El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple una condena de 27 años por su intento de perpetuar su poder tras perder las elecciones presidenciales de 2022, se sometió a una cirugía exitosa para corregir una hernia inguinal el pasado jueves.
La operación tuvo lugar en el hospital DF Star de Brasilia, donde el exmandatario fue internado después de salir temporalmente de su detención.
La intervención, que duró casi cuatro horas, requirió que Bolsonaro permaneciera internado por varios días para su recuperación.
Según los médicos que lo atendieron, se espera que el expresidente pase entre 5 y 7 días adicionales bajo cuidado médico, antes de retornar a su condena.
La operación no fue la única intervención médica que ha sufrido el exmandatario, quien también padece secuelas de una grave herida sufrida en 2018 durante un mitin de campaña, cuando fue apuñalado en el abdomen.
La lesión requirió varias cirugías mayores, dejando secuelas que siguen siendo tratadas.
Ahora, los médicos evaluarán la posibilidad de realizar un procedimiento adicional para tratar un problema recurrente con el nervio frénico, que afecta el control del diafragma.
A pesar de las dificultades físicas, Bolsonaro sigue siendo el foco de atención en Brasil debido a su condena y su implicación en el intento de golpe de Estado.

En septiembre de 2023, la Corte Suprema de Brasil halló a Bolsonaro culpable de conspirar para mantenerse en el poder tras perder las elecciones ante el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
La trama de Bolsonaro fracasó debido a la falta de apoyo de altos mandos militares, quienes no respaldaron el plan del expresidente.
Tras la sentencia, Bolsonaro fue arrestado y se le colocó bajo arresto domiciliario preventivo entre los meses de agosto y noviembre.
Sin embargo, su intento de manipular su dispositivo de monitoreo electrónico, dañándolo con un soldador, resultó en un ingreso a prisión anticipado, lo que aumentó la controversia alrededor de su caso.
El exmandatario, quien fue presidente de Brasil entre 2019 y 2022, se encuentra actualmente en prisión en una sede de la Policía Federal en Brasilia.

A pesar de su condena, las condiciones de su detención se consideran relativamente suaves.
Una vez que reciba el alta médica, Bolsonaro regresará a su celda, que ha sido descrita como una habitación pequeña, equipada con un frigobar, aire acondicionado y un televisor.
Esta habitación está bajo vigilancia constante, con al menos dos agentes de policía encargados de vigilar la entrada.
Aunque el expresidente se encuentra en prisión, su familia tiene acceso para visitarlo.
Michelle Bolsonaro, su esposa, ha estado acompañando a su marido durante su estancia en el hospital, y sus hijos también están autorizados a visitarlo, lo que refleja la cercanía que mantiene con su núcleo familiar, incluso en medio de la situación judicial que enfrenta.
La presencia de Michelle y de sus hijos durante su recuperación es un gesto de apoyo que el exmandatario ha valorado, mientras lucha con las secuelas de su condena y la crítica pública.
El caso de Bolsonaro sigue siendo un tema candente en Brasil, donde muchos ciudadanos se sienten divididos sobre su legado.
Para algunos, su presidencia fue marcada por políticas de derecha que generaron tanto admiración como oposición.
Su intento de mantener el poder mediante acciones antidemocráticas ha dejado una marca imborrable en la historia reciente del país, y su situación judicial continúa generando opiniones polarizadas.
Mientras enfrenta las consecuencias de su gestión y sus acciones tras las elecciones de 2022, el exmandatario sigue siendo una figura relevante, cuya salud y futuro político siguen siendo objeto de debate en los círculos políticos y mediáticos.
En conclusión, Jair Bolsonaro enfrenta una serie de desafíos tanto médicos como legales, después de haber sido condenado por intentar perpetuar su gobierno en contra de la voluntad del pueblo brasileño.
Su reciente cirugía y la continua evaluación de su salud muestran que, a pesar de las dificultades físicas y legales, el exmandatario sigue siendo una figura que genera controversia en Brasil.
A medida que continúa su proceso judicial, muchos observan con atención su futuro político y personal, mientras el país sigue lidiando con las repercusiones de su gobierno y sus acciones posteriores a las elecciones de 2022.