El gobierno de Colombia ha confirmado recientemente que a partir de 2026 se suspenderá el financiamiento a Col Futuro, un programa que ha sido clave para la financiación de estudios en el exterior para estudiantes colombianos.
La ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Yesenia Olaya, explicó las razones detrás de esta decisión, indicando que el programa había sido, en su mayoría, excluyente y había beneficiado principalmente a los estratos más altos del país.
A pesar de esta crítica, varios beneficiarios del programa han expresado su apoyo a Col Futuro, argumentando que ha permitido a profesionales de estratos bajos acceder a educación superior de calidad en el extranjero.
Col Futuro ha sido un pilar importante para muchos colombianos que no tenían la oportunidad de financiar sus estudios por medios tradicionales.
Programas como este han permitido a miles de estudiantes estudiar en universidades prestigiosas fuera del país.
Sin embargo, la distribución de los recursos ha sido cuestionada por los detractores, quienes señalan que el programa ha beneficiado desproporcionadamente a estudiantes de estratos 4, 5 y 6, mientras que los beneficiarios de los estratos más bajos, como los 1 y 2, han sido muy pocos en comparación.
Esta distribución desigual de recursos ha sido uno de los principales motivos de la reforma al programa.
El gobierno, a través de la ministra Olaya, ha señalado que el futuro de los programas de becas estará enfocado en garantizar que más personas de estratos bajos tengan acceso a la educación superior.
La reforma propuesta implica un cambio en la manera en que los recursos serán asignados, con un enfoque más inclusivo que favorezca a los sectores más vulnerables.
A pesar de las críticas, el gobierno insiste en que la medida busca democratizar el acceso a la educación y garantizar que los estudiantes más necesitados tengan las mismas oportunidades de acceder a estudios de alto nivel.
El anuncio de la suspensión del financiamiento de Col Futuro ha generado un gran debate en la sociedad colombiana.
Beneficiarios del programa, como Beiner Chittiva, quien hizo una maestría en Tecnología en Educación en la Universidad de Michigan, han salido en defensa de la entidad, afirmando que Col Futuro ha sido un puente para personas de estratos bajos para acceder a estudios de alto nivel en el extranjero.
Beiner, originario de Chocó, explicó que, a pesar de venir de uno de los barrios más humildes, pudo acceder al programa gracias a su nivel académico y dominio del inglés.
Su testimonio resalta el impacto positivo que Col Futuro ha tenido en su vida y en la de otros colombianos de escasos recursos.
Sergio Rincón, otro beneficiario del programa, hizo una maestría en efectos visuales en el extranjero, lo que le permitió trabajar para importantes producciones audiovisuales, como “Oppenheimer”.
Rincón también destacó que, sin el apoyo de Col Futuro, no habría tenido la oportunidad de estudiar fuera del país, ya que proviene de una familia de clase media.
En su opinión, el programa no es elitista, ya que ha abierto las puertas a muchos colombianos de diferentes estratos sociales.
A pesar de estas historias de éxito, Rincón reconoció que el programa ha favorecido principalmente a los estratos más altos, lo que plantea la necesidad de reformar su estructura para hacerla más inclusiva.
Los datos oficiales sobre la distribución de los beneficiarios de Col Futuro reflejan una realidad compleja.
Según las estadísticas, solo el 6% de los beneficiarios han provenido de los estratos 1 y 2, mientras que la mayoría proviene de los estratos 4, 5 y 6.
Esta desigualdad en la distribución ha generado críticas de que el programa no ha cumplido con su objetivo de democratizar el acceso a la educación de alto nivel.
Sin embargo, algunos expertos argumentan que la distribución refleja la realidad de las universidades colombianas, donde los estudiantes de estratos más altos tienen más acceso a recursos educativos y oportunidades de formación.

A pesar de la crítica sobre la exclusión de los estratos más bajos, los defensores del programa sostienen que Col Futuro ha sido un modelo a seguir en América Latina y ha permitido a miles de colombianos acceder a una educación de calidad en el extranjero.
La ministra Olaya, sin embargo, ha destacado que el sistema de becas debe enfocarse más en los sectores más vulnerables, y que la ayuda debe ser distribuida de manera más equitativa para garantizar que todos los colombianos tengan las mismas oportunidades.
Esto plantea un desafío para el gobierno, que tendrá que encontrar un equilibrio entre las necesidades de los estudiantes de estratos altos y bajos.
El director de Col Futuro, Jerónimo Castro, defendió el programa y señaló que, a pesar de las críticas, el esfuerzo del gobierno en los últimos años ha sido significativo.
Castro destacó que el programa ha sido exitoso en términos de número de beneficiarios y que los recursos asignados a Col Futuro han sido utilizados de manera transparente.
Según el director, el programa ha apoyado a más de 17,000 colombianos, lo que refleja el impacto positivo que ha tenido en la formación académica de los estudiantes colombianos.
A pesar de esto, Castro reconoció que la decisión del gobierno de suspender el financiamiento para 2026 es un desafío.
El director explicó que el programa continuará operando con recursos limitados, lo que reducirá significativamente la cantidad de becas disponibles.
Además, señaló que el futuro de los beneficiarios dependerá de cómo el gobierno logre implementar un nuevo modelo de financiación que sea más inclusivo y que permita a más estudiantes acceder a oportunidades educativas en el extranjero.
La transición a un nuevo modelo de becas plantea incertidumbres sobre el acceso a la educación superior para muchos colombianos.
En resumen, el reajuste en el financiamiento de Col Futuro ha generado una gran polémica en Colombia.
Aunque el gobierno defiende la medida como una forma de hacer más inclusiva la educación, las críticas al programa han puesto en evidencia la desigualdad en el acceso a las becas.
Beneficiarios del programa han defendido la labor de Col Futuro, destacando su importancia en la vida de muchos colombianos de estratos bajos.
Sin embargo, el gobierno ha decidido implementar un nuevo modelo de becas que prioriza a los estudiantes de estratos más bajos, lo que podría cambiar el panorama para los futuros aspirantes a estudios en el extranjero.
La transición hacia este nuevo modelo plantea desafíos, pero también oportunidades para mejorar la equidad en el acceso a la educación de alto nivel en Colombia.