La política colombiana atraviesa un momento crucial, marcado por las intensas discusiones en torno a las consultas interpartidistas y la definición de los candidatos para las próximas elecciones presidenciales.
A medida que nos acercamos a las elecciones de 2023, que incluyen la primera vuelta programada para el 31 de mayo y las consultas interpartidistas del 8 de marzo, el panorama se presenta más fragmentado que nunca.
Los partidos y precandidatos se enfrentan a desafíos y negociaciones para consolidar sus propuestas, mientras que el electorado observa atentamente los movimientos y las decisiones que se toman en este escenario altamente competitivo.
En este contexto, el papel de los políticos y los candidatos presidenciales, así como la influencia de los movimientos internos y las alianzas estratégicas, se vuelve esencial para comprender las dinámicas del proceso electoral.
En este artículo, exploramos las implicaciones de las consultas interpartidistas, el comportamiento de las coaliciones políticas y las fuerzas que están en juego dentro del panorama electoral.
Con el apoyo de expertos y voces autorizadas, se pretende entender cómo estas consultas están configurando la arena política de Colombia.
Las consultas interpartidistas: Un panorama de negociaciones y debilidades

Las consultas interpartidistas son un tema de gran relevancia en las semanas previas a las elecciones presidenciales.
Este mecanismo se utiliza para elegir candidatos únicos de diferentes partidos, lo que implica un proceso de negociación entre diversas fuerzas políticas.
Sin embargo, más allá de su faceta institucional, las consultas también son un reflejo de los intereses políticos de los involucrados.
Luis Eduardo Garzón, candidato al Senado por el partido Alianza Verde, explica que, en su opinión, las consultas no son más que una “sumatoria de debilidades”, ya que los partidos y precandidatos se ven obligados a negociar sus posiciones para reducir los costos políticos.
El papel de las consultas se convierte en un proceso esencial para la construcción de coaliciones, donde cada partido busca sacar el máximo provecho.
Algunos candidatos, como Paloma Valencia, buscan capitalizar la fuerza de su partido, el Centro Democrático, mientras que otros, como los del espectro de izquierda, se enfrentan a una lucha interna por la consolidación de una figura presidencial unificada.
Para Garzón, lo que se juega en estas consultas es mucho más que la elección de un candidato: es la definición de una estrategia para enfrentar a los rivales en las elecciones generales.
La falta de unidad en la izquierda: Retos y contradicciones internas
La izquierda colombiana enfrenta serias dificultades para lograr la unidad, algo que, como menciona Garzón, ha sido una constante a lo largo de la historia política del país.
Los intentos de conformar una coalición fuerte y cohesiva han fracasado en diversas ocasiones, y las consultas actuales no parecen ser la excepción.
La falta de acuerdo en torno a un candidato de consenso refleja la división interna que afecta a la izquierda.
A pesar de los esfuerzos por consolidar una opción electoral sólida, las tensiones entre figuras como Iván Cepeda, Roy Barreras y Daniel Quintero demuestran que la unidad sigue siendo un desafío fundamental.
Garzón menciona que la izquierda está “vencida” por su falta de cohesión, lo que hace que sea complicado competir de manera efectiva en un escenario donde el centro y la derecha también están bien organizados.
Los intereses personales y las ambiciones de poder parecen prevalecer sobre la construcción de una verdadera alternativa política unificada, lo que podría poner en peligro las posibilidades de éxito de los candidatos de izquierda en la primera vuelta electoral.
Las consultas de la derecha: Oportunidades y riesgos para los candidatos del Centro Democrático
En el espectro de la derecha, las consultas interpartidistas también son un terreno de negociaciones y disputas.
Paloma Valencia, quien ha sido identificada como una de las principales figuras del Centro Democrático en estas consultas, cuenta con el apoyo de un partido bien estructurado y con una maquinaria política consolidada.

Esto le da una ventaja significativa en las consultas, ya que tiene la capacidad de movilizar a un gran número de votantes a su favor.
A pesar de esto, el panorama no es tan sencillo.
La división interna dentro del Centro Democrático y las estrategias de otros partidos de derecha complican las predicciones sobre el resultado final de la consulta.
Algunos sectores del partido consideran que Valencia podría convertirse en una opción presidencial viable, mientras que otros, como Roy Barreras, podrían desafiar su liderazgo.
Sin embargo, el apoyo de Álvaro Uribe Vélez, figura clave del uribismo, juega un papel crucial en el respaldo a Valencia, lo que podría darle la fuerza necesaria para ganar la consulta.
Garzón destaca que, aunque los candidatos de la derecha tienen una ventaja en cuanto a organización, la fragmentación interna podría jugar en contra de sus aspiraciones presidenciales.
El impacto de las encuestas: Predicciones y realidades
Las encuestas juegan un papel fundamental en la política colombiana, especialmente en el contexto de las consultas interpartidistas.
Según Garzón, las encuestas son esenciales para determinar el nivel de apoyo popular que tienen los candidatos y, en consecuencia, para asegurar el financiamiento necesario para las campañas.
Sin embargo, el impacto de las encuestas va más allá de lo que reflejan en términos de números.
En muchos casos, las encuestas también sirven como una herramienta de presión para los candidatos y las coaliciones, ya que los resultados pueden influir en las decisiones estratégicas de los partidos.
El caso de Sergio Fajardo, quien decidió no participar en las consultas y competir directamente en la primera vuelta, demuestra que las encuestas también afectan la percepción pública de los candidatos.
A pesar de su discurso moderado y su imagen de consenso, Fajardo ha sido objeto de críticas tanto de la derecha como de la izquierda, lo que pone en duda sus posibilidades de éxito en una elección tan polarizada.
Las encuestas, por tanto, no solo determinan el nivel de apoyo, sino también la viabilidad política de los candidatos a lo largo del proceso electoral.
La influencia de Gustavo Petro y el papel de los líderes en la política colombiana
Uno de los actores más influyentes en la política colombiana en este momento es el presidente Gustavo Petro.
Aunque no está directamente involucrado en las consultas, su figura sigue siendo clave para entender las dinámicas internas de las coaliciones políticas.
Petro, como líder del Pacto Histórico, tiene un papel fundamental en las elecciones presidenciales y en la configuración de las estrategias de la izquierda.
El impacto de Petro en las consultas y en las relaciones entre los diferentes sectores políticos es indiscutible.
A pesar de sus diferencias con algunos sectores de la izquierda, su liderazgo sigue siendo un factor determinante para los resultados de las consultas y las elecciones.
La capacidad de Petro para movilizar a sus seguidores y su influencia sobre las decisiones políticas de la izquierda colombiana continúan marcando la agenda electoral.
El futuro de las consultas y las elecciones presidenciales
Las consultas interpartidistas y las elecciones presidenciales de 2023 marcarán un punto de inflexión en la política colombiana.
Con un escenario de divisiones internas, luchas por el poder y negociaciones constantes, los resultados de estas consultas podrían definir el futuro del país en los próximos años.
Las elecciones de mayo y las consultas de marzo son solo el principio de un proceso electoral que promete ser tenso y competitivo.
El panorama político de Colombia sigue siendo incierto, pero lo que está claro es que los partidos y los candidatos están luchando por consolidar sus posiciones y asegurar el apoyo popular.
Mientras tanto, los colombianos continúan observando atentamente el desarrollo de este proceso, sabiendo que las decisiones que se tomen en las próximas semanas tendrán un impacto duradero en el futuro político del país.

Con un panorama tan cambiante y complejo, solo el tiempo dirá qué alianzas y estrategias serán las más efectivas para ganar la presidencia de Colombia.