La historia de Guillermo Capetillo: De galán de telenovelas a empresario exitoso
Guillermo Capetillo, uno de los galanes más queridos de la televisión mexicana en los años 80 y 90, fue durante mucho tiempo el rostro que definió el concepto de romántico en la pantalla chica.
Su éxito en telenovelas como “Los ricos también lloran”, “Amor de nadie” y “Rosa salvaje” lo convirtieron en un icono de la televisión latinoamericana, un hombre que conquistaba corazones con solo una mirada.
Sin embargo, detrás de su sonrisa encantadora y su carisma inconfundible, había un hombre con una vida compleja llena de secretos, desafíos personales y una decisión radical que cambiaría el rumbo de su existencia.
Hoy, en 2025, Capetillo vive alejado del foco mediático y ha encontrado una nueva pasión en el mundo de los negocios inmobiliarios, dejando atrás su carrera como actor.
Pero, ¿qué ocurrió realmente con este hombre que lo tenía todo y decidió dar un giro tan inesperado en su vida? Esta es la historia de su ascenso a la fama, sus dificultades personales y su renovación como empresario.
Los inicios de Guillermo Capetillo: Fama, fortuna y el galán de telenovelas
Guillermo Capetillo nació en México, y su carrera en el mundo del espectáculo comenzó a una edad temprana.
En los años 80, cuando la televisión mexicana vivía su época dorada de telenovelas, Capetillo se destacó como uno de los galanes más codiciados de la pantalla.

Su carisma y su presencia lo hicieron protagonista de varias historias de amor que cautivaron a millones de televidentes en toda América Latina.
Su imagen de joven enamorado y su habilidad para interpretar personajes apasionados lo catapultaron a la fama, y pronto se convirtió en un referente de las telenovelas mexicanas.
Durante su apogeo, Guillermo Capetillo fue uno de los actores mejor pagados de Televisa, logrando contratos publicitarios lucrativos y ganando regalías internacionales por las retransmisiones de sus telenovelas.
A lo largo de los años, trabajó al lado de grandes figuras del entretenimiento, como Victoria Rufo, Verónica Castro y Lucero, con quienes compartió momentos inolvidables en pantalla.
Estas telenovelas no solo definieron su carrera, sino que también marcaron el comienzo de su fama internacional.
Sin embargo, a pesar del éxito rotundo y el reconocimiento que recibía en cada proyecto, Capetillo comenzó a sentir que su vida como actor de telenovelas ya no le satisfacía por completo.
En el pico de su carrera, decidió alejarse del mundo del espectáculo, sin que nadie comprendiera realmente sus razones.
Mientras muchos de sus compañeros seguían cosechando éxitos en la pantalla, Capetillo optó por buscar nuevas formas de realización.
El giro hacia la tauromaquia y el mundo empresarial
Después de alejarse de las cámaras, Guillermo Capetillo se volcó en nuevas aventuras, que incluyeron su pasión por la tauromaquia y los negocios.
Tras haber trabajado en telenovelas durante más de dos décadas, Capetillo decidió adentrarse en el mundo de los toros, un campo que requería de gran valentía y resistencia física.
Sin embargo, esta nueva pasión por la tauromaquia no fue suficiente para llenar el vacío que comenzó a sentir, por lo que rápidamente se involucró en el sector inmobiliario.
A través de inversiones en bienes raíces y la compra de propiedades en lugares estratégicos, Capetillo logró construir una nueva fortuna.
En 2025, su patrimonio neto se estima en alrededor de 8 millones de dólares, cifra que refleja tanto sus inicios como actor como sus actuales negocios en el sector inmobiliario.
A pesar de los altibajos en su vida financiera, Capetillo encontró en el mundo de la inversión inmobiliaria una forma de seguir manteniendo su estilo de vida cómodo y lujoso, lejos del escándalo mediático que alguna vez lo rodeó.
No obstante, la vida no siempre fue fácil para Capetillo.
Durante sus años como empresario, enfrentó grandes desafíos económicos.
Uno de los momentos más críticos de su vida ocurrió cuando una deuda millonaria relacionada con su rancho amenazó con arruinar sus finanzas.
Este revés fue uno de los más difíciles de su carrera, y lo obligó a enfrentarse a una crisis financiera que puso en peligro sus negocios.
Fue en este período cuando Capetillo experimentó depresión y comenzó a refugiarse en el alcohol.
El impacto de las dificultades personales: la depresión y la pérdida de estabilidad
A pesar de los éxitos obtenidos, la vida de Capetillo estuvo marcada por etapas de sufrimiento emocional y personal.
En su momento más bajo, sufrió una depresión severa que lo llevó a aislarse de todo lo que alguna vez fue su mundo: la fama, los negocios y la televisión.
La pérdida de su relación con una novia millonaria, sumada a la presión financiera, lo empujó a ahogar sus penas en el alcohol.
Esta etapa fue especialmente difícil para él, ya que su estabilidad emocional se vio profundamente afectada por los problemas personales y financieros que enfrentaba.
En varios momentos de su vida, Capetillo expresó que se sentía perdido, atrapado en una espiral de problemas que lo alejaban de su verdadero yo.
Esta fuga hacia el alcohol fue, según él mismo reconoció, una forma de lidiar con la incertidumbre y la ansiedad que sentía en ese entonces.
Fue solo después de varios años de lucha interna que Capetillo pudo recuperarse y empezar a reconstruir su vida, enfocándose en su carrera como empresario y dejando atrás los excesos que lo marcaron en su juventud.
La reinvención de Guillermo Capetillo y su vida actual
Hoy, en 2025, Guillermo Capetillo ha logrado reinventarse.
Lejos de la fama y los reflectores, ahora vive una vida tranquila, dedicada a sus negocios inmobiliarios y disfrutando de su familia.
Su rancho, el cual heredó de su padre don Manuel Capetillo, es ahora un símbolo de su resiliencia y éxito en el mundo de los negocios.
El rancho, ubicado en Lerma, Estado de México, es una propiedad valuada en aproximadamente 40 millones de pesos, y ha sido restaurado para ser parte de un proyecto de desarrollo inmobiliario.
Además de su negocio en bienes raíces, Capetillo sigue involucrado en el mundo de la tauromaquia, una de sus pasiones más grandes.
Aunque ya no está presente en las pantallas de televisión, su vida sigue estando vinculada a la tradición y el lujo, con una colección de autos de lujo y una vida rodeada de comodidades.
Un futuro prometedor en los negocios y una vida alejada de los reflectores
Hoy, Guillermo Capetillo disfruta de una vida más serena, en la que se dedica a su familia, su negocio inmobiliario y sus proyectos de inversión.
Aunque ya no busca fama ni reconocimiento, sigue siendo una figura admirada por quienes lo conocieron en su época dorada de telenovelas.
El éxito en el sector inmobiliario, junto a su amor por la tauromaquia, lo han convertido en un empresario exitoso que ha encontrado una nueva pasión fuera del foco mediático.
Guillermo Capetillo ha logrado superar los desafíos de su vida, desde su fama en las telenovelas hasta las dificultades personales que lo llevaron a un punto de inflexión.
Hoy en día, sigue siendo un símbolo de resiliencia y transformación, y su historia es un testimonio de que, a pesar de las caídas, siempre es posible levantarse y encontrar un nuevo camino hacia el éxito.