El panorama político colombiano: La consulta del 8 de marzo y los desafíos de Enrique Peñalosa
El 8 de marzo de 2026 se presenta como una de las fechas clave en el calendario electoral colombiano.
En esa jornada no solo se elegirán los representantes al Congreso de la República, sino que también se llevará a cabo una consulta presidencial que definirá quién será el candidato de la coalición de centro-derecha para la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Entre los aspirantes destaca Enrique Peñalosa, quien, con una trayectoria política consolidada, busca un nuevo desafío: llegar a la Casa de Nariño.
En esta ocasión, el exalcalde de Bogotá se presenta como una opción con un enfoque pragmático y decidido, fundamentado en su experiencia como líder de la capital, donde logró importantes avances en infraestructura y movilidad, pero también enfrentó cuestionamientos por su estilo de gobernar y sus posturas económicas.
Enrique Peñalosa es reconocido por su visión sobre el desarrollo urbano y el transporte, habiendo implementado el sistema TransMilenio en Bogotá, una de sus propuestas más emblemáticas.
Sin embargo, la consulta presidencial del 8 de marzo no se limita a los proyectos de ciudad, sino que abarca una propuesta nacional que implica la continuidad y expansión de ciertos logros alcanzados en la alcaldía de Bogotá.
Como precandidato presidencial, Peñalosa se ha enfocado en resaltar la importancia de la inversión privada, la seguridad y la democracia, proponiendo un modelo económico y social basado en la reducción de impuestos y la mejora de la infraestructura.
La consulta, que se celebrará el 8 de marzo, será un punto de inflexión en el proceso electoral, ya que no solo definirá al candidato de la coalición de centro-derecha, sino que también marcará la pauta para las futuras alianzas políticas.
En este sentido, Peñalosa ha dejado claro que, de llegar a ser el candidato elegido, está dispuesto a formar alianzas con otros sectores políticos, incluidos aquellos con los que comparte principios como la seguridad y el fortalecimiento de la democracia.
Sin embargo, también ha sido crítico con aquellos que, según él, no han cumplido con sus promesas de mejorar las condiciones de vida de los colombianos, haciendo especial énfasis en la falta de resultados concretos en áreas como la educación y la salud.
Peñalosa y su enfoque hacia el sector privado
Uno de los pilares fundamentales de la propuesta de Enrique Peñalosa es el papel crucial de la inversión privada en el desarrollo económico del país.
El exalcalde de Bogotá ha sido un firme defensor de la idea de que el sector privado es el motor del progreso y que, para lograr una economía más fuerte y una sociedad más próspera, se deben crear las condiciones favorables para que las empresas inviertan en Colombia.
En este sentido, Peñalosa ha criticado las políticas que, a su juicio, desincentivan la inversión, como las altas cargas impositivas y las restricciones a las iniciativas empresariales.
A lo largo de su carrera política, Peñalosa ha subrayado que una economía basada en la inversión privada no solo crea empleo, sino que también mejora la calidad de vida de los ciudadanos.
Según él, la clave del progreso está en fomentar la competitividad del país, lo cual se logra mediante políticas que favorezcan el emprendimiento y la creación de empresas.
Además, ha señalado que la inversión en infraestructura, como el metro de Bogotá, es esencial para garantizar un crecimiento económico sostenido.
Sin embargo, su postura sobre el sector privado ha generado polémica, especialmente entre aquellos que critican la concentración de riqueza y el aumento de las desigualdades sociales en países que siguen este modelo económico.
Peñalosa ha defendido su visión de que solo mediante una economía abierta y competitiva se pueden generar las condiciones necesarias para la creación de empleo y la mejora de los ingresos de los colombianos.
Su propuesta, por tanto, se centra en fortalecer el papel del sector privado y en reducir la intervención estatal en la economía.
El impacto de la seguridad en la política de Peñalosa
Uno de los temas centrales de la campaña de Enrique Peñalosa es la seguridad.
El precandidato presidencial ha señalado que la principal amenaza para el desarrollo del país es la falta de control del territorio por parte del Estado, lo que ha permitido el crecimiento de grupos armados ilegales y el narcotráfico.
Peñalosa considera que la seguridad es un derecho fundamental de los ciudadanos y que, para garantizar el progreso, es necesario acabar con la violencia y el crimen organizado.
