n.
Desde joven, Adalberto imitaba los pasos de los artistas que ve铆a, fusionando su amor por la danza con un humor propio de las calles.
Con el tiempo, comenz贸 a hacer peque帽as presentaciones en los teatros de carpa, y fue all铆 donde su nombre art铆stico comenz贸 a tomar forma: “Resortes”, una referencia a su cuerpo el谩stico y lleno de energ铆a.
Aunque al principio rechazaba el apodo, pronto entendi贸 su poder y lo adopt贸 como su sello personal.
La ascensi贸n al estrellato y su incursi贸n en el cine
El nombre Resortes comenz贸 a resonar m谩s all谩 de las calles de Tepito y los cabarets de la Ciudad de M茅xico.
La habilidad de Adalberto para moverse y su particular forma de mezclar humor con baile lo llevaron a ser descubierto por directores de cine que ve铆an en 茅l el potencial de una estrella.
Su debut en el cine mexicano ocurri贸 con Voces de Primavera, pero fue con Confidencias de un Ruletero donde su fama realmente despeg贸.
La pel铆cula, llena de humor y situaciones cotidianas, lo consolid贸 como uno de los comediantes m谩s queridos del pa铆s.
A partir de ese momento, su carrera en la pantalla grande se dispar贸, y comenz贸 a protagonizar diversas pel铆culas que se convirtieron en cl谩sicos del cine mexicano.
En los a帽os 50, Resortes vivi贸 su 茅poca dorada, donde su humor, su movimiento y su capacidad de generar risas lo colocaron como el 铆cono de la comedia popular.
Con pel铆culas como Baile mi rey y El rey de M茅xico, Resortes no solo conquist贸 la pantalla, sino que tambi茅n se convirti贸 en el representante de una clase trabajadora que ve铆a en 茅l a uno de los suyos.
En su vida personal, Resortes no solo fue un hombre de 茅xito, sino tambi茅n de sufrimiento.
A lo largo de su carrera, tuvo que enfrentar varias tragedias, algunas de las cuales marcar铆an para siempre su vida.
En su primer matrimonio con Mercedes Constanzo, una bailarina que compart铆a su pasi贸n por el escenario, la pareja tuvo dos hijos.
El primero, un ni帽o, muri贸 poco despu茅s de nacer, una tragedia que afect贸 profundamente a Adalberto.
Pero fue la muerte de su hija Yolanda, ocurrida en 1996, lo que m谩s lo devast贸.
Yolanda, quien hab铆a seguido los pasos de su padre en la m煤sica, fue asesinada en un acto de violencia que dej贸 a Resortes completamente destrozado.
Esta p茅rdida cambi贸 para siempre al comediante, quien nunca volvi贸 a ser el mismo.
Su risa, que antes llenaba escenarios, desapareci贸 para siempre, y con ella se desvaneci贸 parte de su esencia.
La vida despu茅s de la tragedia y su legado

Despu茅s de la muerte de su hija Yolanda, Resortes se retir贸 en gran medida del escenario.
Aunque su carrera sigui贸 adelante, su vida privada se volvi贸 m谩s reservada, y su alegr铆a no fue la misma.
A lo largo de los a帽os, encontr贸 consuelo en su segunda esposa, Gloria R铆os, una cantante de jazz con quien comparti贸 un amor intenso pero que tambi茅n fue marcado por la independencia de ambos.
Juntos tuvieron una hija, Regina, pero su relaci贸n tambi茅n sufri贸 debido a las tensiones de las giras y la vida en el ojo p煤blico.
Tras la separaci贸n, Resortes continu贸 criando a Regina y dedic谩ndose a su carrera, pero el dolor de la p茅rdida de Yolanda nunca lo dej贸.
En su 煤ltima etapa de vida, se cas贸 con su tercera esposa, Josefina Flores, una enfermera que lo cuid贸 durante sus 煤ltimos a帽os.
Con ella encontr贸 algo de paz, aunque siempre carg贸 con la ausencia de su hija.
A pesar de las tragedias personales, Resortes continu贸 siendo un 铆cono popular.
