La crisis política en Colombia: La consulta de izquierda y los conflictos dentro de los partidos
En medio de un panorama electoral cada vez más tenso, la política colombiana se enfrenta a una serie de desafíos que ponen en duda la estabilidad de los partidos tradicionales.
Uno de los principales temas de discusión es la consulta de la izquierda, que se celebrará el 8 de marzo de 2026.
Sin embargo, esta consulta está marcada por una serie de disputas internas que involucran a los principales actores de la política colombiana.
En este contexto, uno de los casos más polémicos ha sido la inscripción de Iván Cepeda, un líder de izquierda que, a pesar de los cuestionamientos legales, busca participar en la consulta presidencial.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) tendrá que decidir si Iván Cepeda puede participar o no en esta consulta, dado que ha habido múltiples peticiones por parte de entidades como la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría y la Registraduría, que han solicitado aclaraciones sobre la legalidad de su inscripción.
Esta situación ha generado una gran expectativa, pues no solo se trata de la legitimidad de la consulta, sino de las consecuencias que esta decisión podría tener para las futuras elecciones presidenciales.
El dilema sobre la candidatura de Iván Cepeda
El debate sobre la candidatura de Iván Cepeda ha estado rodeado de controversia desde su inscripción.
La petición presentada ante el CNE por la Procuraduría, la Contraloría y la Registraduría se centra en la legalidad de su participación en la consulta de la izquierda.
Según los críticos, la inscripción de Cepeda podría no cumplir con los requisitos establecidos por la ley electoral, lo que pondría en riesgo la transparencia del proceso electoral.
El CNE ha indicado que no podía tomar una decisión hasta que existiera una demanda formal contra la inscripción de Cepeda, lo que finalmente ocurrió.
Este cambio en el escenario ha hecho que el CNE tenga ahora todos los elementos necesarios para decidir sobre la legalidad de su participación.
Se espera que la respuesta llegue antes del 6 de febrero de 2026, ya que este es el plazo límite para inscribir a los candidatos para las consultas.
El futuro político de Iván Cepeda y, por ende, de la consulta de la izquierda, depende de la decisión del CNE.
Si se permite su participación, esto podría generar tensiones dentro de la coalición de izquierda, ya que varios sectores podrían cuestionar la legitimidad del proceso.
Por el contrario, si el CNE decide no permitir su inscripción, se abriría un vacío en la consulta de la izquierda y podría desestabilizar aún más el panorama político en Colombia.
El aumento desproporcionado de la reposición de votos
Mientras se resuelve el futuro de la consulta de la izquierda, otro tema que ha generado controversia es el aumento desproporcionado de la reposición de votos para las elecciones de marzo de 2026.
La cifra de reposición de votos pasó de 2.55 pesos en 2025 a 8.287 pesos en 2026, lo que representa un aumento de aproximadamente el 230%.
Esta subida ha sido muy criticada, ya que muchos consideran que el aumento es excesivo y no está justificado, especialmente en un contexto de emergencia económica y déficit fiscal.
El presidente del Tribunal Electoral, Cristian Quiroz, explicó en una entrevista que este aumento corresponde a la suma del IPC (Índice de Precios al Consumidor) de los últimos tres años.
Sin embargo, varios expertos y analistas han señalado que este aumento es mucho mayor de lo que debería ser, considerando que la inflación acumulada en los últimos años no justificaría un incremento tan alto en la reposición de votos.
La crítica más fuerte ha sido que el aumento en la reposición de votos perjudica la transparencia del proceso electoral y podría beneficiar a ciertos candidatos de manera desleal.
La reposición de votos es un mecanismo que se utiliza para reembolsar los costos de las campañas electorales, y este aumento en los valores podría afectar a los partidos que no cuentan con suficientes recursos financieros.
La situación ha generado preocupación entre los sectores más modestos, que consideran que este incremento podría dificultar su participación en las consultas y las elecciones generales de 2026.
Este tema sigue siendo un punto de discusión clave dentro de la política electoral colombiana.
El encuentro entre Claudia López y Sergio Fajardo: ¿La tercería del centro?

Además de las tensiones en la izquierda, otro de los temas que está acaparando la atención es el posible acuerdo entre Claudia López y Sergio Fajardo para crear una tercera consulta de centro en las elecciones presidenciales de 2026.
Ambos políticos, que han sido figuras clave en el panorama político colombiano, se han reunido en los últimos días para discutir la posibilidad de unirse y presentar una alternativa política frente a los extremos de la izquierda y la derecha.
La decisión de unirse o no será tomada en las próximas horas, ya que tienen como fecha límite el viernes 3 de febrero para confirmar su participación en la consulta.
Sergio Fajardo, quien en un principio había anunciado que competiría solo en la primera vuelta, ahora parece estar reconsiderando su postura y evaluando la posibilidad de unirse a López en una consulta de centro.
Ambos líderes políticos comparten muchas similitudes en su enfoque hacia la economía y la política social, y su unión podría ser vista como una estrategia para frenar el avance de las opciones más polarizadas en la política colombiana.
Sin embargo, la pregunta sigue siendo si esta alianza de centro logrará movilizar a suficiente apoyo popular para competir con las otras opciones de izquierda y derecha.
Fajardo y López tienen el desafío de consolidar una propuesta sólida y atractiva para los votantes del centro, un electorado que en Colombia ha sido históricamente fragmentado y poco decisivo en las elecciones presidenciales.
La adhesión del movimiento Creemos a la campaña de Abelardo de la Espriella
El panorama político colombiano se complejiza aún más con la adhesión del movimiento Creemos, liderado por el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez, a la campaña del candidato de derecha Abelardo de la Espriella.
Creemos es un movimiento que ha ganado fuerza principalmente en Antioquia, donde Gutiérrez tiene una base sólida de apoyo, y su unión con De la Espriella representa una consolidación de la derecha más conservadora en el país.
Abelardo de la Espriella, abogado penalista y político, ha sido un firme defensor de la justicia, el orden y la seguridad, y su candidatura está dirigida a un electorado que busca soluciones más estrictas para los problemas de seguridad y narcotráfico en Colombia.
La adhesión de Creemos a su campaña fortalece aún más su posición dentro de la derecha y podría consolidarlo como uno de los principales competidores en las elecciones de 2026.
Sin embargo, su éxito dependerá de su capacidad para atraer a un electorado más amplio, que no solo vea su candidatura como una opción de derecha, sino también como una alternativa viable para el futuro del país.
La incertidumbre política de cara a las elecciones de 2026
La política colombiana sigue estando marcada por una creciente polarización y disputas internas dentro de los principales partidos.
La salida de figuras clave del Centro Democrático, la posibilidad de una tercera consulta en el centro, el aumento de la reposición de votos y la adhesión de nuevos movimientos a las campañas de derecha son solo algunos de los factores que están configurando el escenario electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
El país vive una encrucijada política, donde las decisiones de los líderes políticos no solo influirán en la configuración de las alianzas, sino también en la dirección que tomará Colombia en los próximos años.
La unidad en el centro parece ser la única respuesta frente a los extremos de la izquierda y la derecha, pero la capacidad de los líderes para atraer a los votantes será fundamental en este proceso.

A medida que se acerca la fecha de las consultas, la incertidumbre continúa y el futuro político del país sigue siendo incierto.
Sin embargo, lo que está claro es que las decisiones que se tomen en las próximas semanas podrían marcar un antes y un después en la historia política de Colombia.