El gobierno colombiano ha decidido desfinanciar el programa de becas Col Futuro a partir del año 2026, lo que ha generado gran controversia en el país.
La ministra de Ciencias, Yesenia Olaya, explicó que esta decisión se tomó debido a que el programa, que fue creado para financiar estudios en el exterior, no ha cumplido con los criterios de inclusión social que se esperaban.
Según la ministra, solo un pequeño porcentaje de los beneficiarios del programa provenían de estratos sociales bajos, mientras que la mayoría eran de estratos más altos.
Esta disparidad en el acceso a las becas fue uno de los factores que contribuyó a la decisión del gobierno de cambiar el modelo de financiación.
En su intervención, Olaya destacó que, de acuerdo con los informes, más del 70% de los beneficiarios de Col Futuro pertenecían a los estratos 4, 5 y 6, mientras que solo el 8% provenía de los estratos 1, 2 y 3.
Esta distribución no cumplía con el objetivo de democratizar el acceso a la educación de alto nivel.
Por esta razón, el gobierno optó por implementar un nuevo modelo que se manejará a través del ICTEX, priorizando a los estratos 1, 2 y 3, y estableciendo la posibilidad de condonar hasta el 100% de la deuda adquirida por los beneficiarios.
La ministra también reveló que, en 2025, el gobierno nacional destinó una suma de 692,000 millones de pesos para financiar las becas de Col Futuro.
Para el 2026, este monto se reducirá a 600,000 millones de pesos, lo que marcará el inicio del nuevo programa de becas del ICTEX.
Esta medida refleja un cambio en la política de financiamiento, con un enfoque en hacer las becas más accesibles para los sectores más vulnerables de la población.

El cambio en el modelo de financiamiento de las becas ha generado un fuerte debate sobre la eficacia de Col Futuro y la inclusión social en la educación superior.
La ministra Olaya también mencionó que existen alrededor de 18 millones de dólares en cuentas bancarias de Col Futuro, recursos que no han sido reinvertidos y que podrían haberse utilizado para financiar más becas.
Ante esta situación, el gobierno ha exigido una mesa técnica de trabajo con el Ministerio de Ciencias para definir una hoja de ruta que permita reutilizar estos recursos en nuevas becas que tengan un impacto social más amplio.
La falta de respuesta de Col Futuro a los llamados del gobierno para resolver esta situación ha sido criticada.
La entidad ha señalado que no tiene suficiente financiación para una nueva corte de becas en 2026, a pesar de contar con estos recursos disponibles.
En este sentido, se ha planteado la necesidad de analizar cómo distribuir estos fondos de manera más equitativa para que más colombianos puedan acceder a las oportunidades educativas que ofrecen las becas internacionales.
El director de Col Futuro, Jerónimo Castro, destacó que, a pesar de la incertidumbre sobre el futuro del programa, los resultados obtenidos hasta el momento son positivos.
En 2024, por ejemplo, se seleccionaron a 2,020 beneficiarios, de los cuales 1,300 ya han viajado a estudiar en el extranjero.
Castro explicó que el programa ha sido exitoso en términos de número de beneficiarios y que los recursos utilizados han sido transparentes, con informes disponibles para el público en la página web de Col Futuro.

No obstante, Castro también reconoció que la situación actual es complicada, ya que el gobierno no ha comprometido los recursos necesarios para continuar con el programa tal como se había establecido en los últimos años.
A pesar de las dificultades, Castro aseguró que Col Futuro continuará operando, aunque en una escala mucho menor, debido a la falta de apoyo financiero por parte del gobierno.
La relación entre Col Futuro y el gobierno ha sido tensa en los últimos años.
Aunque el gobierno ha destacado los logros del programa y ha elogiado su contribución a la educación superior en Colombia, también ha señalado que el modelo de financiación de las becas no ha sido lo suficientemente inclusivo.
La ministra Olaya subrayó que, a pesar de los esfuerzos del gobierno para apoyar el acceso a la educación de alto nivel, el programa no había logrado beneficiar a un número suficiente de personas de estratos bajos.
El debate sobre la equidad del programa ha llevado a la ministra a proponer un cambio en la forma en que se distribuyen las becas.
Al priorizar a los estratos más bajos y ofrecer condonaciones de deuda, el gobierno busca asegurar que los estudiantes más vulnerables tengan la oportunidad de acceder a estudios en el exterior.
Esta medida también está orientada a garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera más eficiente y que las oportunidades educativas sean accesibles para todos los colombianos, independientemente de su nivel socioeconómico.

La implementación de un nuevo modelo de becas, con el respaldo del ICTEX, promete ser un cambio significativo en la forma en que Colombia apoya la educación superior internacional.
Sin embargo, la transición de Col Futuro al nuevo esquema no será sencilla, y la incertidumbre sobre el futuro del programa ha generado preocupación entre los colombianos que han confiado en las becas internacionales como una vía para mejorar su educación y su calidad de vida.
En 2026, el gobierno tendrá que demostrar que su nuevo enfoque es capaz de mantener la calidad del programa y ampliar su alcance a los estudiantes más necesitados.

En este contexto, las críticas a la falta de transparencia y la distribución desigual de los recursos son temas clave que deberán ser abordados para garantizar que el sistema de becas sea verdaderamente inclusivo.
Además, la sostenibilidad a largo plazo del nuevo modelo dependerá de la capacidad del gobierno para movilizar los recursos necesarios y garantizar que el acceso a la educación superior sea equitativo para todos los sectores de la población colombiana.
En resumen, el futuro de las becas de Col Futuro está en juego.
A partir de 2026, el gobierno implementará un nuevo modelo de financiamiento que priorizará a los estratos más bajos y reducirá significativamente el número de becas disponibles.
Aunque este cambio ha sido impulsado por la necesidad de hacer el sistema más inclusivo y accesible, la falta de una respuesta clara de Col Futuro y la incertidumbre sobre los recursos disponibles generan dudas sobre la efectividad de la nueva política.
Mientras tanto, el gobierno continuará trabajando con el ICTEX para desarrollar un sistema de becas más equitativo, pero los estudiantes colombianos tendrán que adaptarse a este nuevo modelo y esperar a ver cómo se desarrollan los cambios en los próximos años.