A lo largo de su carrera, hizo re铆r a millones con su comedia y su estilo 煤nico, pero tambi茅n fue un hombre profundamente humano que reflej贸 las luchas y los sue帽os de su gente.
El actor que naci贸 en Tepito nunca dej贸 de ser uno de los suyos, y sus personajes, a menudo representando al obrero, al so帽ador o al hombre humilde, tocaban el coraz贸n de su p煤blico.

Su bondad fuera del escenario tambi茅n fue legendaria, y siempre estuvo dispuesto a ayudar a quienes lo necesitaban.
Su generosidad y su amor por la gente lo hicieron a煤n m谩s querido por todos.
La 煤ltima actuaci贸n y despedida de un 铆cono
En sus 煤ltimos a帽os, la salud de Resortes comenz贸 a deteriorarse.
El da帽o causado por d茅cadas de fumar y la edad avanzada empezaron a pasarle factura.
En diciembre de 2002, durante la filmaci贸n de Vivan los ni帽os, Resortes contrajo neumon铆a, lo que lo llev贸 al hospital.
A pesar de su fragilidad, insisti贸 en pasar el A帽o Nuevo con su familia.
Sin embargo, en marzo de 2003, Resortes hizo su 煤ltima aparici贸n p煤blica, una visita a la residencia presidencial de Los Pinos, donde fue recibido por el presidente Vicente Fox.
A pesar de su evidente debilidad, Resortes continu贸 haciendo re铆r a los presentes, pero en su coraz贸n ya sab铆a que su tiempo estaba llegando a su fin.
Menos de un mes despu茅s, el 4 de abril de 2003, Resortes falleci贸 debido a complicaciones pulmonares.
Ten铆a 87 a帽os.
Su muerte fue un golpe para el pueblo mexicano, que lo hab铆a visto crecer desde las calles de Tepito hasta convertirse en una estrella mundial.
Aunque su familia decidi贸 no enterrarlo junto a su madre, como 茅l hab铆a deseado, Resortes recibi贸 un emotivo adi贸s del pueblo.
Miles de personas se reunieron frente a la Asociaci贸n Nacional de Actores para rendirle homenaje, mientras su f茅retro era escoltado por motocicletas y patrullas.![]()
Las l谩grimas y los aplausos llenaron las calles, y en ese momento, M茅xico le dio el 煤ltimo adi贸s a uno de sus 铆conos m谩s grandes.
El legado de Resortes: La nostalgia y el amor del pueblo mexicano
Aunque su vida estuvo marcada por la tragedia y el sufrimiento, Resortes dej贸 un legado que nunca ser谩 olvidado.
En 2025, un joven vendedor ambulante, que se parec铆a asombrosamente a 茅l, despert贸 la nostalgia de todo un pa铆s al aparecer en un video viral.
Aquel joven, quien se present贸 como el nieto de Resortes, no solo hered贸 el parecido f铆sico, sino tambi茅n la esencia del esfuerzo diario que caracteriz贸 a su abuelo.
“Soy su nieto, pero no vivo de su fama”, dijo el joven, reflejando el esp铆ritu humilde de su abuelo que nunca dej贸 que la fama lo cambiara.
El legado de Resortes es el legado de M茅xico: una historia de lucha, de alegr铆a y de resistencia.
A trav茅s de su humor, su baile y su vida, Resortes se convirti贸 en un s铆mbolo de la cultura mexicana, en un h茅roe del pueblo que nunca olvid贸 sus ra铆ces.
Hoy, sigue siendo recordado no solo como un gran comediante, sino como un hombre que hizo de la risa un acto de resistencia ante las dificultades de la vida.
En su memoria, Resortes sigue siendo una leyenda, un hombre cuya risa a煤n resuena en los corazones de aquellos que lo vieron bailar y re铆r en el escenario.
Y, aunque ya no est谩 con nosotros, su legado perdura en la memoria colectiva de un M茅xico que nunca olvidar谩 al hombre de Tepito, el que bail贸 entre el dolor y nunca dej贸 de rebotar.