Saúl Lisazo, uno de los galanes más queridos de las telenovelas mexicanas, fue el símbolo de una época dorada del cine y la televisión.
Nacido en Los Toldos, Argentina, el 24 de septiembre de 1954, Lisazo comenzó su carrera en un contexto completamente distinto, sin saber que algún día se convertiría en uno de los rostros más deseados del entretenimiento latinoamericano.
A lo largo de su carrera, Lisazo acumuló una enorme base de seguidores, especialmente durante la década de los 90, cuando se destacó en varias telenovelas exitosas.
Sin embargo, su retiro repentino de la pantalla sorprendió a muchos y alimentó rumores de exilio, abandono y conflictos internos con Televisa.
Años después, a los 69 años, Saúl rompe el silencio y revela la razón detrás de su alejamiento, su transformación en Europa y Argentina, y finalmente, su regreso al mundo del espectáculo, un regreso que no se debió a lo que los fans pensaban.
Saúl Lisazo llegó a la Ciudad de México siendo muy joven, después de haber probado suerte en diversas partes de Argentina.
Su familia, de clase trabajadora, nunca imaginó que su hijo se convertiría en un rostro tan popular en la televisión mexicana.
Desde su llegada a México, Saúl se unió al mundo del espectáculo, donde rápidamente destacó por su imponente presencia, su atractiva figura y su tono de voz profundo que enamoraba a miles.
Su participación en telenovelas como La mentira, El privilegio de amar y Amigas y rivales lo catapultó al estrellato.
Sin embargo, detrás del brillo de su carrera, Lisazo experimentó un sufrimiento profundo que lo llevaría a desaparecer de la escena pública durante más de dos décadas.
El inicio de su carrera: De Argentina a México
Saúl Lisazo nació en un pequeño pueblo argentino, donde vivió una infancia sencilla y marcada por los desafíos de una familia trabajadora.
Su padre, Saúl José, trabajaba como peón rural, y su madre, Araceli, era maestra y directora de escuela.
Aunque no provenía de un ambiente artístico, Saúl siempre mostró una gran presencia y confianza que lo hacían destacar entre sus compañeros.
Durante su adolescencia, su interés por el fútbol lo llevó a jugar en varias divisiones menores hasta que decidió mudarse a Buenos Aires a los 17 años para seguir su sueño de ser futbolista profesional.
Sin embargo, el destino lo llevó por un camino diferente.
A los 20 años, Saúl se encontró en un club en Bélgica, en busca de una carrera futbolística que pronto se vería truncada por diversos obstáculos, entre ellos el racismo y las dificultades emocionales de vivir en un país extranjero.
En medio de esta etapa, Saúl decidió cambiar de rumbo y enfocarse en otro sueño: el cine y la televisión.
Su atractivo físico y su presencia le abrieron las puertas en el mundo de la actuación, y fue entonces cuando se mudó a México para probar suerte en la industria del entretenimiento.
En México, Saúl Lisazo encontró la fama casi de inmediato.
Desde su llegada, fue reconocido por su atractivo y su impresionante capacidad para cautivar a la audiencia.
Fue en este país donde encontró su verdadera vocación y donde sus años de trabajo arduo en el deporte se vieron recompensados con el reconocimiento en la pantalla.
A partir de ese momento, su carrera como actor despegó, y su nombre se consolidó como uno de los galanes más importantes de la televisión mexicana.
Participó en decenas de telenovelas y películas, y su rostro se convirtió en sinónimo de belleza y romanticismo en la industria.
El amor y las tragedias personales
A lo largo de su carrera, Saúl Lisazo se vio envuelto en una serie de tragedias personales que marcaron su vida de forma irrevocable.
La muerte de su padre cuando Saúl tenía apenas 12 años lo dejó con una herida emocional que nunca pudo superar completamente.
Este golpe afectó profundamente su vida y sus decisiones personales.
Además, su vida sentimental también estuvo marcada por el dolor y la traición.
Se casó con varias mujeres a lo largo de su vida, pero sus relaciones siempre estuvieron marcadas por la inseguridad, la infidelidad y las dificultades emocionales.
Uno de los eventos más dolorosos para Saúl fue la muerte de su hijo Lucas Aguilar, quien fue víctima de un asesinato tras denunciar la creciente inseguridad en el país.
Este trágico suceso dejó a Saúl devastado, sumido en una profunda tristeza que afectó tanto su vida personal como profesional.
