Paquita la del Barrio: el adiós de una leyenda de la música mexicana
La partida de Paquita la del Barrio ha marcado un capítulo triste para la música mexicana y sus millones de seguidores.
Conocida por su voz potente y su capacidad para interpretar canciones que reflejan la cultura y la identidad de México, Paquita no solo fue una cantante, sino un ícono.
Durante décadas, su música se escuchó en todos los rincones del país y más allá de sus fronteras.
A lo largo de su carrera, Paquita se ganó el cariño del público con sus emblemáticas canciones, que la convirtieron en un referente de la música ranchera.
Sin embargo, a pesar de la fama y el reconocimiento, Paquita vivió sus últimos años en la sombra, luchando contra problemas de salud que finalmente la llevaron a la muerte.
En este artículo, exploramos su vida, su legado y las circunstancias que rodearon su partida, recordando a la artista que marcó una era en la música mexicana.
Una carrera de éxitos y consagración
Paquita la del Barrio nació como Francisca Viveros Barradas el 2 de abril de 1940 en Veracruz, México.
Desde su infancia, Paquita mostró su talento para la música, pero fue a los 30 años cuando inició su carrera profesional en la industria musical.
Su gran oportunidad llegó cuando se unió a un grupo llamado Las Golondrinas, y desde ese momento se convirtió en una de las voces más destacadas de la música mexicana.
A lo largo de su carrera, Paquita fue conocida por su estilo único, su voz imponente y sus letras que reflejaban la lucha y la fortaleza de las mujeres mexicanas.
Éxitos como “Rata de dos patas” y “La Canción del Mariachi” la hicieron reconocida en toda América Latina.
Su música trascendió generaciones y continuó siendo un pilar de la música ranchera, incluso después de que dejara los escenarios por algunos años.
El lado oculto de la fama: sacrificios y dificultades personales
Aunque Paquita la del Barrio logró consolidarse como una de las grandes figuras de la música mexicana, su vida no estuvo exenta de dificultades.
En sus últimos años de carrera, Paquita enfrentó múltiples problemas de salud, especialmente pulmonares, lo que la llevó a utilizar oxígeno portátil como medida preventiva.
Durante una entrevista en 2025, su manager, Francisco Torres, confirmó que la cantante había estado desmejorándose y que su estado de salud había empeorado considerablemente.
Aunque Paquita siempre fue conocida por su gran fortaleza y carácter, estos años de enfermedad afectaron su vida personal y profesional.
A pesar de los esfuerzos por seguir activa en la música, la presión física y emocional comenzó a pasar factura.
El amor y el cariño de sus fans nunca dejaron de ser una fuente de motivación, pero el desgaste fue inevitable.
La despedida de un ícono: el lamento de los seguidores
La noticia de la muerte de Paquita la del Barrio fue un golpe profundo para sus seguidores, quienes a lo largo de los años habían sido testigos de su vida y su carrera.
Paquita había anunciado públicamente que, si bien su salud estaba delicada, no pensaba retirarse de la música.
La tristeza fue aún mayor cuando el 29 de agosto de 2028 se dio a conocer su deceso.
La noticia se compartió a través de un emotivo mensaje en sus redes sociales, donde Paquita dejó claro lo difícil que había sido para ella despedirse de su compañero de vida, Fabián Dines, el padre de su hija Micaela.
Sus seguidores se volcaron en miles de mensajes de apoyo, lamentando su partida y rindiéndole homenaje por todo lo que hizo por la música mexicana.
La controversia de su sepelio: un adiós privado
Tras la muerte de Paquita la del Barrio, se tomó la decisión de que su sepelio sería privado, lo que generó diversas reacciones.
Para muchos, Paquita merecía una despedida pública, un homenaje en el que su legado fuera celebrado por el pueblo mexicano que tanto la quiso.
El silencio en torno a su funeral fue un tema de discusión, ya que muchos sentían que la artista debía recibir un tributo que reflejara su importancia en la historia de la música ranchera.
Sin embargo, los familiares de Paquita solicitaron respeto y comprensión en ese difícil momento, pidiendo espacio para vivir su duelo en la intimidad.
Las críticas no tardaron en llegar, pero también hubo una gran cantidad de personas que respetaron la decisión de la familia.
El debate sobre la falta de un homenaje público a una de las más grandes figuras de la música mexicana sigue siendo un tema que divide opiniones.
El legado de Paquita: su influencia en la música mexicana
A pesar de las controversias sobre su despedida, el legado de Paquita la del Barrio perdura en la música mexicana.
Su voz sigue resonando en cada rincón del país, y sus canciones continúan siendo un pilar de la música ranchera.
Paquita la del Barrio no solo fue una cantante, sino también un símbolo de la fortaleza y la resiliencia de las mujeres mexicanas.
A través de sus letras, muchas veces crudas y directas, Paquita se convirtió en la voz de las mujeres que enfrentan las adversidades con valentía.
Su legado no solo se refleja en su discografía, sino también en la influencia que tuvo en generaciones de artistas que la consideran una inspiración.
Hoy, Paquita sigue siendo una de las voces más queridas de México, y su música continúa emocionando y conmoviendo a quienes la escuchan.
El adiós de una leyenda
La partida de Paquita la del Barrio marca el fin de una era en la música mexicana, pero su legado sigue vivo.
A lo largo de su carrera, Paquita demostró que la música es mucho más que una forma de entretenimiento; es una herramienta para contar historias y para conectar con el corazón de las personas.
A pesar de los sacrificios personales, las pérdidas y las dificultades que enfrentó, Paquita nunca dejó de luchar por su arte y por su público.
Hoy, su música sigue siendo un referente de la cultura mexicana, y su voz siempre será recordada como una de las más grandes de la historia del país.
Aunque no recibió el homenaje público que muchos esperaban, Paquita la del Barrio dejó una huella imborrable que continuará siendo parte de la historia de la música mexicana por siempre.

Su legado trasciende más allá de las luces del escenario y los reflectores, y su influencia perdurará por generaciones.