Durante su tiempo como alcalde de Bogotá, Peñalosa implementó políticas de seguridad que buscaban reducir los índices de criminalidad en la ciudad.
Ahora, como precandidato presidencial, ha prometido llevar esas políticas a nivel nacional, con un enfoque que combine el uso de la fuerza con estrategias de prevención social.
En su opinión, la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales debe ser una prioridad para el gobierno, pero también es necesario garantizar que el Estado brinde oportunidades de desarrollo a las comunidades más afectadas por la violencia.
En cuanto a su relación con el gobierno de Venezuela, Peñalosa ha sido crítico con las políticas de Nicolás Maduro, especialmente por el apoyo que este gobierno ha brindado a los grupos armados ilegales en Colombia.
En este contexto, ha expresado su apoyo a la cooperación con Estados Unidos y otros países para fortalecer la lucha contra el narcotráfico y garantizar la seguridad en las fronteras.
Según Peñalosa, la colaboración internacional es esencial para enfrentar los desafíos de seguridad que enfrenta Colombia.
Los desafíos de la reforma tributaria y el gasto público
Uno de los temas más controversiales en la agenda política de Enrique Peñalosa es la reforma tributaria.
El precandidato ha señalado que, de ser elegido presidente, su gobierno impulsará una reforma que busque reducir la carga impositiva sobre las empresas y fomentar la inversión.
Según Peñalosa, la clave para aumentar los ingresos del Estado no es subir los impuestos a las personas naturales, sino generar las condiciones para que las empresas puedan crecer y generar más empleo.

Para Peñalosa, una reforma tributaria exitosa debe estar orientada a la simplificación del sistema fiscal y a la eliminación de los impuestos que desincentivan la inversión.
En este sentido, ha propuesto reducir los impuestos a las empresas que generen empleo y riqueza, y ha asegurado que su gobierno se enfocará en la eficiencia del gasto público.
Según él, una de las principales fuentes de despilfarro en el Estado colombiano son los altos niveles de burocracia y el gasto en contratos innecesarios.
Por ello, ha propuesto reducir el número de ministerios y entidades del Estado, así como mejorar la gestión de los recursos públicos.
La política social: ¿Continuidad o cambio radical?
En cuanto a la política social, Enrique Peñalosa ha señalado que es necesario continuar con los avances que se han logrado en áreas como la educación, la vivienda y la salud, pero también ha enfatizado la importancia de cambiar la forma en que se gestionan los recursos en estas áreas.
Según Peñalosa, uno de los principales problemas que enfrenta Colombia es la falta de acceso a servicios básicos de calidad, especialmente en las zonas rurales.
Para solucionar esto, propone un modelo de descentralización que permita a los gobiernos locales gestionar de manera más eficiente los recursos destinados a la salud y la educación.
En términos de vivienda, Peñalosa ha defendido la construcción de proyectos de vivienda social que no solo beneficien a las personas de menores recursos, sino que también promuevan la integración social.
Durante su tiempo como alcalde, promovió la construcción de viviendas en zonas cercanas a la infraestructura pública, como el transporte y los centros de trabajo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
El reto de Peñalosa en la consulta del 8 de marzo
La consulta presidencial del 8 de marzo será un momento clave para el futuro político de Colombia.
Enrique Peñalosa se enfrenta a varios desafíos, no solo en términos de su campaña electoral, sino también en la necesidad de construir una coalición sólida que le permita ganar la primera vuelta presidencial.
Su propuesta de continuar con los avances en infraestructura y seguridad, junto con su enfoque en la inversión privada y la reforma tributaria, busca posicionarlo como una opción viable para aquellos ciudadanos que buscan estabilidad y crecimiento económico.
Sin embargo, el camino hacia la Casa de Nariño no será fácil.
La polarización política y las críticas a su modelo económico podrían ser obstáculos importantes en su camino hacia la victoria.
A pesar de ello, Peñalosa ha dejado claro que su objetivo es transformar Colombia en un país más seguro y próspero, y que está dispuesto a luchar por ello, con o sin el apoyo de sus rivales políticos.

Lo que suceda el 8 de marzo será un primer paso en ese largo camino hacia la presidencia.