A pesar de su éxito en la pantalla, Lisazo no pudo encontrar consuelo ante la pérdida de su hijo, un dolor que lo acompañó durante muchos años.
La desaparición de Saúl Lisazo: Rumores de retiro y exilio
A finales de los años 90, Saúl Lisazo desapareció casi por completo de la pantalla.
Los rumores sobre su retiro o su exilio comenzaron a circular, pero nadie sabía con certeza qué había ocurrido.
Algunos especulaban que había decidido abandonar la carrera por completo, mientras que otros aseguraban que había sufrido un exilio involuntario debido a asuntos personales o conflictos con Televisa.
La realidad, sin embargo, era mucho más compleja.
Durante ese tiempo, Saúl había decidido alejarse de la vida pública y del glamour de la industria del entretenimiento para centrarse en su vida personal y emocional.
El desgaste físico y emocional acumulado por años de trabajo en el cine y la televisión, combinado con las tragedias personales que había enfrentado, llevaron a Saúl a retirarse temporalmente del foco público.
Decidió que su vida debía dar un giro y que necesitaba tiempo para sanar.
Durante este período de ausencia, Saúl se mudó a Europa, donde pasó tiempo en Argentina y otros países, buscando paz y una nueva perspectiva sobre su vida.
El regreso de Saúl Lisazo: Un renacer después de 21 años
Después de más de dos décadas de ausencia, Saúl Lisazo decidió regresar a la televisión en 2021.
Su retorno fue todo un acontecimiento para los seguidores que lo habían admirado durante tantos años.
La razón detrás de su regreso no fue la fama ni la necesidad de ser reconocido, sino el deseo de retomar su carrera en sus propios términos.
A los 69 años, Lisazo se sentía renovado, con una nueva perspectiva sobre la vida y el trabajo, y decidió que era el momento de retomar su lugar en la pantalla.
Saúl dejó claro que su regreso no era solo una cuestión de recuperar la fama, sino de cumplir con un propósito más profundo.
Durante su tiempo de retiro, había tenido tiempo para reflexionar sobre su carrera, sus decisiones y sus prioridades.
Al regresar, lo hizo con la intención de seguir trabajando en proyectos que realmente le interesaran, en lugar de seguir buscando la aprobación del público o de las cadenas de televisión.
![Saúl Lisazo Age, Net Worth, Bio, Height [Updated November 2025 ]](https://i.pinimg.com/474x/70/68/d1/7068d15fd7d9edfa9fc01acb432e1bef.jpg)
Su regreso fue recibido con entusiasmo, y aunque su apariencia había cambiado, su talento y su magnetismo seguían presentes.
Saúl Lisazo, el galán de la época dorada, se reincorporó a la industria con una visión más madura, pero con la misma pasión que lo había impulsado desde sus primeros días en el cine.
La vida después de los 70: Reflexiones y legado de Saúl Lisazo
A los 70 años, Saúl Lisazo se encuentra en una etapa diferente de su vida.
Aunque ya no es el joven galán de antaño, su legado como uno de los grandes actores de la televisión mexicana sigue intacto.
Después de todo lo vivido, Saúl se ha convertido en un hombre reflexivo que busca dejar un legado más allá de su éxito en la pantalla.
Ahora, su prioridad es trabajar en proyectos que le apasionen y que puedan contribuir a la sociedad.
Lisazo ha dejado claro que no tiene miedo de envejecer ni de perder protagonismo en los medios.
Para él, lo más importante es seguir trabajando en lo que le gusta y compartir su experiencia con las nuevas generaciones.
A lo largo de su carrera, ha demostrado que el éxito no solo se mide por la fama, sino por la satisfacción personal y el impacto positivo que uno puede dejar en el mundo.
Reflexión final sobre el legado de Saúl Lisazo
Saúl Lisazo es un ejemplo de cómo la vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
Desde su ascenso meteórico como galán de telenovelas hasta su desaparición temporal y su posterior regreso, su historia es una de perseverancia, lucha y reflexión.
Aunque las tragedias personales y las dificultades emocionales marcaron su vida, Lisazo nunca dejó de buscar un propósito.
Su regreso a la televisión es una muestra de que, a pesar de los obstáculos, siempre es posible reinventarse y seguir adelante.
Hoy, Saúl Lisazo no solo es recordado como un galán de telenovelas, sino como un hombre que ha sabido enfrentar la vida con valentía, aprendiendo de sus errores y buscando siempre la paz interior.