Mila Jovovich, una de las figuras más destacadas en el cine de acción de las últimas décadas, tuvo un ascenso vertiginoso a la fama con su participación en películas como *El Quinto Elemento* y *Resident Evil*.
Durante años, fue considerada la reina del cine de ciencia ficción y acción, conquistando taquillas mundiales y generando un impacto cultural en Hollywood.
Sin embargo, al igual que muchas estrellas de Hollywood, su carrera experimentó altibajos inesperados.
Después de una serie de grandes éxitos, Mila decidió alejarse de las grandes producciones y tomar un descanso que duraría años.
Pero, ¿por qué desapareció Mila Jovovich en el pico de su carrera?
¿Qué la llevó a hacer una pausa tan significativa y, más importante aún, cómo logró regresar después de más de una década de ausencia?
Mila nació el 17 de diciembre de 1975 en Kiev, Ucrania, cuando aún formaba parte de la Unión Soviética.
Su familia se mudó a los Estados Unidos cuando Mila tenía 5 años, estableciéndose en Los Ángeles.
Desde temprana edad, Mila mostró una gran capacidad para adaptarse a diferentes culturas, dominando el ruso, inglés y francés con facilidad.
Su carrera como modelo comenzó a los 9 años cuando fue descubierta por un cazatalentos mientras acompañaba a su madre a un centro comercial.
A los 11 años, Mila comenzó a trabajar como modelo profesional, participando en campañas de marcas reconocidas.
En 1991, debutó en el cine con su papel en *El Regreso a la Laguna Azul*, que la posicionó como una actriz joven con un futuro prometedor en Hollywood.
A pesar de su juventud, ya demostraba gran talento actoral y una capacidad para interpretar personajes complejos que la harían destacar en los próximos años.
El verdadero despegue de Mila Jovovich llegó en 1997 con su participación en *El Quinto Elemento*, dirigida por Luc Besson.
Interpretó a Leeloo, un ser supremo creado para salvar a la humanidad, en una película que se convirtió en un éxito mundial.
Su actuación, llena de energía y vulnerabilidad, dejó una marca indeleble en la industria del cine de ciencia ficción.
La película recaudó más de 263 millones de dólares a nivel mundial, consolidando a Mila como una de las actrices más rentables de su tiempo.
Este papel la transformó en un ícono de acción, y Hollywood comenzó a ver en ella a una estrella capaz de liderar franquicias.
A partir de ahí, se unió a la saga *Resident Evil*, donde interpretó a Alice, el personaje que la catapultó a la fama mundial.
La franquicia *Resident Evil* fue el pilar de su carrera en los años 2000.
La primera película de la saga, lanzada en 2002, recaudó 102 millones de dólares con un presupuesto de solo 33 millones.
Esto marcó el inicio de una serie de películas que duró más de 15 años y que se convirtió en una de las franquicias más exitosas basadas en videojuegos.
Mila interpretó a Alice en un total de seis entregas, cada una de ellas más exitosa que la anterior, hasta llegar a *Resident Evil: El Capítulo Final* en 2017.
Durante este tiempo, su imagen de heroína de acción quedó completamente consolidada, y la franquicia le permitió ganar millones de dólares y alcanzar una fama internacional.
A pesar de estos éxitos, la presión de mantenerse en el centro de la atención comenzó a ser difícil de manejar para Mila.
La exposición constante y la imagen de mujer fuerte y atlética comenzaron a hacerle mella, y fue en ese momento cuando decidió alejarse del foco mediático.
A medida que su carrera en Hollywood comenzaba a decaer, Mila Jovovich se dedicó a explorar otras facetas de su vida y su carrera.
Se convirtió en una madre dedicada tras el nacimiento de su hija, Ever Gabo Anderson, en 2007, fruto de su relación con el director Paul W.S.Anderson.
Este cambio de enfoque hacia su familia la alejó de los estudios y, durante varios años, desapareció de las grandes producciones cinematográficas.
Si bien su vida familiar era una prioridad, también experimentó dificultades personales, incluyendo las demandas físicas de ser una actriz de acción y madre al mismo tiempo.
A pesar de estos retos, Mila se mantuvo activa en la industria, participando en proyectos más pequeños y en películas de bajo presupuesto que no lograron capturar la atención de la crítica.
Fue en este periodo cuando Mila también se dedicó a otros intereses personales, explorando el mundo de la moda y la producción de películas independientes.
El regreso de Mila Jovovich a Hollywood ocurrió de manera gradual.
A partir de 2017, comenzó a aceptar papeles que la alejaban de su rol de heroína de acción, pero que le ofrecían la oportunidad de demostrar su rango actoral.
Participó en *Monster Hunter* (2020), que, aunque no fue un éxito de taquilla, mostró su disposición a regresar al cine de acción.
Sin embargo, fue en 2021 cuando realmente captó la atención de nuevos públicos con su papel en *The Resident Evil Village*, el videojuego que continuó la saga, donde Alice se convirtió en uno de los personajes más emblemáticos de la franquicia.
Con su regreso a la pantalla, Mila también exploró proyectos más personales, incluyendo su trabajo en *The Hero*, una película independiente que le permitió conectarse con un público más maduro y cinematográfico.
Este regreso reflejó un cambio significativo en su carrera, alejándose de la imagen de la joven heroína y abrazando roles más complejos y sofisticados.
Actualmente, a los 45 años, Mila Jovovich se mantiene activa tanto en el cine como en la televisión.
Aunque no ha vuelto a ser la estrella principal de las grandes franquicias, su legado en el cine de acción sigue siendo fuerte.
El hecho de que haya logrado equilibrar su vida personal y profesional es un testimonio de su resiliencia y madurez como actriz.
Recientemente, se ha involucrado en proyectos relacionados con el cine independiente y continúa ampliando su carrera de manera sostenida.![]()
Su enfoque actual está en papeles que no solo le permitan expandir sus habilidades como actriz, sino también encontrar un equilibrio entre su vida familiar y sus compromisos profesionales.
Mila Jovovich, al igual que muchas estrellas de su generación, ha demostrado que, a pesar de los altibajos en su carrera, el talento genuino y la voluntad de reinvención pueden ser la clave para mantenerse relevante en la industria del entretenimiento.